Esa
noche, mientras subía a la cama, Junsu intentó tratar de sacar la visión de Kim
hyun joong de su mente. El hombre realmente le había
puesto los pelos de punta. Había algo muy malo en él, algo que hizo que Junsu
se sintiese violado sólo con la mirada de sus ojos.
Nunca
antes había experimentado algo así. Nunca había tenido que decirle a nadie que
se mantuviera alejado de él, que dejara de tocarlo. No es que hubiera tenido
mucha gente tratando de tocarlo, pero, al menos, quería ser capaz de decir
quién podía hacerlo y quién no.
Y
las cosas que el hombre le había dicho… hacían que la piel de Junsu se pusiera
de gallina del horror. Junsu estaba totalmente asustado. Se levantó rápidamente
y verificó las cerraduras de las puertas y ventanas. Sabía que era una
tontería, pero no podía evitarlo. Si tuviera elección, ni siquiera querría
estar solo esa noche.
Desafortunadamente,
era difícil para cualquier hombre admitir que tenía miedo, incluso para él. Junsu
sabía que muchos hombres pensaban que las respuestas emocionales eran
femeninas, pero él sentía que eran naturales. Los años de aprendizaje y de
investigación que había tenido, sólo le demostraron que embotellar sus
emociones no había hecho nada salvo aumentar su nivel de estrés, no lo aliviaba
en absoluto. Pero hubo momentos en los que se sentía abrumado, al igual que
ahora.
Desesperado,
Junsu tomó su teléfono celular de su mesita de noche y marcó el número de
teléfono de Yoochun.
Yoochun
siempre había hecho que se sintiera seguro. Tal vez si escuchaba su voz, se
sentiría mejor.
Contuvo
la respiración al oír la voz aturdida que contestó al teléfono: —¿Hola?
Oh
Dios, hasta que oyó la voz de Yoochun por primera vez en las últimas semanas,
no se había dado cuenta lo mucho que extrañaba al hombre. Había pasado mucho
tiempo desde que lo había visto, desde que había llamado a Yoochun. Junsu quería decir algo, cualquier cosa, pero
las palabras le fallaron y las lágrimas llenaron sus ojos y cayeron por sus
mejillas.
—¿Hola?
—preguntó Yoochun otra vez.
Junsu
se cubrió la boca con la mano para no decir nada. Lo deseaba, pero si lo hacía,
no sabía si podría dejar de mendigar por el amor de Yoochun.
—¿Junsu?
—dijo Yoochun, su voz sonó de repente baja y ronca—. Sé que eres tú, Junsu.
El
corazón de Junsu latió más rápido en su pecho ante las palabras de Yoochun.
¿Cómo podía saber que era él? No había hecho ruido, y sabía que su número
estaba bloqueado en el identificador de llamadas. Reinó el silencio, se
extendió por unos momentos, ya que ninguno de ellos hablaba. Junsu tenía miedo
de decir cualquier cosa.
—Junsu,
sé que eres tú. Habla conmigo, por favor —rogó—. Está bien, Junsu, si no vas a
hablarme, entonces deja de llamarme. —Esperó unos instantes para que Junsu
respondiera, que dijera algo, cualquier cosa. Pero Junsu todavía no hablaba—.
Lo digo en serio, Junsu. No me llames de nuevo.
Junsu
se estremeció al oír que la llamada telefónica se cortó. Sostuvo el teléfono en
el pecho durante varios minutos antes de que pudiera reunir la fuerza necesaria
para colgarlo y dejarlo sobre su mesita de noche. Se dio la vuelta y golpeó su
almohada varias veces cuando la ira contra sí mismo llenó su mente.
¡Era
tan estúpido! Todo lo que tenía que hacer era decir una palabra y Yoochun
habría hablado con él. Una sola palabra. Pero no, tenía que sentarse allí como
un idiota y no decir nada. Junsu golpeó la almohada de nuevo y la enrolló en
una bola en su cabeza. ¡Qué idiota!
Era
igual que antes. Yoochun no lo quería. Yoochun nunca lo había querido. Por
difícil que fuera, tenía que recordar eso. Si él insistía en seguir llamándolo,
nunca superaría lo que sentía por el hombre. Nunca sería capaz de seguir
adelante.
Eso
era todo lo que tenía que hacer, seguir adelante. Había días en que sabía que
su vida estaba mejorando, que seguía adelante sin Yoochun. Otros días se
preguntaba incluso por qué había salido de la cama. Nunca parecía que pudiera
ser algo fácil.
Yoochun
colgó el teléfono de nuevo en su soporte y lo miró. Estaba muy cansado de esto.
Junsu lo llamaba, pero nunca decía nada. Sabía que era él quien llamaba.
Siempre había sabido que era él. Lo que no podía entender era por qué no quería
hablar. Él sabía que Junsu se preocupaba por él. Si hablara con él, entonces
tal vez podrían solucionar todo esto. Eso estaba volviendo loco a Yoochun.
Ni
Sang- Woo ni Mi-suk le dirían dónde
estaba viviendo Junsu. Tampoco se lo dirían a Zuno. Y si Junsu iba a casa de
sus padres para cenar, le pedirían a Yoochun y Zuno que se mantuvieran alejados,
ya que Junsu no quería ver a ninguno de ellos.
Habían
pasado semanas. Yoochun había esperado con la esperanza de que hubiera alguna
señal por parte de Junsu de que quería contactar con él, pero lo único que
recibió fueron llamadas telefónicas por las noches en las que Junsu no hablaba…
hasta ahora.
Yoochun
gimió de repente al darse cuenta de lo estúpido que había sido. Podría haberse
abofeteado a sí mismo. Junsu nunca volvería a llamar ahora y estas llamadas
nocturnas eran su única conexión con él. ¿Qué diablos había hecho?
Jaejoong
sonrió cuando Junsu se acercó y se sentó en la mesita frente a él. —Oye,
hombre, estoy contento de que pudieras almorzar conmigo. Sé que tu horario es
bastante reservado por el trabajo. Los chicos deberían estar aquí en unos pocos
minutos. Eunhyuk estaba corriendo un poco más atrás así que Donghae y ChangMin han ido a buscarlo.
—No
hay problema. Podemos ordenar cuando lleguen. Pero me vendría bien algo frío
para beber. —Junsu saludó con la mano a la camarera, pidió un vaso de limonada
de fresa y luego se giró para mirar a Kim Jaejoong —. Entonces, ¿de qué se trata todo esto
del almuerzo? —preguntó Junsu.
—¿Qué?
¿No puedo pedirle a mi mejor amigo que almuerce conmigo? ¿Necesito un motivo
ulterior para verte? — Jaejoong dijo
con fingida indignación.
—Corta
el rollo, Jaejoong . Yo no soy un
imbécil. Sé que pasa algo. Por eso has llamado a los refuerzos.
Jaejoong
negó con la cabeza mientras esperaba que la camarera colocase la bebida
de Junsu sobre la mesa. —Sí, tienes razón, hay algo que tengo que hablar
contigo, pero me gustaría esperar a que los chicos lleguen hasta aquí. Quiero
que ellos también escuchen esto —dijo Jaejoong
.
Junsu
asintió y tomó un sorbo de limonada de fresa. Podía ver a Jaejoong
observándolo y evaluando su estado de ánimo. Sabía que no tenía buen
aspecto, se veía en su cara. Se sentía como una mierda. Apenas había dormido
desde que Yoochun le había colgado la semana pasada. Todo lo que podía hacer
era sentarse y pensar en lo que Yoochun le había dicho.
—Junsu,
te ves como si no hubieras dormido en días. ¿Qué está pasando?
—Caramba,
gracias, me alegra ver que te has dado cuenta —Junsu se rió entre dientes.
—No
es eso lo que quiero decir, Junsu, y lo sabes. Te ves… No sé… Más triste que la
última vez que te vi. ¿Ha sucedido algo más? —preguntó Jaejoong
.
—Sí,
se podría decir eso. He sido un estúpido una vez más. ¿Recuerdas la noche de la
semana pasada en la que ese tipo se me acercó en el bar? Llamé a Yoochun. —Junsu
podía sentir el calor de su rostro teñido por la vergüenza cuando dijo esas
palabras.
—¿Y
qué pasó? ¿Qué le dijiste? ¿Qué te dijo él? —preguntó Jaejoong
con asombro.
—De
eso se trata… Nada. Yo no pude decir ni una maldita cosa —dijo Junsu abatido.
—Oh,
bien, ¿y Yoochun qué dijo? Porque sí dijo algo, ¿verdad? ¿O sólo se quedó en la
línea sin decir nada, igual que tú?
—Oh
no, él me dijo algo. —Junsu se rió amargamente—. Me dijo que no le volviera a
llamar nunca.
—Oh
maldición, Junsu, lo siento mucho —dijo Jaejoong mirando
a Junsu—. ¿Qué vas a hacer?
Junsu
se encogió de hombros. —No sé. Dejar de llamarlo, supongo. El problema es que
me parece que no puedo conseguir ir más allá de lo que me dijo. Es como si…
como si las palabras siguieran rodando en mi cabeza, y me parece que no puedo
olvidarme de ellas. Siento que todo está muerto, todos mis sueños y fantasías,
todo se ha ido, como si nunca hubieran existido. Y no sé qué hacer al respecto.
—¿Vas
a dejar de llamarlo?
—Probablemente
no —se rió Junsu.
Jaejoong
palmeó la mano de Junsu. —Tú, amigo mío, eres masoquista. O bien pones
todas tus cartas sobre la mesa y le dices al hombre lo que sientes, o dejas de
rondar a su alrededor. —Sacudió la cabeza ante la mirada reticente de Junsu—.
¿Sabes? Uno de estos días vas a tener que llevarme a conocer a ese hombre.
Tengo que conocer al tipo que ha dejado escapar una cosa sexy como tú después
de haber estado atado a él durante diez años. Él tiene que tener algo.
—Oh,
así es él. Estamos hablando aquí de serios ojos dulces —se rió Junsu.
—¿Ojos
dulces? ¿Dónde? —preguntó ChangMin cuando se sentó junto a Junsu.
Donghae
y Eunhyukse sentaron junto a Kim Jaejoong , sus hombros casi se tocaban mientras
permanecían sentados juntos. Junsu sabía por experiencia que la mano de Donghae
estaba en la pierna de Eunhyuk debajo de la mesa. Donghae no parecía estar en
la misma línea que Eunhyuky no lo tocaba de ninguna forma.
—Le
estaba diciendo a Junsu que tenía que presentarme a Yoochun. Junsu jura que él
tiene los ojos más dulces del mundo. Tengo que conocer a alguien que parece tan
caliente, incluso si es sólo para comérmelo con los ojos.
—Hmmm,
no es mala idea. Me gustan los ojos dulces —dijo ChangMin—. Tal vez deberíamos hacer una fiesta
o algo así. Propongo a Eunhyuky Donghae como anfitriones. El apartamento de Junsu
es muy pequeño, y el de Jaejoong … todos hemos visto el lugar de Jaejoong
. Este hombre no conoce el
significado de la palabra organización.
—La
casa de mis padres sería mejor. Tienen una piscina. Podríamos tener una buena
fiesta con barbacoa en la piscina. Mi papá cocina unos filetes estupendos.
Además, mamá me ha estado molestando durante días para conoceros. Sería la
oportunidad perfecta. Así todos podríais conocer al jodido de mi hermano y
luego podremos echarle una ojeada a Yoochun.
—Eso
suena como un plan para mí —dijo Kim
Jaejoong .
—jae.
Voy a hacer una llamada a mi madre y arreglar algo con ella y luego me comunico
con vosotros —dijo Junsu, luego miró a Kim Jaejoong —. Entonces, quiero que me digas de qué
va todo el asunto de este almuerzo.
—¿Te
acuerdas del hombre que te atacó en el bar? ¿kim hyun joong
? — Jaejoong preguntó
lentamente.
Junsu
asintió. —¿Cómo podría olvidarlo? Él me provocó escalofríos—. Se estremeció.
—Hice
que lo investigaran. No encontramos que tuviera antecedentes penales. Ni
siquiera estoy seguro de que su verdadero nombre sea Carl hyun joong
. Pero ChangMin y yo sentimos que
es peligroso. Él no va a renunciar a ti sólo porque salió corriendo. Es
demasiado agresivo para eso y no acepta un no por respuesta —explicó Jaejoong
seriamente.
—Queremos
tomar precauciones adicionales por un tiempo, sólo hasta que sintamos que él ha
seguido adelante y no te molestará más —añadió ChangMin mientras palmeaba la mano de Junsu—.
Desafortunadamente, no hay nada que podamos hacer oficialmente hasta que hyun joong
haga algún movimiento.
—No
creeréis que él vaya a venir tras de mí, ¿verdad? —Junsu de repente se sintió
muy ansioso. hyun joong no
era alguien con el que quisiera tratar de nuevo. El hombre lo asustaba
terriblemente.
Jaejoong
negó con la cabeza. —No, eso no es lo que estamos diciendo. Sólo
queremos que tengas cuidado. Que pongas un poco más de atención a tu alrededor.
Asegúrate de que tus puertas están siempre cerradas. No abras la puerta a menos
que sepas quién está ahí. Cosas por el estilo.
—Si
te enteras de algo o te sientes inseguro, o lo que sea, llama a uno de
nosotros. Tienes nuestros números de teléfono celular. Utilízalos. No nos
importa qué hora es, tanto si es de día como de noche, puedes llamarnos.
Incluso aunque solo tengas alguna sensación de incomodidad. Uno de nosotros
estará ahí tan rápido como pueda —añadió Donghae.
—¿Estáis
realmente seguros de que todo esto es necesario? ¿No estáis exagerando un poco?
¿Por qué querría alguien venir tras de mí? —preguntó Junsu.
—Junsu,
no estamos diciendo que vaya a ir detrás de ti, pero había algo seriamente mal
con ese tipo. Él sólo, bueno, para ser honesto, a mí también me dio
escalofríos. He sido policía el tiempo suficiente para saber que cuando mi
instinto me dice algo, debo hacerle caso. Y mi estómago está pidiendo a gritos
más de este tipo —dijo Jaejoong.
—Sólo
queremos que seas extremadamente cuidadoso. Nos preocupamos por ti y no
queremos que nada te suceda. — ChangMin apretó la mano de Junsu, tratando de
tranquilizarlo.
—Además,
no me gustaría que le pasara nada a ese apretado culo tuyo antes de que pueda
verte en traje de baño. — Jaejoong dio
un guiño a Junsu, lo que hizo que éste se sonrojara.
—Hmmm,
ahí hay una imagen que no me importaría ver por mí mismo, y eso que ni siquiera
soy gay —se rió ChangMin, sólo para sumar más a la vergüenza de Junsu.
—Está
bien —rió Donghae cuando se puso de pie y tiró de Eunhyuk con él—. Toda esta
charla de culos apretados me está causando un serio problema, así que vamos a
ir a un lugar más privado para evitar doblar a Eunhyuk sobre la mesa y joderlo
justo aquí.
Junsu
casi escupió su bebida ante la imagen, la lujuria llenando los ojos de Eunhyuk cuando
este empezó a frotar el bulto en los pantalones de Donghae. —No me importaría.
Siempre me ha gustado tener sexo al aire libre.
Estar
en público sólo se sumará a mi experiencia —se rió Eunhyuk.
—Sí,
bebé, pero no creo que Junsu esté preparado para pornografía en vivo. Podría
deformar su pobre mente, déjalo sin esa imagen en su cabeza para que quiera
seguir teniendo relaciones sexuales —dijo Donghae envolviendo su brazo
alrededor de la cintura de Eunhyuk.
Nadie
se sorprendió más que Junsu cuando él hizo un guiño a Eunhyuk y Donghae. —Oh
diablos, ni siquiera he tenido sexo. En este punto, yo estaría dispuesto a
correr el riesgo.
Todo
el mundo lo miró por unos instantes en silencio antes de que estallasen en
risas, haciendo que el rubor en el rostro de Junsu se profundizara aún más.
Jaejoong
se estiró y pasó un brazo sobre los hombros de Junsu, entonces le dio un
rápido beso en la mejilla. —Oh, cariño, tenemos que conseguirte eso.
Junsu
se rió entre dientes a través de su rubor. —Sí, lo sigo intentando, pero ChangMin no ha dicho que sí todavía. —Nadie
podía dejar de reír cuando Junsu le hizo un guiño a ChangMin, y esta vez fue este el que se
sonrojó. ChangMin era un confirmado
heterosexual y todos lo sabían. Pero ciertamente se divertían burlándose de él.
—Sé
que me quieres, pero me estoy reservando para Jae. Él es el único que podría
hacerme cambiar de bando. ¿Alguna vez lo has visto en las duchas? Tiene un culo
dulce —se rió ChangMin y sopló un beso hacia Jaejoong
.
—Bueno,
en este punto Donghae y yo realmente vamos a salir de aquí. Llámanos para lo de
la fiesta, Junsu. Estoy seguro de que será una explosión. —Eunhyuk y Donghae
saludaron con la mano mientras caminaban fuera, con los brazos uno alrededor
del otro. La mano de Donghae se fue colando firmemente en el culo de Eunhyuk.
Junsu
se rió con Jaejoong cuando ChangMin rodó los ojos. Era un hecho conocido
en su pequeño círculo apretado que Donghae tenía una obsesión fuerte con el
culo de Eunhyuk. Tenía las manos en su culo constantemente, ya fuera tanteando
o acariciándolo.
Jaejoong
, Junsu, y ChangMin terminaron de almorzar y acordaron
reunirse esa misma noche en el apartamento de Junsu para planificar la fiesta
en la piscina. Junsu todavía tenía que llamar a sus padres y preguntarles si
les parecía bien, pero estaba bastante seguro de que sería así.
Su
madre estaría aún más emocionada cuando le dijese que podía invitar a Zuno y Yoochun.
Junsu todavía no estaba seguro de cómo se sentiría al ver a Yoochun otra vez,
pero con Jaejoong y sus otros amigos allí, sería más fácil.
Por lo menos él esperaba que lo fuese.
A
los pocos días, Junsu abrió la puerta de su apartamento y entró. Puso su
maletín en la mesa del comedor y se dirigió a la nevera para disfrutar de un
refresco. Abrió la tapa y fue hacia su habitación para cambiarse sus pantalones
de jogging. Se quedó inmóvil ante la puerta cuando miró dentro.
Su
corazón dio un vuelco en el pecho y el aire se negó a abandonar sus pulmones.
Miró a su alrededor. La cama estaba hecha con sábanas de seda blanca y varias almohadas.
Pétalos de rosas rojas cubrían las sábanas blancas.
Había
velas encendidas por toda la habitación. Un vaso de champagne sobre una bandeja
de desayuno al lado de un tazón de fresas cubiertas de chocolate. Al lado de la
taza había una nota. Junsu cruzó rápidamente la habitación y la recogió. Las
lágrimas nublaron sus ojos al leer las palabras: ‘Para ti, mi amor. Te extraño
mucho, pero pronto estaremos juntos’.
Yoochun.
¡Tenía que ser Yoochun! Le temblaron las manos mientras llevó una de ellas al
bolsillo y sacó su teléfono celular. Tuvo que tomar varias respiraciones
profundas antes de poder marcar el número de teléfono de Yoochun. Sintió que su
corazón lata más rápido con cada timbre del teléfono. —¿Hola?
—¿Yoochun?
—murmuró Junsu casi sin aliento.
—¿Junsu?
¿Eres tú, Junsu?
—Yoochun
—trató de nuevo, sólo un poco más fuerte. No sabía qué decir, cómo expresar la
inmensa alegría que sentía por que Yoochun hubiera hecho algo como esto, algo
tan romántico. Significaba el mundo para él.
—¿Por
qué me llamas, Junsu? ¿Qué quieres? —Junsu estaba confundido por la animosa
rigidez en la voz de Yoochun.
—¿No
fuiste tú…? Quiero decir… dejaste una nota y la…
—Me
perdí, Junsu. ¿Qué has dicho? ¿Has estado bebiendo otra vez?
—No,
acabo de llegar a casa del trabajo. Quería darte las gracias por el champán,
las fresas, las sábanas y todo eso. Yo estaba tan seguro de que yo no te
importaba, que no querías… —dijo Junsu rápidamente.
—Espera,
espera, Junsu, disminuye la velocidad. ¿De qué estás hablando?
—¿Cómo
hiciste todo esto? ¿Mi madre te dio la llave? ¿Cómo sabes dónde estoy viviendo?
Estaba tan sorprendido cuando llegué a casa. Por hacer esto, Yoochun, yo… Oh,
yo sólo pensé que podíamos…
—Junsu,
¿de qué demonios estás hablando? Yo no he hecho nada. —Junsu se quedó en
silencio durante varios minutos mientras trataba de comprender las palabras de Yoochun.
Tenía que haber sido él. ¿Quién más podría…? Oh. ¡Dios mío! No, no, no, ¿por
qué no podía haber sido Yoochun?
—Lamento
haberte molestado, Yoochun, no volverá a suceder —susurró Junsu en voz baja.
Podía oír a Yoochun gritar su nombre cuando colgó el teléfono. Miró una vez más
todo el ambiente romántico antes de salir de la habitación, cerrando la puerta
detrás de él.
Rápidamente
salió por la puerta principal y fue a sentarse en su coche, las puertas
cerradas. Abrió su teléfono celular y marcó el número de teléfono de Jaejoong
. —¿Jae?
—¿Junsu?
¿Qué pasa?
—Creo
que él estuvo aquí, en mi apartamento —dijo Junsu en voz baja.
—¿Quién,
Junsu? —preguntó Jaejoong con confusión.
—
hyun joong —dijo Junsu pasando la mano por su pelo.
Cuando se dio cuenta de que estaba temblando, apretó la mano en un puño y la
dejó caer en su regazo—. Llegué a casa del trabajo y alguien había estado en mi
apartamento.
—¿Qué
te hace pensar que fue hyun joong ?
—Porque
no fue Yoochun. Y estoy bastante seguro de que no fuiste tú a menos que estés
pensando en seducirme. Eso no deja demasiada gente en la mira. Tiene que ser hyun joong
. Por favor, ven. Tengo miedo de volver a mi apartamento —dijo Junsu
agarrando el teléfono con fuerza en la mano.
—Ya
estoy en camino, amor. Ahora, ¿cómo sabes que no ha sido Yoochun?
—Lo
llamé, y no sabía de qué le estaba hablando. Él piensa que estoy borracho. Fue
una tontería, lo sé, pero por un momento pensé, pensé, ¡oh infiernos!, ¿sabes
lo que yo pensaba, Jae? —dijo Junsu cuando dejando caer la cabeza hacia
adelante contra el volante.
—Sí,
cariño, lo sé, y lamento que no fuera Yoochun. Pero necesito que hagas algo por
mí, ¿sí? No toques nada hasta que yo llegue, ¿de acuerdo? De hecho, quédate
fuera de la habitación —dijo Jaejoong
.
—Yo
no he tocado nada. Tan pronto como me di cuenta de que no había sido Yoochun,
salí de la habitación. Ahora mismo estoy encerrado en mi coche.
—Bueno,
bueno, quédate ahí. Voy a colgar por un momento y llamar a ChangMin y pedirle que nos encontremos allí.
También voy a llamar a Eunhyuky Donghae... Quiero que se queden contigo
mientras ChangMin y yo comprobamos las
cosas. Te llamo de vuelta, ¿de acuerdo? No abras la puerta a nadie, solo a
nosotros, ¿entiendes?
—Está
bien, pero llámame de vuelta —pidió Junsu.
—Lo
haré, bebé, te lo prometo.
Junsu
sabía que había sido sólo un momento, pero pareció una eternidad antes de que Jaejoong
lo llamara. —¿Junsu? Estoy a sólo un par de cuadras de distancia.
Estaré
allí en pocos minutos. Eunhyuk y Donghae están en camino, y ChangMin ha contactado con la estación de
policía local para que podamos tomar liderazgo en esto... ¿De acuerdo?
—Está
bien —dijo Junsu, sollozando en el teléfono.
—Todo
va a estar bien, Junsu, te lo prometo —le aseguró Jaejoong
.
—Me
siento como un cobarde. Tengo veintiséis jodidos años de edad. Soy un hombre
adulto, y ahora me da miedo ir a mi propia casa. Estoy encerrado en mi coche.
¿Qué dice eso sobre mí? No es de extrañar que no pueda encontrar a nadie que me
ame. ¿Quién querría amar a alguien que salta por su propia sombra?
—Ya
es suficiente, Junsu. No hay nada malo contigo. Tienes miedo, y creo que tienes
derecho a tenerlo. Y encontrarás a alguien que te ame. Sólo hace falta tiempo,
cariño. Infiernos, sólo has estado fuera del armario desde hace un par de
meses. Para encontrar el amor, el verdadero amor, se necesita un poco más que
eso. Pero va a suceder, bebé, sólo espera y observa. Eso va a pasar —le aseguró
Jaejoong .
—¿Eso
crees? Yo no estoy tan seguro. Jae, voy a ser honesto, no sé cuánto tiempo más
pueda hacer esto. He esperado tanto tiempo, y todavía estoy solo. Estoy tan
cansado de no tener a nadie para mí. Cuando llegué a casa y vi las rosas, el
champán y las fresas, y luego leí la nota… se sentía tan bien. Se sentía como
si por fin alguien se preocupara por mí, que alguien me quisiera. Y pensé que
tenía que ser Yoochun. Yo quería que fuera él. ¡Oh Dios, soy un cobarde!
Jaejoong sabía que no había nada que pudiera decir
para que Junsu se sintiera mejor en ese momento. Él sabía lo que era estar sin
el ser amado. Echaba de menos a Junho, y habían pasado casi diez años.
Claramente,
Junsu no estaba superando lo de Yoochun. Hasta que lo superara, o bien hasta
que se reuniera con él, Junsu no iba a ser capaz de tener cualquier tipo de
vida. Tal vez era el momento de intervenir amistosamente. Tendría que hablar
con ChangMin, Eunhyuk, y Donghae acerca
del tema, pero estaba seguro de que estarían de acuerdo. Junsu necesitaba
ayuda.
Jaejoong
se detuvo en el estacionamiento a la derecha del coche de Junsu, se bajó
rápidamente y se acercó a su ventana. Jaejoong podía ver a Junsu con la cabeza apoyada en
el volante, sus hombros temblaban mientras lloraba.
Llamó
suavemente a la puerta, viendo cómo saltaba en el asiento, para inmediatamente
después abrir la puerta al ver quién era. Junsu salió del coche y se lanzó a
los brazos de Jaejoong . Podía oír de fondo los coches que entraban
en el estacionamiento.
Jaejoong
no alejó a Junsu de sus brazos hasta que ChangMin, Eunhyuk, y Donghae llegaron. Dejando
a Junsu con Eunhyuky Donghae, ChangMin y
él entraron en el apartamento para investigar. Cuando la policía llegó, Jaejoong
y ChangMin utilizaron su
influencia como detectives para asumir el liderazgo de la investigación.
Jaejoong no quería que nadie tratara mal a Junsu
porque fuera un hombre gay, y ChangMin
quería asegurarse de que todas las pistas posibles fueran investigadas. Todo el
apartamento quedó empolvado en la búsqueda de huellas digitales y todas las
pruebas se embolsaron para ser llevadas al laboratorio de criminalística.
Interrogaron a los vecinos y recorrieron la parte exterior del primer piso.
Junsu
se negó a regresar a su apartamento, por lo que Eunhyuk entró y llenó una bolsa
de viaje antes de que lo dirigieran al coche de Jaejoong
. Donghae condujo el coche de Junsu, seguido detrás por todos los demás,
dirigiéndose a la casa de Jaejoong .
—Vamos,
cariño, ya estamos aquí —dijo Jaejoong ayudando a Junsu a salir del coche—. Iremos
arriba y te pondremos en la cama, ¿de acuerdo?
Jaejoong
podría decir por el guiño triste de Junsu que él no era muy consciente
de sus alrededores en ese momento. Jaejoong no lo culpaba. Debió haber sido un shock
para él volver a casa y encontrar todo eso en su habitación y tener que asumir
que un desconocido había estado en su casa.
Ayudó
a Junsu a entrar en el apartamento guiándolo por el pasillo hasta el dormitorio.
Una vez que Junsu estuvo metido en la cama, Jaejoong
le dio una pastilla para ayudarlo a dormir, y luego apagó la luz y cerró
la puerta silenciosamente.
Caminó
de vuelta por el pasillo y se encontró con Eunhyuk y Donghae en la sala de
estar. Se fue derecho a la nevera, agarró una lata de refresco y se la llevó a
la boca, tomando un gran trago. Hubiera preferido una cerveza, pero dadas las
circunstancias, el consumo de alcohol no sería una buena cosa. Había trabajo
que hacer.
—¿Cómo
está? —preguntó Donghae mientras abrazaba fuertemente a Eunhyuken el pecho.
Jaejoong
negó con la cabeza. —No está bien, pero ¿qué se puede esperar? Un
maníaco estuvo en su apartamento.
—¿Sabes
quién era? ¿Podría haber sido Yoochun? —preguntó Eunhyuk.
Jaejoong
negó con la cabeza. —No, no fue Yoochun. Junsu pensó que podía ser él y
lo llamó. No solo no fue él, si no que Yoochun pensó que estaba borracho. Yo
apostaría el sueldo de un mes a que fue hyun joong
. Ahora, sólo tengo que demostrarlo.
—¿No
lo probará las evidencias? —preguntó Donghae confuso.
—Quizás
sí, quizás no —dijo Jaejoong , encogiéndose de hombros—. Pero incluso
si las pruebas demuestran que se trata de hyun joong
, ¿qué juez en el condado emitiría una orden de arresto para un hombre
que ha dejado elementos románticos a su amante gay?
—
hyun joong no es amante de Junsu —Eunhyuk casi gritó al
tiempo que miraba a través de la cocina hacia Jaejoong
.
—¿Puedes
probarlo? —dijo Jaejoong —. Tú y yo sabemos que no lo es, pero trata
de demostrárselo a alguien más. hyun
joong sólo tiene que decir que está teniendo un
romance con Junsu, que es su amante, y nadie podría probar lo contrario.
—Pero
eso es, eso es justo lo que realmente apesta —dijo Eunhyuk.
Jaejoong
asintió. —Sí, sí. Por suerte Junsu tiene una cosa a su favor con la que hyun joong
no ha contado.
—¿Qué?
—¡Yo!
—dijo Kim Jaejoong , que golpeó la lata de refresco en el
mostrador—.Voy a volver al apartamento de Junsu y unirme a ChangMin. Quiero que vosotros os quedéis aquí
con Junsu. No quiero que esté solo por ninguna razón.
Eunhyuk
y Donghae asintieron con la cabeza. —Llámanos cuando sepas algo —dijo Eunhyuk.
—Lo
haré. Dile a Junsu que ChangMin y yo
estamos en esto, ¿de acuerdo? —pidió Jaejoong
, mientras tomaba su chaqueta y se dirigía a la puerta—. Ah, una cosa
más, quiero empezar a planificar la fiesta de la piscina de Junsu. Creo que la
necesidad de distracción es importante en estos momentos.
—¿Qué
pasa con Yoochun? —preguntó Donghae.
—Oh,
él está en mi lista de cosas que tienen en estar en esa fiesta — Jaejoong se rió entre dientes al abrir la puerta—.
Los dos se necesitan mutuamente más que el aire para respirar, pero son
demasiado estúpidos para reconocerlo. Parece que vamos a tener que planificar
una pequeña intervención en su nombre.
Donghae
y Eunhyukse quedaron con Junsu mientras Jaejoong
y ChangMin comenzaban su
investigación. A la mañana siguiente, tenían un sospechoso: Kim hyun joong . Era un investigador privado de treinta y
cinco años de edad.
Por
desgracia, hasta que hiciera algo más amenazante, todo lo que pudieron
conseguir contra él fue acusarlo de invasión de propiedad privada y acoso, lo
que ni siquiera lo mantendría en la cárcel durante una noche. Necesitaban algo
más concreto.
ChangMin sospechaba que no era la primera vez
que hyun joong había hecho algo como esto. Había sido
demasiado organizado como para no tener alguna experiencia. Sin embargo, se
necesitaría una gran cantidad de filigranas y profunda excavación para
demostrarlo.
Hasta
entonces, mantener a salvo a Junsu era su primera prioridad. Entre los cuatro
amigos, decidieron rápidamente que Junsu estuviera acompañado por uno de ellos
en todo momento. Alguien lo dejaría y lo recogería en el trabajo, y se quedaría
en la casa de alguno o serían ellos los que irían a su casa.
Junsu
parecía estar tan abatido al pensar en todo esto, que Jaejoong
decidió que los planes para la fiesta en la piscina necesitaban ser
aplazados un par de semanas. Junsu necesitaba relajarse un poco antes. La
fiesta en la piscina sería lo que pondría una sonrisa en su rostro.
Ahora,
si sólo pudiera conseguir que sus planes funcionaran con Yoochun...
Continuara
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Los amigos de Junsu lo protegerán, pero su mejor medicina será el que Junsu y Yoochun estén juntos y eso será lo que harán sus amigos, unirlos...
ResponderEliminarGracias
ooo pero k lindo .. jae no aplases la fiesta en la piscina .. que ya sea kiero ver a mi yoosu juntos.. pliss jae arregla esto y te amare mas... :3
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