CAPITULO 4


—¿Estás Nervioso?.
 Yunho se quitó su camiseta antes de contestar. Su estomago se agitaba como loco pero no estaba seguro si era ansiedad por la presentación o ansiedad por estar tan cerca de Seo In Guk. —Si, definitivamente.

Chicos entraban y salían del vestuario, que olía a humo rancio y sudor. En el fondo, el bajo vibraba a través del piso, pero Yunho empujó su entorno a la parte posterior de su conciencia.

—Jaejoong, ¿realmente tenemos que usar esta mierda?. ¿Qué tienen de malo la camiseta y los jeans?.

Jaejoong estaba de pie con algún dispositivo de cuero negro correas y hebillas. Él sonrió. Yunho sabía que tenía algo en mente cuando le hizo cambiar a un tanga negro. Si, cariño, realmente tienes que usar esta mierda. —Sostuvo el lio de correas de tal manera que Yunho pudiera discernir realmente la forma de un halter(es un tipo de corte) con agujeros para los brazos. —Tú y yo somos demasiado dulces, pero si quieres conseguir grandes propinas, tienes que vestir cuero.

Yunho suspiró y puso sus brazos hacia atrás de modo que Jaejoong pudiera deslizar el halter(es un tipo de corte). —Además —dijo Jaejoong mientras le colocaba las correas —de esta manera, será mucho más fácil quitarte el resto de la ropa. Créeme, estarás feliz de usarlo al hacer tu primera rutina ante gente real.

Yunho lo miró. Jaejoong lucía malditamente sexy en cuero y Yunho sentía el cosquilleo de la excitación. Si no hubiera estado tan nervioso, habría conseguido una verdadera erección. —Aprecio esto, Jae. —Dijo en voz baja.

Jaejoong lo miró. Una mirada tímida a través de sus ojos negros y sonrió. —Es bueno que estés del lado correcto de la ley —dijo —porque yo haría cualquier cosa por ti.

—¡Siguen ustedes, chicos!. 

Yunho se volvió a tiempo para ver a  Bin pasar frente a la puerta. Al siguiente segundo, la sensual cinta de Jaejoong comenzó a sonar por los altavoces.

Jaejoong sonrió y tomó la mano de Yunho. —Vamos, sexy. Mostrémosles a todos porque estoy tan loco por ti.—Tiró de él fuera del vestuario, por el pasillo oscuro hacia la entrada del escenario.

Yunho siguió a Jaejoong a una explosión de luces calientes, sonidos y olores. Yunho sólo podía ver a los tipos justo en el borde de la plataforma debido a que los focos oscurecían el resto del lugar.

Gritos arremetían desde la multitud, Yunho podía oler el sudor y la testosterona, mezclándose con las nubes de humo de cigarrillo. Echó un vistazo a Jaejoong que había comenzado ya la rutina de seducción con sus caderas, sus manos tirando de un modo juguetón del chaleco de cuero negro que llevaba. Por debajo, tenía una cosa negra de malla que dejaba ver sus pezones.

Yunho se obligó a sacar a Seo In Guk de su mente. El primer paso era conquistar a la multitud y con suerte atraer la atención de Seo In Guk de modo que quisiera una fiesta privada. Movió sus caderas. La multitud de hombres en el frente silbaron y extendieron sus manos hacia él. Empujó la pelvis jugando con ellos, bailando fuera del alcance de sus manos.

Jaejoong bailaba cerca de él podía sentir el calor del cuerpo de Jaejoong en torno a su culo y espalda. Jaejoong cerró las manos en las caderas de Yunho y enterró la polla en su culo. Yunho respondió de la misma manera que lo había hecho durante la audición y siguió la rutina que Jaejoong había establecido. Se dio cuenta de que no importaba tanto lo que hiciera delante de esta multitud hambrienta que solo parecía gustarles ver los cuerpos de los hombres y tratar de alcanzarlos. Sin embargo, se alegraba de que el Full Monty(Expresion que se refiere a desnudarse por completo) fuese ilegal en este lugar. No quería llegar tan lejos.

 Jaejoong había estado en lo correcto sobre el cuero. Yunho ni siquiera necesitó quitárselo. Una vez que quedó solo con las correas y la tanga, la multitud se volvió salvaje. Los tipos estaban agitando dinero en sus puños y le tomó algo de tiempo caminar a través del frente de la plataforma y evitar a los  mañosos que quieren propasarse. No se escapó sin que algunos dedos rozaran sus huevos y polla. Ciertamente, Jaejoong también obtuvo algunos toques.

La música se mezcló a la perfección para el siguiente número y nuevos chicos bailaron por el escenario. Yunho siguió a Jaejoong fuera de la plataforma, devuelta a los vestuarios. Los dos estaban jadeando y Yunho estaba sudando como un loco por las luces calientes y la tensión.

Jaejoong lo atrapó en un abrazo. —Estuviste grandioso. —Suspiró. Su piel también estaba húmeda por el sudor y sus desnudos cuerpos se fusionaron.

Yunho lo abrazó, aliviado de estar fuera del escenario. —Gracias.

Jaejoong miró hacia arriba y colocó la palma en el pecho de Yunho, sobre su corazón. —¿Cómo te sientes?.

Yunho cubrió la mano de Jaejoong con la suya. —Bien. Fuimos despacio. —Asintió y el alivio se deslizó a través de su semblante.

Empujó a Yunho suavemente sobre el sofá. —Ahora a descansar un poco y esperar. Los tipos que quieren una fiesta privada vendrán a buscarte aquí. Es decir, si estás disponible.

Yunho lo miró y asintió. Recordó lo que Jaejoong había dicho esa mañana acerca de ser del tipo que le gustaba a Seo In Guk.

Casi diez minutos habían pasado y Yunho comenzaba a ponerse nervioso. Intercambió una mirada con Jaejoong que se encogió de hombros.

—Si nadie aparece, vamos a mezclarnos.

—Está bien.

La puerta se abrió. La mirada de Yunho voló hacia la puerta. Un tipo enorme, de aproximadamente un metro con ochenta y dos centímetros, que llevaba un traje muy caro, ocupó toda la puerta. Miró directamente a Yunho. —¿Estas disponible para una fiesta?. Tengo a alguien que te quiere.

El corazón de Yunho saltó en su pecho. Él asintió. —Estoy disponible. Pero trabajo en pareja. —Hizo un gesto hacia Jaejoong.

El tipo alto miró a Jaejoong y asintió. —No estoy seguro de eso. Tráelo y yo preguntaré.
—Está bien. —Yunho se levantó y alzó a Jaejoong con él. Se aferró a la mano de Jaejoong con firmeza. Incluso si era lo que Seo In Guk esperaba de ellos, Yunho no iba a masturbar al tipo, ni nada por el estilo. Echó un vistazo a Jaejoong que le devolvió la mirada con una expresión que quería decir: Esperemos que sea Seo In Guk.

El tipo alto los condujo por el club a una puerta que decía Fiesta Privada. Otros dos tipos grandes flanqueaban la puerta. Se quedaron a un lado y les permitieron el paso.

El hombre que los había llevado allí abrió la puerta, revelando un cuarto que era una miniatura del club con la misma iluminación y la decoración minimalista en negro. A un lado de la habitación había un largo banco afelpado tapizado en cuero, lo suficientemente ancho, Yunho lo notó, como para que un hombre se acostara sobre su espalda con otro hombre encima de él.

—¡Jaejoong Hey!. ¿Qué demonios?.

Yunho se volvió. De inmediato reconoció a Seo In Guk. Aproximadamente de la altura de Jaejoong, delgado y pálido, con cabello rubio claro y vestido con ropa costosa, mal ajustada. Seo In Guk se acercó y tendió la mano a Jaejoong.

—¿Cuánto tiempo ha pasado, Jaejoong? ¿Diez años?.

 Jaejoong aceptó su apretón de manos. —Aproximadamente.

Seo In Guk miró a Yunho. Una mirada de apreciación se deslizó en sus pálidos ojos azules. Yunho sabía que él era la razón por la que se encontraban en esta sala. Temblores se dispararon por cada centímetro de su cuerpo. Allí estaba, justo encima de su presa. —¿Puedo ofrecerles un trago caballeros?.

—Claro. —Dijo Jaejoong.

Seo In Guk hizo un gesto hacia su mesa. —Por aquí.

Yunho dejó a Jaejoong manejarlo todo. Éste se sentó junto a Seo In Guk, como protegiendo a Yunho de él.

Seo In Guk chasqueó los dedos y su matón se acercó a la mesa. —Has que nos traigan una ronda. —El hombre asintió y salió. Cuando se hubo marchado, Seo In Guk miró a Jaejoong. —Así que ¿tengo dos por el precio de uno?.

 —Eso es correcto. —Dijo Jaejoong. Yunho le premitió llevar la conversación, ya que había conocido al tipo la mayor parte de su vida. —Solo damos un espectáculo de piso, si sabes a lo que me refiero.

La mirada de Seo In Guk se deslizó de Jaejoong, a Yunho y de nuevo a Jaejoong. —Te entiendo. Mirar pero no tocar. —Se mantuvo en silencio y las tripas de Yunho se retorcieron. Tenía que confiar en que Jaejoong sabía lo que estaba haciendo.

 —Te diré qué, seo in, vamos a hacer la primera actuación de forma gratuita. Si deseas darnos una propina, está bien. Pero vamos a dejarte comprar primero. ¿De acuerdo?.

Seo In Guk se rio entre dientes. —Sería un idiota si rechazo esa oferta.

Yunho reprimió un suspiro de alivio. A pesar de que ahora debía joder a Jaejoong frente a Seo In Guk. Eso sí estaba dispuesto a hacerlo.

La música en el club había bajado el ritmo, sonaba “Erótica” de Bi Rain. Yunho miró a Jaejoong que asintió hacia él. El momento y la música eran perfectos.

Se levantó y dejó que Jaejoong lo llevara hacia a pared del fondo, donde estaba el largo banco afelpado. Lo iban a necesitar muy pronto. Jaejoong le sonrió a Yunho y tiró de él. Con las manos en las caderas de Yunho, se empujó contra él y empezó un baile erotico. Yunho cayó dentro del ritmo y rodó sus caderas en dirección opuesta, moliendo su polla contra la de Jaejoong en lentos y suaves círculos.

Bingo. A través del delgado panel en la entrepierna de la tanga, el roce de la polla de Jaejoong era todo lo que Yunho necesitaba para conseguir una erección. Su polla se llenaba y estiraba, un poco más con cada rutina. Sonrió a Jaejoong y deslizó sus manos sobre sus caderas, alrededor de la suave piel y por encima de su culo. Se inclinó y rozó un beso en los labios de Jaejoong.

Un rápido vistazo a Seo In Guk demostró que el tipo estaba sin duda disfrutando del espectáculo. Sus ojos azul claro se los quedó mirando, absorto. El matón había entregado sus bebidas entre tanto y se había marchado otra vez, pero Seo In Guk había ignorado las bebidas.

Aliviado, Yunho volvió a Jaejoong y lo besó de nuevo, esta vez más profundo. Él presionó separando los labios de Jaejoong y se aseguró de que Seo In Guk pudiera ver su lengua deslizarse contra la de Jaejoong.

Jaejoong gemía suavemente, presionándose más cerca de él. Acarició el pecho a Yunho sobre las tiras de cuero y cuando encontró sus pezones, los frotó con sus pulgares hacia atrás y adelante. Un escalofrío recorrió la piel de Yunho y sus pezones se endurecieron. Jaejoong les pellizcó, justo del modo que siempre provocaba a Yunho para que lo tomara y lo pusiera sobre su espalda.

Funcionó Yunho deslizó sus manos por la espalada de Jaejoong, acunándolo y llevándolo hacia atrás hasta que estuvieron frente al banco. Separó su boca de la de Jaejoong, le quitó la camisa y la tiró en dirección a Seo In Guk.

La inmaculada piel de Jaejoong brillaba bajo las luces de colores mostrando cada magro centímetro cincelado a la perfección. La boca de Yunho se hizo agua, agarró los brazos de Jaejoong y dejó un rastro de besos sobre su pecho. Se tomó un tiempo extra con los pezones de Jaejoong lavando cada picante brote hasta endurecerlos.

Jaejoong gimió suavemente y se hundió en sus manos.

Algo cambió y Yunho sintió como su deseo tomaba el control. Ya no era un espectáculo. El ser observado estaba resultando ser algo muy erótico, no importaba nada más. Pasó la lengua por el centro del apretado estómago de Jaejoong, siguió el rastro del delgado vello hasta su ombligo, su lengua retorciéndose en el pequeño orificio.

Jaejoong deslizó las manos por la cabeza de Yunho y lo acarició mientras su cuerpo se volvía más y más flexible en sus manos. Yunho ahuecó el culo de Jaejoong y se tomó su tiempo con su estómago y su ombligo. La polla de Jaejoong estaba dura y estiraba la tanga. Yunho se arrodilló y mordisqueó juguetonamente el duro eje que tiraba contra la delgada tela.

Jaejoong gimió y hundió la polla más duro contra la boca de Yunho.

Yunho deslizó las manos por la tira de la tanga que estaba sobre las caderas de Jaejoong y la empujó hacia abajo, liberando la polla de Jaejoong. El duro eje se balanceaba en el rostro de Yunho. Lo tomó en su boca y lo trago hasta la raíz. ¡Demonios! Este hombre era delicioso en cualquier circunstancia.

Yunho se echó hacia atrás y chupó la polla de Jaejoong de nuevo. Con sus labios alrededor de la base, miró de nuevo a Seo In Guk. El hombre estaba recostado en su asiento, ahora con la bragueta abierta. Yunho podía ver la mano de Seo In Guk balanceándose mientras se acariciaba a sí mismo.

Yunho tiró de la tanga hasta los tobillos de Jaejoong y chupó su polla hasta que una gota manó de la pequeña abertura. Lo lamió y luego se puso de píe, con las manos sosteniendo la espalda de Jaejoong.

Los párpados de Jaejoong lucían pesados sobre sus ojos negro y sus labios estaban entreabiertos. Él estaba listo.

Yunho lo besó de nuevo, un salvaje beso francés con una mano enroscada en el desordenado cabello de Jaejoong. Su boca era suave y acogedora. Jaejoong olía a loción de afeitar y sudor almizclado. Yunho acostó a Jaejoong en el banco sobre su espalda, separándole las piernas. Se arrodilló entre ellas y giró la punta del dedo en el pequeño agujero, asegurándose de que Seo In Guk tuviera una visión clara de eso.

Había cestas con condones y muestras de lubricantes en cada mesa. Yunho agarró un tubo pequeño, arrancó el tapón y lo exprimió en su mano. Se inclinó y lamió la parte inferior de las bolas de Jaejoong, de un lado a otro hasta que Jaejoong corcoveó. Luego, colocó la punta a través de su agujero, jugueteando del modo que sabía que le encantaba a Jaejoong.

Resbaló los dedos en el lubricante y lo frotó sobre el agujero de Jaejoong. Este se agitó, era su forma silenciosa de suplicarle a Yunho que empujara los dedos en su interior. Yunho se colocó sobre sus rodillas y metió los dedos, asegurándose de que Seo In Guk pudiera ver los dedos de Yunho penetrar a Jaejoong, deslizándolos más profundo y moviéndolos hacia dentro y hacia fuera.
Jaejoong gemía y se quejaba. Sus ojos le rogaban a Yunho que lo follara.

Yunho le sonrió. Removió su tanga y la tiró al piso, luego untó el lubricante por todo su pene. Echó un vistazo a Seo In Guk. El hombre estaba bombeando su polla furiosamente, su mirada fija en Yunho y Jaejoong.

Yunho se colocó entre las piernas de Jaejoong. Enganchó las rodillas de Jaejoong sobre sus hombros y deslizó la cabeza de su polla dentro. El apretado agujero de Jaejoong lo engulló dentro de una oleada de delicioso calor. Yunho tomó aliento y se enfundó a si mismo hasta la empuñadura. Descendió sobre Jaejoong y lo besó. Mientras lo hacía, su mano izquierda se deslizó entre los cojines del banco.

Yunho se congeló, con sus labios cerrados sobre los de Jaejoong. Buscó a tientas la cosa sobre la que su mano se posó. Un ladrillo. No era exactamente un ladrillo, pero tenía la forma de uno, cubierto con papel. Su corazón dio un vuelco. Reconocería un ladrillo de coca con solo tocar uno. Tanteó alrededor, sus dedos discernían el contorno de un par de ladrillos más.

¡Mierda! Estaba jodiendo a Jaejoong directamente encima del cargamento.

Un disparo de adrenalina corrió a través de él. Separó sus labios de Jaejoong, sacó el brazo de los cojines y subió a sus rodillas. Él se apoderó de los muslos de Jaejoong y comenzó un duro ritmo en el culo de Jaejoong.

Jaejoong gimió y empujó su trasero contra la dura polla de Yunho. Inclinó la cabeza hacia atrás, su pelo castaño extendiéndose sobre los cojines debajo de él. Yunho se quedó mirando el contraste de color del marrón rojizo de Jaejoong contra el liso negro de los cojines. Los párpados de Jaejoong estaban a media asta sobre sus ojos, que estaban vidriosos de deseo. Sus labios estaban parcialmente abiertos y tenía una sumisa expresión de absoluto placer.

El aspecto de Jaejoong encendió a Yunho. Deseaba que fuesen solo Jaejoong y él follando, y la placentera sensación del apretado culo de Jaejoong. Pero tenía a Jaejoong extendido encima de millones de dólares en cocaína y al distribuidor que había estado siguiendo durante seis meses masturbándose a pocos metros de distancia.

Yunho inclinó sus caderas para poder golpear la próstata de Jaejoong. Éste gimió y sacudió la pelvis hacia arriba. Estaba jadeando y murmurando el nombre de Yunho. Yunho no podía oír la voz de Jaejoong por la música, pero lo había visto decir su nombre en el calor de la pasión tantas veces, que podía leer aquellos deliciosos labios en cualquier momento.

Sonrió a Jaejoong y empujó más fuerte. Jaejoong palmeó su polla y empezó a frotarla mientras Yunho lo bombeaba. En instantes, cintas blancas de semen salieron disparadas y cubrieron el pecho y el estómago de Jaejoong. La vista de esto llevó a Yunho más cerca de su propio clímax y en segundos, la presión acumulada en sus pelotas explotó. Agarrándose de los muslos de Jaejoong, empujó hasta la empuñadura y se vació en su interior.

Cuando las ondas de placer pasaron, Yunho permaneció enterrado dentro de Jaejoong y miró hacia él. Se obligó a no salirse inmediatamente y arrastrar a Jaejoong de vuelta a los vestuarios. Miró a Seo In Guk.

Seo In Guk se quedó mirándolos. Tenía las manos a los costados, con los pantalones aún abiertos. Yunho podía ver el esperma sobre su vientre. —Eso fue jodidamente grandioso. —Dijo por encima de la música. Se limpió y cerró sus pantalones.

Yunho tomó eso como su señal para deslizarse fuera de Jaejoong. Tomó las manos de Jaejoong y tiró de él hacia arriba. Luego se sentó a su lado y puso el brazo sobre su hombro.

Seo In Guk se levantó y sacó un rollo enorme de dinero. No había duda de dónde lo había sacado. Sacó un billete de cien dólares, se inclinó y lo metió en la mano de Yunho. —Espero que esto haya sido solo la primera vez. —Dijo.

Yunho arrugó el billete en su mano. —Gracias. —Si las cosas salían como esperaba, vería otra vez a Seo In Guk, en la mesa de la sala de interrogatorios. Por desgracia, Seo In Guk tenía mucho dinero y podía conseguir al mejor abogado posible. Yunho tenía que asegurar el arresto. —Claro, no hay problema.

—Si ustedes, caballeros, me disculpan, voy a mezclarme un poco.

Sin duda, para mejorar el negocio, pensó Yunho.

—Fue genial , Jaejoong.

—Lo mismo digo, Seo in.

Seo In Guk salió, dejando a uno de sus matones detrás de la puerta.

Yunho se inclinó y se colocó su tanga. Jaejoong se levantó y recogió sus cosas antes de volverse a poner su tanga. Cuando estuvieron listos, Yunho llevó a Jaejoong de vuelta a los vestuarios. Afortunadamente, el vestuario estaba vacío cuando llegaron allí. Yunho se inclinó hacia Jaejoong. —Vistete ahora mismo. Vamos a salir de aquí como alma que lleva el diablo. ¡Ahora!.

Jaejoong asintió sin una palabra y abrió el armario que contenía su ropa y teléfonos celulares. Cuando ambos estuvieron vestidos, Yunho siguió a Jaejoong por la puerta trasera, a través del callejón hasta la calle. Hizo un gesto a Jaejoong para que caminara con él y recorrieron rápidamente un par de cuadras antes de sacar su teléfono celular.

Jaejoong escuchó a Yunho decirle a la policía que había encontrado el cargamento. Su corazón latió. Había estado con Yunho todo el tiempo y no había notado nada. Escuchó a Yunho hacer los arreglos para la redada, la cual se llevaría a cabo en los próximos diez minutos. Una ola de terror se apoderó de él. —Cuando encontraste el cargamento. —Pregunto una vez que Yunho colgó. Siguió a Yunho a la parte posterior de un edificio y lo vio sujetar su funda y luego revisar su arma.

Finalmente Yunho lo miró y sonrió. —Mientras te follaba.

Jaejoong lo miró fijamente. —¿Qué?.

—Si. Cuando estábamos en aquél banco, mi mano se deslizó entre los cojines por accidente y allí estaba.

—¡Mierda!.

—Eso fue exactamente lo que pensé en ese momento. Ahora…. —Extendió la mano y agarró el brazo de Jaejoong. —Necesito que te largues de aquí. Se pondrá peligroso en pocos minutos.

El corazón de Jaejoong se sacudió nuevamente, casi era doloroso en su pecho. —Yunho, yo….

Yunho le hizo callar aplastando sus labios. Metió una mano en el pelo de Jaejoong y lo atrajo hacia sí. Jaejoong se rindió al beso, al apasionado torbellino de la caliente lengua de Yunho contra la suya. Empezó a estirarse, para poner su brazo alrededor de Yunho cuando éste rompió el beso y le dio una dura mirada. —¡Fuera de aquí!. Te veré cuando vuelva a casa.

Jaejoong quería aferrarse a él, para arrastrarlo y rogarle que no lo hiciera, pero creyó que sería más fácil levantar un camion con una mano y tirarlo como si fuera una silla. —Más te vale. —Antes de que pudiera decir otra palabra, Yunho se había ido corriendo en dirección al Club Answer     . Jaejoong metió las manos en los bolsillos de sus jeans y se quedó allí. Temblaba a pesar de que la noche de primavera era suavemente cálida y el cielo estaba despejado con unas pocas estrellas para la ciudad nocturna. Trató de obligarse a dar la vuelta y regresar a casa, pero no pudo. Se volvería completamente loco caminando por la sala, preguntándose si Yunho había sobrevivido.

Dio media vuelta y caminó rápidamente hacia el Answer     , manteniéndose a lo que él creía sería una distancia segura. Los autos de la policía ya estaban posicionándose en la parte alta de la calle sin sus sirenas. Jaejoong vio a los policías salir por todos lados y rodear el edificio. Se esforzó para ver si Yunho estaba allí, pero no podía verlo. Probablemente ya había vuelto a entrar.

Al momento siguiente, de haber corrido dentro la policía, se detuvo la música de repente. La gente estaba gritando y corriendo fuera del edificio. La cuadra entera se convirtió en un caos con personas huyendo y policías gritando y deteniéndolos. En ninguna parte Jaejoong veía a Yunho. Sentía su aliento entrecortado y todo lo que podía hacer era mirar.

Yunho encontró a Seo In Guk en su habitación especial. Dos policías ayudaron a sacar a los matones de Seo In Guk para que Yunho pudiera aprehenderlo. En esta ocasión, Seo In Guk tenía a un rubio medio desnudo de rodillas frente a él, chupándolo.

Yunho blandió su pistola. —¡Alto!. Está bajo arresto por posesión y venta ilegal de narcóticos. Tiene derecho a guardar silencio.

El hombre de rodillas levantó la cabeza y se alejó perturbado. Por un momento, Seo In Guk parecía aturdido, como un ciervo encandilado por los faros. Luego se lanzó de la silla y trató de correr. Yunho lo derribó. El tipo era menos de la mitad del tamaño de Yunho y aunque luchó, Yunho consiguió poner las manos de Seo In Guk en su espalda. Los respaldos llegaron y el policía esposó a Seo In Guk y lo arrastró fuera.

Yunho se levantó, enfundó su arma y fue hacia el banco. Tiró del asiento varias veces y luego los cojines fueron rasgados, revelando lo que su mano había sentido antes. Suspiró. Si dios quería, esto acabaría en unas pocas horas.


* * * * *


Para el momento en que Yunho terminó de procesar a Seo In Guk y a los demás que habían sido detenidos, ya era mucho después del amanecer. Se pasó una mano por el pelo y penosamente bajó las escaleras. Lo único que quería era volver a Jaejoong y dormir en los brazos del chico.

Giñando los ojos contra la luz del sol, abrió la puerta de cristal a la calle y quedó congelado. Allí estaba Jaejoong, en la acera, viéndolo, con dos tazas de café en sus manos. Yunho no podía dejar de sonreír. Le había dicho a Jaejoong que fuese a casa. Obviamente, no lo escuchó. Pero allí estaba, era la mejor bienvenida que pudiera imaginar. —¡Hola tu!. —Envolvió sus brazos alrededor de Jaejoong sin importarle dónde se encontraban. Aún no era lo suficientemente temprano como para que hubiese demasiada gente en las aceras, solo había un montón de automóviles en la calle.

Jaejoong lo apretó con fuerza, a pesar del hecho de que estaba sosteniendo dos vasos de café caliente y Yunho pudo sentir sus emociones por la forma en que lo sostuvo.

—Todo está bien, Jaejoong. —Dijo en voz baja al oído de Jaejoong. —Estoy aquí.

Jaejoong retrocedió y lo miró. —Ya lo sé. Me lo dijeron en la recepción.

—¡No!, quiero decir que yo estoy aquí.

Los ojos de Jaejoong comenzaron a brillar. —Ya veo.

Yunho pasó los dedos por la mejilla de Jaejoong. —¿Estuviste aquí todo el tiempo?.

Jaejoong asintió y le entregó uno de los vasos. —Por supuesto. ¿Dónde más podría estar?.

Yunho lo miró y le alborotó el cabello. —Calentando mi cama. Ha estado demasiado fría últimamente.

Jaejoong le sonrió. La esperanza iluminó sus ojos negros. —Bueno, estaría feliz de hacer eso también detective, como si no lo supieras.

Yunho rio entre dientes. Pasó su brazo libre alrededor de los hombros de Jaejoong y lo condujo hacia la acera donde estaba estacionado su coche. —Lo sé y estoy agradecido. —Abrió la puerta del pasajero y la mantuvo abierta. —Así que, profesor, entre. No estoy seguro que pueda hacer todo el camino hasta tu casa. No quiero desperdiciar ni un segundo más.



Fin





7 comentarios:

  1. 7u7 Vaya forma de trabajar, ¿cuánto cobras guapo? Oshe yo quiero un sólo xD
    Aksjaksjaksj me encantó la escena de sexo cof digo de cuando atrapan al enano aquel *^* fue muy bueno mientras duró -3-
    Gracias por el Fanfic estuvo muy bueno ♡

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  2. Me encanto, estuvo genialmente sexi...
    Gracias

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  3. No es justo ... yo también quiero ver Yunjae en acción! les doy 200$ por un privado *0* xD
    eso fue muy caliente xd gracias por compartir^^/

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  4. uuuuuuuf que hots...un candente espectáculo *o*, fiuu! menos mal que todo salio bien *w*

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  5. Super intenso ese encuentro en el pub ^=^… me gusto , muchas gracias por compartirlo

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  6. ha sido una historia muuuy intenso y muuuuy hot mas cuando estaban haciendo delante de los demás, les abran dejado sin aliento a todos pobres hihihi me a gustado mucho porque hay un final feliz.... pero quiero saber si la enfermedad de Yunho hay curabo nop o simplemente así se a acabado...... pero esta igual de interesante ❤❤❤
    Gracias por compartir y dedicar tu tiempo hihihi

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  7. a estado super hiper hot y sexy me a encantado OMG con publico que suyas les pago el triple >o< tambien querer mirar al Yunjae en accion jejeje ...pero que bueno que todo allá resultado exelente con el plan de atrapar al tipo ....
    Gracias por compartirlo ...

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