Unos
minutos más tarde, Yoochun y Junsu se dirigieron a la cocina para saludar a los
padres de Junsu. Mi-suk tomó a Junsu en
sus brazos en el momento en que salió de la habitación. Sang- Woo dio la mano a
Yoochun y fue presentado a Leeteuk y Hangeng. Una vez que Junsu pudo salir de
los brazos de Mi-suk , todo el mundo se trasladó a la cocina para sentarse en
el rincón del desayuno.
—¿Jae
ha sido secuestrado realmente? —preguntó Mi-suk , sorprendida.
Yoochun
asintió con la cabeza. —Su nombre es Kim hyun joong
. Al parecer, trabaja como detective privado aquí, en la ciudad. Por eso
era necesario que vinierais aquí. hyun
joong colocó aparatos de escucha en mi apartamento,
y creemos que en vuestra casa también puede haber micrófonos.
—¿Por
qué iba a colocar eso en tu apartamento? —preguntó Sang- Woo.
Yoochun
miró a Junsu como pidiendo permiso para contarles todo. Junsu asintió, moviendo
su mano para sostener la de Yoochun debajo de la mesa.
—Por
razones que todavía tenemos que averiguar, hyun joong
ha decidido que Junsu le
pertenece a él. Se ha vuelto obsesivo al respecto. —Yoochun miró a Mi-suk ,
dudando brevemente—. ¿Te acuerdas de esa noche en la que Junsu llegó a tu casa,
cuando él estaba tan enojado? Habíamos tenido una discusión, ¿recuerdas?
Mi-suk
asintió con la cabeza. —Por supuesto que
recuerdo esa noche. Junsu estaba muy angustiado. Jae dijo que fue a causa de la
disputa entre Junsu y tú, pero yo siempre pensé que había algo más.
—Tienes
razón, mamá —dijo Junsu—. Antes de ir a tu casa, fui a mi apartamento. hyun joong
había destrozado el lugar. Dejó
una nota diciendo que me deshiciera de Yoochun o él lo haría. Me dijo que yo le
pertenecía y que había sido muy malo.
Mi-suk
abrió la boca y tomó la mano de Sang-
Woo. —Oh, Dios mío, ¿por qué no me lo dijiste?
Junsu
negó con la cabeza. —Yo no quiero que te preocupes, mamá. Además, Jae y ChangMin estaban buscándolo. Podemos probar
que él estuvo en mi casa y que destruyó todo, pero simplemente no lo pueden
encontrar.
—¿Qué
tiene eso que ver con que haya escuchas en nuestra casa? —Sang- Woo preguntó
finalmente.
—Él
sabe demasiado sobre nosotros. Destruyó el apartamento de Junsu, advirtiéndole
que se deshiciera de mí. ¿Cómo podía saberlo? Yo no le había dicho a nadie
hasta ese momento, que estaba saliendo con Junsu. Ni siquiera ha vuelto a
trabajar desde entonces. Tenía que saberlo de alguna manera —dijo Yoochun.
—He
encontrado dispositivos electrónicos de escucha en la sala de estar, cocina y
dormitorio, hace un rato. Como creemos que también puede haber micrófonos
ocultos en vuestra casa, era necesario que vinierais aquí. Si os lo hubiéramos
dicho por teléfono y él lo hubiera interceptado, sabría que lo habíamos
descubierto —dijo Hangeng.
Sang-
Woo miró a Hangeng, midiéndolo. —¿Sabes cómo cuidar de esas cosas? ¿Cómo
encontrarlas? ¿Deshacerte de ellas?
Hangeng
asintió con la cabeza. —Sí, señor Kim. Todos fuimos a la universidad con Yoochun,
así que nos conoce y sabe lo que podemos hacer.
Sang-
Woo miró a Hangeng durante varios minutos antes de asentir con la cabeza. Sacó
las llaves de su casa de su bolsillo y se las entregó a Hangeng. —Confío en Yoochun.
Si dice que eres de fiar, entonces supongo que está bien.
Yoochun
se echó a reír. —Bueno, yo no estoy seguro de que diría que está bien, pero sí
que puede hacer el trabajo.
Yoochun
se echó a reír al ver el resplandor de la mirada de Hangeng hacia él. Abrió la
boca para responder sólo para ser interrumpido por el timbre del teléfono
celular de Junsu. Yoochun vio cómo Junsu revolvía la mesa para agarrarlo y
abrirlo para contestar, y lo miraba con la intención de que escuchara por el
altavoz en el otro extremo.
Yoochun
no sabía qué esperar de las emociones que cruzaron la cara de Junsu. Miró
esperanzado, excitado, con miedo y tristeza al mismo tiempo. Junsu, finalmente
pasó el teléfono a Yoochun y dejó caer la cara en su hombro.
—¿Hola?
—preguntó Yoochun.
—Hey,
Yoochun. Junsu estaba en lo cierto. Encontramos a Jae en su apartamento —dijo ChangMin.
—¿Es…
está vivo? —preguntó Yoochun, vacilante.
—Sí,
pero no está muy bien, Yoochun. hyun joong realmente lo golpeó duro. Está en camino al
hospital ahora mismo. Yunho se fue con él, me dijo que tan pronto como llegase,
se comunicaría con nosotros. ¿Por qué no nos reunimos todos allí?
—Estaremos
allí —aseguró Yoochun a ChangMin.
—Está
bien, os veré allí, y Yoochun, será mejor que prepares a Junsu. Hablo en serio
cuando digo que hyun joong se
descargó duro con Jae. Nada importante, pero está bastante golpeado.
—¿Acaso…
hyun joong … hizo... a Jae? —Yoochun balbuceó, no
queriendo decir nada claro ante la posibilidad de poner en palabras su mayor
temor.
—No,
no creo que hyun joong lo
violara, pero no puedo estar seguro. Él está en muy mal estado —respondió con
tristeza ChangMin—. Sabremos más después
del examen del médico. Pero puedo decir esto, hyun joong
había atado a Jaejoong
a la cama de Junsu, desnudo, y estoy bastante seguro de que se estaba
preparando para violarlo cuando Yunho y yo lo interrumpimos.
—Oh,
gracias a Dios —murmuró Yoochun en voz baja—. Muy bien, ya vamos en camino, nos
vemos allí. No te preocupes, ChangMin,
ayudaremos a Jae a pasar a través de esto.
—Lo
sé. Pero no va a ser fácil. Sólo recuerda que no hemos capturado a hyun joong
todavía. Mantén un ojo alerta. No
podemos dejar que lastime a nadie más. Me estremezco al pensar lo que hyun joong
haría si pusiera sus manos en Junsu
—dijo ChangMin.
—Lo
mataré primero —gruñó Yoochun.
—No
he oído eso, pero estoy de acuerdo contigo — dijo ChangMin—. Mira, me tengo que ir. Tengo que
entregar a estos chicos mi informe. Os veré pronto.
—Está
bien —respondió Yoochun. Colgó el teléfono y miró los rostros ansiosos a su
alrededor. Yoochun respiró hondo y soltó el aire lentamente. Envolvió sus
brazos alrededor de Junsu y les dio a todos la noticia—. Ellos encontraron a Jae.
Está vivo y en camino al hospital ahora. ChangMin va a entregar su informe a la policía
y luego se reunirá allí con nosotros. Pero quiere que todos estemos alertas, hyun joong
sigue en libertad y podría estar
en cualquier lugar.
—Oh,
gracias a Dios —dijo Mi-suk aliviada.
—Es
necesario que tengamos la cabeza despejada. Hangeng, sé qué necesitas revisar
el lugar de Mi-suk y Sang- Woo, pero
¿podrías llevarlos al hospital primero? No quiero que conduzcan solos. Leeteuk
puede venir con nosotros.
Hangeng
asintió con la cabeza. —Dalo por hecho. Voy a seguirlos en mi coche y luego
seguiré desde allí.
—Junsu,
necesito hablar contigo un momento antes de irnos —dijo Yoochun solemnemente.
Yoochun
se levantó y buscó la mano de Junsu. Lo llevó al dormitorio y lo apretó en sus
brazos. —Lo encontramos, bebé. Tú lo adivinaste. Estaba en tu apartamento. Te
dije que lo haríamos. Lo hiciste muy bien.
—¿Qué
es lo que no me estás diciendo, Yoochun? No escondas nada de mí.
—
Jaejoong está vivo, pero no está en
buena forma. hyun joong … hyun joong
le hizo cosas, cosas malas. Jae…
—¿Acaso
lo violó? —dijo Junsu, ahogado por las lágrimas que obstruían su garganta.
Yoochun
se encogió de hombros. — ChangMin cree que no, bebé, pero aun así se ve mal. No
sé qué otras cosas le hizo, pero ChangMin dice que Jae está en muy mal estado.
Está vivo, pero aparte de eso, él nos va a necesitar para ayudarlo a atravesar
todo esto.
—Oh
Dios, todo esto es culpa mía —exclamó Junsu enterrando su cara en el cuello de Yoochun.
—No,
bebé, no, esto es culpa de hyun
joong . Tú no hiciste nada malo. No le
pediste a hyun joong que
se obsesionara contigo. hyun joong hizo
todo eso, no tú —dijo Yoochun, rozando su barbilla en la cara de Junsu.
—Pero…
—No,
Junsu. Si crees eso, entonces también sería culpa mía. Si yo no hubiera ido
detrás de ti, él no hubiera secuestrado a Jaejoong . Él estaba bien siendo romántico a
la distancia hasta que yo entré en escena. Él no había hecho nada violento
antes de eso.
—No…
—Exactamente,
Junsu. No es tu culpa ni la mía. La culpa es de hyun joong
. Es un chiflado, tú mismo dijiste. Él está loco. Lastimó a Jaejoong
para enseñarle una lección, cuando lo que quería era deshacerse de mí y
no lo hizo. ¿Suena eso como un hombre cuerdo?
Junsu
se encogió de hombros. —Supongo que no. Pero…
—Mira,
Junsu, todo el mundo está buscando a hyun joong
. Lo que tenemos que hacer ahora es ir al hospital y estar allí para Jaejoong . Él nos necesita en este momento. Vamos a
dejar la captura de hyun joong a la
policía.
Junsu
asintió con la cabeza. —Está bien.
—Vamos,
aleja las lágrimas de esos hermosos ojos azules y vayamos al hospital —dijo Yoochun
mientras inclinaba la cabeza hacia atrás y enjuagaba suavemente los ojos de Junsu.
—Dios,
te debo parecer un cobarde —se quejó Junsu.
—No,
bebé. Tú no eres un cobarde. Sólo tienes un gran corazón, y te duele cuando
alguien que te importa sufre dolor. Eso no es algo malo, Junsu. Es parte de lo
que eres y forma parte del hombre del que me enamoré. No quiero que vuelvas a
estar avergonzado de tener fuertes sentimientos.
Junsu
se sonrojó ligeramente. —¿En serio?
—Oh,
sí, cariño. Imagino que si vives tus emociones con fuerza, no será solamente
con las de dolor y tristeza, sino que se extenderá a las de felicidad y amor. Y
si me puedes amar con tanta intensidad que te lleve a las lágrimas, eso me hará
muy feliz.
Junsu
rodó los ojos. —Eres culon. —Dio media vuelta y salió del dormitorio a la sala
de estar.
—Pensé
que te gustaba mi culo —gritó Yoochun detrás de él.
Junsu
sabía que todo el mundo lo había escuchado cuando entró en la sala de estar.
Todos se rieron, y trató de no mirarlos a la cara. —Yoochun —gruñó Junsu.
—¿Sí,
bebé? —preguntó Yoochun mientras caminaba detrás de Junsu.
—No
más comentarios sobre culos delante de mi madre.
—Oh,
no sé, Junsu. Yoochun tiene un buen culo. No es tan bonito como el de tu padre,
pero aun así es bonito —se rió Mi-suk cuando golpeó a su marido en el culo.
—¡Mamá!
—se lamentó Junsu con el rostro ardiendo por la vergüenza.
—Oh,
por favor, como si no hubiera tenido relaciones sexuales antes. Creo que ya lo
sabes, ¿no? —Mi-suk se rió mientras
seguía a Sang- Woo por la puerta principal.
—¡Mamá!
—Estamos
buscando al detective Jaejoong . Fue ingresado hace unos momentos —dijo Yoochun
al asistente detrás del mostrador de enfermería.
—¿Es
usted familia? —preguntó sin levantar la vista.
—Uh,
sí. Este es su hermano menor, Junsu —Yoochun respondió con rapidez mientras
jalaba a Junsu para que se pusiera delante de él.
—Hmmm,
¿ Kim Junsu? ¿Es usted Park Yoochun?
—preguntó, cuando finalmente levantó la vista de la pantalla del ordenador
delante de ella y les sonrió.
—Sí
—contestó Yoochun.
—Está
en la habitación 234. Es a la derecha por ese pasillo, gire a la izquierda en
la primera curva, la tercera puerta a la derecha. Ah, y por favor, solo se les
permite entrar en este momento a usted y al señor Kim. Hay una sala a la
derecha por el pasillo donde todos pueden esperar —dijo cuando vio a la pequeña
multitud de gente que estaba detrás de ellos.
Junsu
miró a Yoochun, confuso. ¿Cómo era posible que la enfermera supiera quiénes
eran? Y si no eran realmente de la familia, ¿por qué habían sido admitidos para
ver a Jae?
Yoochun
se encogió de hombros y se dirigió por el pasillo a la habitación de Kim Jaejoong . Señaló la sala de espera para
todos los demás y luego se dirigió a la habitación 234, seguido de cerca por un
ansioso Junsu que le pisaba los talones.
Junsu
se asomó por encima del hombro de Yoochun mientras abría la puerta, y miró
dentro. Vio a Yunho junto a la ventana, sus brazos estaban cruzados sobre el
pecho. Jaejoong estaba en una cama, una vía intravenosa en
la mano y un clip para monitorizar el corazón en el dedo. Un gran vendaje
blanco cubría uno de los lados de su cabeza.
Junsu
podía ver que Jaejoong estaba despierto a partir de la forma
nerviosa en que retorcía las manos en su regazo. El único sonido en la
habitación era el ruido constante de la máquina que monitorizaba el corazón.
—Hey,
Jae —dijo Yoochun en voz baja mientras caminaba para estar al lado de la cama.
Jaejoong
miró con ansiedad. —Yoochun. ¿Dónde está Junsu?
—Estoy
aquí, Jae —susurró Junsu dando un paso adelante. Las lágrimas se formaron en
sus ojos cuando vio todos los moretones en la cara y los brazos de Jaejoong . Quería abrazarlo, pero no sabía
dónde tocar al hombre para no hacerle daño. La cara de Jaejoong
estaba negra y azul, y tan hinchada que casi no podía mirar por uno de
sus ojos.
Jaejoong
tomó la mano de Junsu, una mirada de preocupación en su rostro mientras
miraba entre Junsu y Yoochun. —Él no llegó hasta ti, ¿verdad?
Junsu
y Yoochun sacudieron la cabeza. —No, todo el mundo me ha mantenido seguro.
Todavía no lo he visto desde aquella noche en el bar —dijo Junsu mientras
acariciaba la mano de Jaejoong ,
consciente de la aguja intravenosa en el dorso de su mano.
Jaejoong se dejó caer sobre la almohada blanca del
hospital y cerró los ojos. —Gracias a Dios —susurró.
Junsu
miró a Yoochun, la confusión y la preocupación eran evidentes en su rostro. No
sabía qué decirle a Jaejoong , cómo
hacerlo sentirse mejor, si había una manera de conseguirlo. A veces,
simplemente no había nada que decir a alguien que había pasado por lo que Jaejoong
.
—Deja
de preocuparte, Junsu, estás haciendo que me duela la cabeza, y mi cabeza ya
duele lo suficiente como está —dijo Jaejoong abriendo los ojos para mirar a los de Junsu
mientras le tomaba la mano—. Estoy bien.
—
ChangMin dijo que, además, que… —Junsu tartamudeó nerviosamente.
—Estoy
bien, Junsu. Sí, me duele, pero sólo eso. Lo intentó, pero ChangMin llegó allí antes de que pudiera
hacerlo. Sólo me dio una paliza. Tengo una conmoción cerebral, pero nada que no
se cure con el tiempo. La mayor parte de lo que se ve es sólo superficial. Voy
a estar como nuevo en unos días.
—¿Estás
seguro, Jaejoong? No me mientas. No
trates de ocultar esto de mí. Es mejor que yo sepa todo desde el principio
—dijo Junsu cuando tomó la mano de Jaejoong.
Jaejoong
apretó la mano de Junsu. Trató de sonreír a través de los cortes en sus
labios hinchados. —Estoy seguro, cariño. Él no me hizo eso. Lo intentó, y si ChangMin hubiera tardado cinco minutos más,
habría tenido éxito. Pero no fue así. Oyó a ChangMin y echó a correr.
—Tenía
tanto miedo que te hiciera todo lo que quería hacerme a mí y no pudo —dijo Junsu,
su voz vacilante.
—Bueno,
no he salido de esto sin algún daño, pero las partes y piezas siguen siendo
todas mías —Jae se echó a reír, y luego se quejó cuando el dolor se alojó en su
cabeza—. Oh, tengo que recordar no hacer esto por ahora.
—¿Has
hablado con ChangMin? —preguntó Yoochun
desde el otro lado de la cama.
—No,
él llamó para decir que iba a estar aquí pronto, pero tienen una pista sobre el
idiota y querían investigarla. Sin embargo, hay algunos detectives en camino
para hacerme preguntas —dijo Jaejoong girando la cabeza para mirar a Yoochun.
—Es
probable que sean los detectives con los que hablamos antes. Ellos han estado a
cargo de tu caso —dijo Junsu—. Son unos estúpidos.
—¿
ChangMin te dijo que fue Junsu el que adivinó dónde podías estar? —preguntó Yoochun—.
Buscamos por todos los sitios que se nos ocurrieron, pero no encontramos nada.
Estábamos todos sentados alrededor de la mesa tratando de averiguar dónde
podrías estar, y Junsu preguntó si alguien había registrado su apartamento.
—No
sé si he visto correr a ChangMin tan
rápido alguna vez —se rió entre dientes Junsu.
—Sabía
que me ibas a encontrar —murmuró Jaejoong apretando la mano de Junsu de nuevo.
—¿En
serio? —preguntó Junsu con sorpresa.
—Bueno,
seguro. Todo el mundo trata de ser todo lógico y esa mierda sobre pensar las
cosas. Por otro lado, tu lógica es simple, directa al grano. Yo sabía que me
ibas a encontrar en el momento en que me llevó a tu apartamento, y no me
equivoqué.
—No
estoy seguro de si sentirme aliviado o preocupado de que se me hubiera
ocurrido. ¿Decir eso me identifica con un psicópata o qué? —Junsu se rió entre dientes
mientras alisaba algunos rizos detrás de la frente de Jae.
—Bueno
—Yoochun comenzó, sólo para dejar escapar un grito cuando Junsu llegó a través
de Jaejoong y le dio una palmada en el brazo—. Mira Jae
—se lamentó Yoochun alegremente mientras frotaba el brazo—, hemos estado juntos
menos de un mes y ya me está golpeando.
—¿Le
gustaría presentar cargos, Sr. Park? —dijo una voz detrás de ellos. Todos se
voltearon para ver a los dos detectives que habían estado con ellos antes, de
pie en la puerta. Jaejoong salvó el momento. —Ah, los detectives que
han venido a tomar mi declaración, supongo.
—Sí,
si sus amigos pueden esperar fuera, podremos llegar a eso —declaró uno de los
detectives.
—No
—respondió Yunho acercándose desde la ventana—. No nos iremos.
—No,
mire… —el detective Su-hyeon comenzó.
—No,
mire usted. Hasta que Kim hyun joong sea
capturado y esté tras las rejas, algo que parece que no pueden llevar a cabo,
yo soy el guardaespaldas personal del Sr. Jaejoong . Yo voy donde va él, todo el tiempo. ¿He
sido muy claro? —preguntó Yunho duramente.
—Usted
sabe que podemos hacer que le detengan por interferir con una investigación
policial, Sr… —el Detective Su-hyeon
dijo.
—Mi
nombre es Jung Yunho. Aquí está mi
tarjeta. Por favor, arrésteme. Pero antes de hacerlo, es posible que desee
llamar a su jefe de policía y hablar con él primero. Dígale que le digo mando
saludos cuando lo haga —Yunho sonrió mientras cruzaba los brazos sobre el pecho
y miraba fijamente, desafiándolos a que lo contradijeran.
Junsu
miró la postura rígida de Yunho y a Jaejoong que acababa de rodar sus ojos. Junsu observó
el juego, curioso por saber lo que estaba pasando, ya que hasta donde él sabía,
Yunho y Jaejoong acababan de conocerse.
Entonces
le llegó un pensamiento. Se inclinó y susurró al oído de Jaejoong. Junsu vio cómo Jaejoong
volvía rápidamente la mirada para mirar a Yunho, sorprendido. El rostro
de Jaejoong se puso pálido, y luego asintió con la
cabeza. Junsu sonrió y sacudió la cabeza. Bueno, eso lo explicaba.
—Eso
se llama karma, Jae. Esto es por todos aquellos momentos en los que me diste a
comer mierda y te burlabas de mí por estar enamorado de Yoochun. Ya viene a
morder tu culo —se rió Junsu.
—Cariño,
nunca he hecho nada malo para merecer eso —dijo Jaejoong
, haciendo un gesto a sus espaldas hacia donde estaba Yunho.
Los
ojos de Junsu se abrieron cuando Yunho dio un paso adelante para estar al lado
de Jaejoong . —Oh, yo no sé nada de eso,
Kim Jaejoong . Me parece recordar unas cuantas cosas
con las que podría volver a morder tu culo —sonrió Yunho cuando lo miró.
Junsu
tuvo ganas de reír cuando el rostro de Jaejoong pasó de blanco a enrojecido. Tal vez tener
a Yunho alrededor no sería tan mala idea. Junsu sabía ahora por haber hablado
de ello con Jaejoong , que Yunho era su amante perdido de
hacía mucho tiempo. Junsu creía que Jaejoong seguía enamorado de Yunho, aunque no lo
admitiera a sí mismo.
Bueno,
Jaejoong había sido el instrumental para que Yoochun
y él estuvieran juntos. Sería justo que ellos fueran los instrumentos para la
reconciliación de Jaejoong y Yunho, y que esos dos pudieran estar
juntos de nuevo. Era lo menos que podía hacer por un buen amigo.
—Sr.
kim Jaejoong —el Detective Su-hyeon comenzó de nuevo, tratando de
recuperar el control de la conversación.
Jaejoong
miró hacia él. —Yo soy detective, Su-hyeon, al igual que usted y Seung-ho Sé lo
que necesitan preguntar, y voy a ayudarlos en todo lo que pueda. Sin embargo,
me niego a dejar que me traten como una víctima. Puede tratarme a mí y a mis
amigos con respeto, o puede darse la vuelta y caminar lejos de aquí.
—Bien
—dijo el detective Su-hyeon con
severidad mientras sacaba una libreta de papel y la abría—. ¿Sabe quién fue el
hombre que lo secuestró?
—Sí,
su nombre es kim hyun joong , pero estoy seguro de que ya ha sido
informado de ello. Siguiente pregunta —dijo Kim Jaejoong .
—¿Por
qué cree que el presunto asaltante lo secuestró? —preguntó el detective Su-hyeon cuando volvió a mirar a Kim Jaejoong .
—¿Presunto?
Por favor, usted y yo sabemos quién hizo esto. Puede escoger un término
diferente. Puedo darle una descripción detallada, hasta la cicatriz de cuchillo
en su muslo derecho. Y estoy seguro de que encontrará un montón de pruebas de
ADN en el apartamento de Junsu.
—¿Jae?
Pensé que habías dicho que él no… —Junsu gritó.
Jaejoong
palmeó la mano de Junsu. —No, cariño, pero tuvo un montón de diversión
haciéndose pajas y desparramando su semen por todo el lugar. Yo diría que lo
hizo no menos de diez veces. Si te digo la verdad, yo estaba un poco sorprendido
por su resistencia.
—Detective
Kim Jaejoong , usted obviamente conoce al asaltante.
¿Me puede decir acerca de su relación con él? —preguntó el detective Su-hyeon.
—Además
de cuando me secuestró, sólo he visto al hombre una vez. Esa fue la noche que
él trató de arrastrar a Junsu fuera del bar. Una vez más, estoy seguro de que
ya lo sabe. ¿Qué tal intentar hacerme preguntas de las que todavía no conozca
las respuestas?
El
detective rodó los ojos. —¿Qué preguntas le gustaría que le hiciera entonces?
—Bueno,
usted podría preguntarme por qué él tiene una fijación con Junsu. O puede
preguntarme acerca de las cosas que dijo mientras me tenía secuestrado, lo que
aprendí de él. Yo soy detective, ya sabe, tiendo a notar las pequeñas cosas
—respondió Jaejoong con sarcasmo—. Oh, ya sé, me podría
preguntar acerca de la bodega que tiene a la que estaba pensando llevarme, o
tal vez por su cómplice.
—¿Cómplice?
—gritó todo el mundo en la habitación, y se volvieron a mirar a Jaejoong
en estado de shock.
—¿
Kim Jaejoong ? ¿Estás diciendo que ese hijo de puta tiene a alguien trabajando
con él? —preguntó Yoochun.
Jaejoong
asintió con la cabeza. —Un hombre al que hyun joong
llamó Heo Young . Él no era muy viejo, tal vez
alrededor de los veintitrés o veinticuatro. Cerca de 5'9, tal vez 165 libras.
Cabello castaño, ojos claros, gafas. ¿Os suena familiar? —preguntó mientras
miraba significativamente a Junsu.
Junsu
pareció sorprendido. —Casi podrías estar describiéndome.
—Sí,
yo apuesto a que si los detectives buscan un poco más, podrían encontrar una
conexión con otros hombres con la misma descripción. ChangMin y yo siempre creímos que no era la
primera vez que este hombre había hecho algo como esto, y si no lo atrapan, no
será la última.
—¿Usted
ha hablado de un almacén? —el otro detective, el más callado, le preguntó.
Jaejoong
asintió con la cabeza mientras miraba al detective Seung-ho—Él tiene un
almacén en algún lugar. No estoy muy seguro de dónde, pero tengo la impresión
que es en alguna parte de la Isla Swan. No dejaba de hablar sobre el patio del
ferrocarril industrial. No hay muchos de aquellos a su alrededor. Yo empezaría
por ahí.
—¿
Kim Jaejoong ? ¿Crees que va a seguir detrás de mí? —susurró Junsu.
—Sí,
cariño, lo creo —dijo Jaejoong mirando a Junsu—. Por lo que a él se
refiere, tú eres el que se le escapó. Está obsesionado contigo. Pero no quiero
que te preocupes. Tienes un montón de personas manteniendo un ojo en ti.
Ninguno de nosotros va a dejar que te pase nada.
—No
estoy seguro de que vayan a detenerlo, Jae. Él está loco. Basta con mirar lo
que te hizo solo porque estaba tratando de enseñarme una lección. Las personas
sensatas no hacen cosas como esas. No molestan a la gente, secuestran personas,
ni destruyen apartamentos. Ellos simplemente no hacen esas cosas.
—Bebé,
nunca hemos dicho que estuviera en sus cabales, pero eso no quiere decir que
vayamos a dejar que te haga daño —dijo Yoochun mientras caminaba alrededor del
extremo de la cama para tomar a Junsu en sus brazos—. Yunho estará aquí para
cuidar de Jae, Leeteuk y yo estaremos cerca para cuidar de ti, y Hangeng se
hará cargo de las otras cosas. Tenemos que manejar esto.
—¿Otras
cosas? ¿Qué otras cosas? —preguntó Jaejoong con curiosidad.
—¿Recuerdas
que no podíamos entender cómo hyun
joong sabía
tanto? Estaba fisgoneando en el condominio de Yoochun. Hangeng encontró varios
dispositivos de escucha. Ahora mismo está en casa de mamá y papá. Luego irá a
ver la casa de Zuno. No podemos estar seguros de todo lo que ha dejado —informó
Junsu.
—¿Todavía
tienen estos dispositivos, señor Kim? —preguntó el detective Seung-ho dando un
paso adelante.
—Hangeng
los tiene. ¿Por qué? —preguntó Yoochun.
—Podríamos
ser capaces de rastrearlo a partir de ellos.
—Hangeng
ya está buscando eso. Créanme cuando digo que tengo muchos más recursos que
ustedes. Tan pronto como sepamos algo, nos pondremos en contacto con ustedes y
les daremos la información. Además, yo no tengo que seguir las mismas reglas
que ustedes. Permítanme seguir con esto —dijo Yunho con firmeza.
El
detective miró a Yunho por unos instantes y luego asintió con la cabeza antes
de que él entregara a Yunho una de sus tarjetas. El otro detective, el
detective Su-hyeon, comenzó a reprender
a su compañero.
—No
puedes hacer eso. Estamos a cargo de este caso. No puedes dejar que él se quede
con ninguna evidencia. ¿Cómo sabes que va a compartirlas? Esto va contra todas
las normas, Seung-ho Sabes que voy a tener que informar al jefe.
—Adelante.
Creo que puede obtener más información de lo que nosotros podemos. El Sr. Jung
está en lo cierto. Él puede trabajar en áreas en las que nosotros no podemos.
Confío en que a su vez, nos transmita la información que consiga. ¿No es así,
señor Jung? —preguntó el detective Seung-ho.
—Ciertamente,
detective Seung-hoTan pronto como la consiga, ustedes también la tendrán. De
hecho, aquí está mi tarjeta, llámeme si tiene alguna pregunta —dijo Yunho
cuando metió la mano en el bolsillo y luego entregó una de sus tarjetas de
visita al detective Seung-ho.
—Voy
a hacer eso.
—Bueno,
detective kim Jaejoong, si puede pensar en otra cosa que pueda ayudarnos a
atrapar a ese loco, por favor denos una llamada.
Junsu
observó cómo los dos detectives salían de la habitación. El detective Su-hyeon sostuvo la puerta al detective Seung-ho
hasta que la puerta se cerró tras ellos.
—Bueno,
eso fue un barril de risas —se rió entre dientes Jaejoong , atrayendo la atención de Junsu—.
¿Qué tan pronto puedo salir de este lugar?
Junsu
dio unas palmaditas en el brazo de Jaejoong
. —Cuando el médico lo diga, Jaejoong , y no antes. Ahora, voy a decirle a mamá
que estás bien. Está en la sala de espera en estos momentos con papá. Los dos
están preocupados por ti. Ellos querían verte, pero la enfermera dijo que sólo Yoochun
y yo podíamos entrar.
—Salúdalos
por mí. Y dile a tu madre que vamos a bailar tan pronto como salga de aquí, que
mejor que sea pronto, odio los hospitales —dijo Jaejoong
con firmeza.
—Papá
va a estar molesto, pero se lo diré —se rió entre dientes Junsu mientras se
dirigía a la puerta, Yoochun pisándole los talones.
—Hey,
Yoochun, ¿puedes quedarte un momento? —preguntó Jaejoong.
—Ah,
sí, claro, Jae —dijo Yoochun mientras se volvía a mirar a Jaejoong
.
—Voy
a ir a ver a mamá. Ven a verme cuando hayas terminado, Yoochun —dijo Junsu desde
la puerta.
—Espera,
Junsu, voy a estar sólo un momento. No quiero que vayas a ningún lado sin mí
—dijo Yoochun, y Junsu rodó los ojos.
—Soy
un hombre adulto, ya sabes. Incluso soy capaz de vestirme solo desde hace
varios años. Creo que puedo caminar dos puertas más abajo a la sala de espera.
—Él fue a la puerta antes de que nadie pudiera detenerlo.
—Lo
voy a vigilar —dijo Yunho, y se acercó a la puerta.
Yoochun
lo miró irse, aliviado, y luego volvió a mirar a Jaejoong . —¿Qué pasa?
—¿Qué
tan bien conoces a Yunho? —preguntó Jaejoong mientras miraba hacia abajo a sus manos.
—Estuvimos
juntos en ambientes universitarios. Lo conozco desde hace años. Él también me
ha ayudado en varios casos en los últimos años. ¿Por qué?
—¿Te
acuerdas cuando te conté sobre un amor perdido hace mucho tiempo?
Yoochun
asintió con la cabeza lentamente, los ojos muy abiertos por la sorpresa. —¿Yunho?
Jaejoong
asintió con la cabeza mientras esperaba la reacción de Yoochun. No pasó
mucho tiempo en llegar. —¡Wow! No sé qué decir, Jae. Eso es, ¡guau! —exclamó Yoochun.
—Sí,
estoy un poco en el bote, también. Nunca pensé que volvería a verlo. Caray, yo
no lo he visto en casi diez años. Casi muero cuando entró corriendo al
apartamento de Junsu con ChangMin.
—Sí,
eso tuvo que haber sido duro. —Yoochun miró a Jaejoong
durante varios minutos—. ¿Qué vas a hacer?
Jaejoong
se quedó en silencio durante varios minutos antes de que negara con la
cabeza. Soltó una pequeña carcajada. —Yo no tengo ni la más jodida idea.
—Sí,
he estado allí antes. Junsu me ha tenido en más nudos en las últimas semanas de
lo que yo recuerdo. Pero tengo que admitir que valió la pena cada minuto de
angustia y confusión para finalmente tenerlo a mi lado.
—No
estoy seguro de que haya un final feliz para Yunho y para mí. Sólo parece haber
demasiada agua bajo el puente para eso. Además del hecho de que no nos hemos
visto en diez años, aún nos queda toda esa mierda de nuestro pasado para hacer
frente.
—¿Crees
que serás capaz de trabajar con él? —preguntó Yoochun.
—Infiernos,
Yoochun, yo ni siquiera conozco al hombre ahora, no sé si está casado, si tiene
hijos, ¿qué? No sé nada de él excepto que fue a la universidad contigo. Yo ni
siquiera sé qué estudió en la universidad.
—Criminología.
Pero, ¿qué…? —Yoochun comenzó sólo para ser interrumpido por la suave risa
sorprendida de Jaejoong .
—¿No
me digas? ¿Obtuvo una licenciatura en criminología? ¡Yo también! Qué extraño es
eso, ¿no?
Antes
de que pudiera responder, la puerta se abrió y Yunho corrió dentro. Yoochun podía
decir por la mirada de preocupación en su rostro, que algo andaba mal. Su
corazón latió más rápido en su pecho cuando Yunho levantó los ojos
encontrándose con los suyos.
—Junsu
desapareció. Nunca llegó a la sala de espera.
Continuara

Pobre de Jae como lo dejaron, pero ya encontró a su Yunho, ahora otro problema, desapareció Junsu...
ResponderEliminarGracias
O no como que desapareció junsu , pero como ...... encuebntrenlo please ADRILaoavEyou
ResponderEliminar