CAPITULO 14



Unos minutos más tarde, Yoochun y Junsu se dirigieron a la cocina para saludar a los padres de Junsu. Mi-suk  tomó a Junsu en sus brazos en el momento en que salió de la habitación. Sang- Woo dio la mano a Yoochun y fue presentado a Leeteuk y Hangeng. Una vez que Junsu pudo salir de los brazos de Mi-suk , todo el mundo se trasladó a la cocina para sentarse en el rincón del desayuno.
—¿Jae ha sido secuestrado realmente? —preguntó Mi-suk , sorprendida.
Yoochun asintió con la cabeza. —Su nombre es Kim  hyun joong    . Al parecer, trabaja como detective privado aquí, en la ciudad. Por eso era necesario que vinierais aquí.  hyun joong     colocó aparatos de escucha en mi apartamento, y creemos que en vuestra casa también puede haber micrófonos.
—¿Por qué iba a colocar eso en tu apartamento? —preguntó Sang- Woo.
Yoochun miró a Junsu como pidiendo permiso para contarles todo. Junsu asintió, moviendo su mano para sostener la de Yoochun debajo de la mesa.
—Por razones que todavía tenemos que averiguar,  hyun joong     ha decidido que Junsu le pertenece a él. Se ha vuelto obsesivo al respecto. —Yoochun miró a Mi-suk , dudando brevemente—. ¿Te acuerdas de esa noche en la que Junsu llegó a tu casa, cuando él estaba tan enojado? Habíamos tenido una discusión, ¿recuerdas?
Mi-suk  asintió con la cabeza. —Por supuesto que recuerdo esa noche. Junsu estaba muy angustiado. Jae dijo que fue a causa de la disputa entre Junsu y tú, pero yo siempre pensé que había algo más.
—Tienes razón, mamá —dijo Junsu—. Antes de ir a tu casa, fui a mi apartamento.  hyun joong     había destrozado el lugar. Dejó una nota diciendo que me deshiciera de Yoochun o él lo haría. Me dijo que yo le pertenecía y que había sido muy malo.
Mi-suk  abrió la boca y tomó la mano de Sang- Woo. —Oh, Dios mío, ¿por qué no me lo dijiste?
Junsu negó con la cabeza. —Yo no quiero que te preocupes, mamá. Además, Jae y  ChangMin estaban buscándolo. Podemos probar que él estuvo en mi casa y que destruyó todo, pero simplemente no lo pueden encontrar.
—¿Qué tiene eso que ver con que haya escuchas en nuestra casa? —Sang- Woo preguntó finalmente.
—Él sabe demasiado sobre nosotros. Destruyó el apartamento de Junsu, advirtiéndole que se deshiciera de mí. ¿Cómo podía saberlo? Yo no le había dicho a nadie hasta ese momento, que estaba saliendo con Junsu. Ni siquiera ha vuelto a trabajar desde entonces. Tenía que saberlo de alguna manera —dijo Yoochun.
—He encontrado dispositivos electrónicos de escucha en la sala de estar, cocina y dormitorio, hace un rato. Como creemos que también puede haber micrófonos ocultos en vuestra casa, era necesario que vinierais aquí. Si os lo hubiéramos dicho por teléfono y él lo hubiera interceptado, sabría que lo habíamos descubierto —dijo Hangeng.
Sang- Woo miró a Hangeng, midiéndolo. —¿Sabes cómo cuidar de esas cosas? ¿Cómo encontrarlas? ¿Deshacerte de ellas?
Hangeng asintió con la cabeza. —Sí, señor Kim. Todos fuimos a la universidad con Yoochun, así que nos conoce y sabe lo que podemos hacer.
Sang- Woo miró a Hangeng durante varios minutos antes de asentir con la cabeza. Sacó las llaves de su casa de su bolsillo y se las entregó a Hangeng. —Confío en Yoochun. Si dice que eres de fiar, entonces supongo que está bien.
Yoochun se echó a reír. —Bueno, yo no estoy seguro de que diría que está bien, pero sí que puede hacer el trabajo.
Yoochun se echó a reír al ver el resplandor de la mirada de Hangeng hacia él. Abrió la boca para responder sólo para ser interrumpido por el timbre del teléfono celular de Junsu. Yoochun vio cómo Junsu revolvía la mesa para agarrarlo y abrirlo para contestar, y lo miraba con la intención de que escuchara por el altavoz en el otro extremo.
Yoochun no sabía qué esperar de las emociones que cruzaron la cara de Junsu. Miró esperanzado, excitado, con miedo y tristeza al mismo tiempo. Junsu, finalmente pasó el teléfono a Yoochun y dejó caer la cara en su hombro.
—¿Hola? —preguntó Yoochun.
—Hey, Yoochun. Junsu estaba en lo cierto. Encontramos a Jae en su apartamento —dijo  ChangMin.
—¿Es… está vivo? —preguntó Yoochun, vacilante.
—Sí, pero no está muy bien, Yoochun.  hyun joong     realmente lo golpeó duro. Está en camino al hospital ahora mismo. Yunho se fue con él, me dijo que tan pronto como llegase, se comunicaría con nosotros. ¿Por qué no nos reunimos todos allí?
—Estaremos allí —aseguró Yoochun a  ChangMin.
—Está bien, os veré allí, y Yoochun, será mejor que prepares a Junsu. Hablo en serio cuando digo que  hyun joong     se descargó duro con Jae. Nada importante, pero está bastante golpeado.
—¿Acaso…  hyun joong    … hizo... a Jae? —Yoochun balbuceó, no queriendo decir nada claro ante la posibilidad de poner en palabras su mayor temor.
—No, no creo que  hyun joong     lo violara, pero no puedo estar seguro. Él está en muy mal estado —respondió con tristeza  ChangMin—. Sabremos más después del examen del médico. Pero puedo decir esto,  hyun joong     había atado a  Jaejoong    a la cama de Junsu, desnudo, y estoy bastante seguro de que se estaba preparando para violarlo cuando Yunho y yo lo interrumpimos.
—Oh, gracias a Dios —murmuró Yoochun en voz baja—. Muy bien, ya vamos en camino, nos vemos allí. No te preocupes,  ChangMin, ayudaremos a Jae a pasar a través de esto.
—Lo sé. Pero no va a ser fácil. Sólo recuerda que no hemos capturado a  hyun joong     todavía. Mantén un ojo alerta. No podemos dejar que lastime a nadie más. Me estremezco al pensar lo que  hyun joong     haría si pusiera sus manos en Junsu —dijo  ChangMin.
—Lo mataré primero —gruñó Yoochun.
—No he oído eso, pero estoy de acuerdo contigo — dijo  ChangMin—. Mira, me tengo que ir. Tengo que entregar a estos chicos mi informe. Os veré pronto.
—Está bien —respondió Yoochun. Colgó el teléfono y miró los rostros ansiosos a su alrededor. Yoochun respiró hondo y soltó el aire lentamente. Envolvió sus brazos alrededor de Junsu y les dio a todos la noticia—. Ellos encontraron a Jae. Está vivo y en camino al hospital ahora.  ChangMin va a entregar su informe a la policía y luego se reunirá allí con nosotros. Pero quiere que todos estemos alertas,  hyun joong     sigue en libertad y podría estar en cualquier lugar.
—Oh, gracias a Dios —dijo Mi-suk  aliviada.
—Es necesario que tengamos la cabeza despejada. Hangeng, sé qué necesitas revisar el lugar de Mi-suk  y Sang- Woo, pero ¿podrías llevarlos al hospital primero? No quiero que conduzcan solos. Leeteuk puede venir con nosotros.
Hangeng asintió con la cabeza. —Dalo por hecho. Voy a seguirlos en mi coche y luego seguiré desde allí.
—Junsu, necesito hablar contigo un momento antes de irnos —dijo Yoochun solemnemente.
Yoochun se levantó y buscó la mano de Junsu. Lo llevó al dormitorio y lo apretó en sus brazos. —Lo encontramos, bebé. Tú lo adivinaste. Estaba en tu apartamento. Te dije que lo haríamos. Lo hiciste muy bien.
—¿Qué es lo que no me estás diciendo, Yoochun? No escondas nada de mí.
— Jaejoong    está vivo, pero no está en buena forma.  hyun joong    …  hyun joong     le hizo cosas, cosas malas. Jae…
—¿Acaso lo violó? —dijo Junsu, ahogado por las lágrimas que obstruían su garganta.
Yoochun se encogió de hombros. — ChangMin cree que no, bebé, pero aun así se ve mal. No sé qué otras cosas le hizo, pero  ChangMin dice que Jae está en muy mal estado. Está vivo, pero aparte de eso, él nos va a necesitar para ayudarlo a atravesar todo esto.
—Oh Dios, todo esto es culpa mía —exclamó Junsu enterrando su cara en el cuello de Yoochun.
—No, bebé, no, esto es culpa de  hyun joong    . Tú no hiciste nada malo. No le pediste a  hyun joong     que se obsesionara contigo.  hyun joong     hizo todo eso, no tú —dijo Yoochun, rozando su barbilla en la cara de Junsu.
—Pero…
—No, Junsu. Si crees eso, entonces también sería culpa mía. Si yo no hubiera ido detrás de ti, él no hubiera secuestrado a  Jaejoong . Él estaba bien siendo romántico a la distancia hasta que yo entré en escena. Él no había hecho nada violento antes de eso.
—No…
—Exactamente, Junsu. No es tu culpa ni la mía. La culpa es de  hyun joong    . Es un chiflado, tú mismo dijiste. Él está loco. Lastimó a  Jaejoong    para enseñarle una lección, cuando lo que quería era deshacerse de mí y no lo hizo. ¿Suena eso como un hombre cuerdo?
Junsu se encogió de hombros. —Supongo que no. Pero…
—Mira, Junsu, todo el mundo está buscando a  hyun joong    . Lo que tenemos que hacer ahora es ir al hospital y estar allí para  Jaejoong  . Él nos necesita en este momento. Vamos a dejar la captura de  hyun joong     a la policía.
Junsu asintió con la cabeza. —Está bien.
—Vamos, aleja las lágrimas de esos hermosos ojos azules y vayamos al hospital —dijo Yoochun mientras inclinaba la cabeza hacia atrás y enjuagaba suavemente los ojos de Junsu.
—Dios, te debo parecer un cobarde —se quejó Junsu.
—No, bebé. Tú no eres un cobarde. Sólo tienes un gran corazón, y te duele cuando alguien que te importa sufre dolor. Eso no es algo malo, Junsu. Es parte de lo que eres y forma parte del hombre del que me enamoré. No quiero que vuelvas a estar avergonzado de tener fuertes sentimientos.
Junsu se sonrojó ligeramente. —¿En serio?
—Oh, sí, cariño. Imagino que si vives tus emociones con fuerza, no será solamente con las de dolor y tristeza, sino que se extenderá a las de felicidad y amor. Y si me puedes amar con tanta intensidad que te lleve a las lágrimas, eso me hará muy feliz.
Junsu rodó los ojos. —Eres culon. —Dio media vuelta y salió del dormitorio a la sala de estar.
—Pensé que te gustaba mi culo —gritó Yoochun detrás de él.
Junsu sabía que todo el mundo lo había escuchado cuando entró en la sala de estar. Todos se rieron, y trató de no mirarlos a la cara. —Yoochun —gruñó Junsu.
—¿Sí, bebé? —preguntó Yoochun mientras caminaba detrás de Junsu.
—No más comentarios sobre culos delante de mi madre.
—Oh, no sé, Junsu. Yoochun tiene un buen culo. No es tan bonito como el de tu padre, pero aun así es bonito —se rió Mi-suk  cuando golpeó a su marido en el culo.
—¡Mamá! —se lamentó Junsu con el rostro ardiendo por la vergüenza.
—Oh, por favor, como si no hubiera tenido relaciones sexuales antes. Creo que ya lo sabes, ¿no? —Mi-suk  se rió mientras seguía a Sang- Woo por la puerta principal.
—¡Mamá!
—Estamos buscando al detective  Jaejoong      . Fue ingresado hace unos momentos —dijo Yoochun al asistente detrás del mostrador de enfermería.
—¿Es usted familia? —preguntó sin levantar la vista.
—Uh, sí. Este es su hermano menor, Junsu —Yoochun respondió con rapidez mientras jalaba a Junsu para que se pusiera delante de él.
—Hmmm, ¿ Kim Junsu? ¿Es usted Park  Yoochun? —preguntó, cuando finalmente levantó la vista de la pantalla del ordenador delante de ella y les sonrió.
—Sí —contestó Yoochun.
—Está en la habitación 234. Es a la derecha por ese pasillo, gire a la izquierda en la primera curva, la tercera puerta a la derecha. Ah, y por favor, solo se les permite entrar en este momento a usted y al señor Kim. Hay una sala a la derecha por el pasillo donde todos pueden esperar —dijo cuando vio a la pequeña multitud de gente que estaba detrás de ellos.
Junsu miró a Yoochun, confuso. ¿Cómo era posible que la enfermera supiera quiénes eran? Y si no eran realmente de la familia, ¿por qué habían sido admitidos para ver a Jae?
Yoochun se encogió de hombros y se dirigió por el pasillo a la habitación de  Kim Jaejoong . Señaló la sala de espera para todos los demás y luego se dirigió a la habitación 234, seguido de cerca por un ansioso Junsu que le pisaba los talones.
Junsu se asomó por encima del hombro de Yoochun mientras abría la puerta, y miró dentro. Vio a Yunho junto a la ventana, sus brazos estaban cruzados sobre el pecho.  Jaejoong    estaba en una cama, una vía intravenosa en la mano y un clip para monitorizar el corazón en el dedo. Un gran vendaje blanco cubría uno de los lados de su cabeza.
Junsu podía ver que  Jaejoong    estaba despierto a partir de la forma nerviosa en que retorcía las manos en su regazo. El único sonido en la habitación era el ruido constante de la máquina que monitorizaba el corazón.
—Hey, Jae —dijo Yoochun en voz baja mientras caminaba para estar al lado de la cama.
 Jaejoong    miró con ansiedad. —Yoochun. ¿Dónde está Junsu?
—Estoy aquí, Jae —susurró Junsu dando un paso adelante. Las lágrimas se formaron en sus ojos cuando vio todos los moretones en la cara y los brazos de  Jaejoong . Quería abrazarlo, pero no sabía dónde tocar al hombre para no hacerle daño. La cara de  Jaejoong    estaba negra y azul, y tan hinchada que casi no podía mirar por uno de sus ojos.
 Jaejoong    tomó la mano de Junsu, una mirada de preocupación en su rostro mientras miraba entre Junsu y Yoochun. —Él no llegó hasta ti, ¿verdad?
Junsu y Yoochun sacudieron la cabeza. —No, todo el mundo me ha mantenido seguro. Todavía no lo he visto desde aquella noche en el bar —dijo Junsu mientras acariciaba la mano de  Jaejoong , consciente de la aguja intravenosa en el dorso de su mano.
Jaejoong    se dejó caer sobre la almohada blanca del hospital y cerró los ojos. —Gracias a Dios —susurró.
Junsu miró a Yoochun, la confusión y la preocupación eran evidentes en su rostro. No sabía qué decirle a  Jaejoong , cómo hacerlo sentirse mejor, si había una manera de conseguirlo. A veces, simplemente no había nada que decir a alguien que había pasado por lo que  Jaejoong      .
—Deja de preocuparte, Junsu, estás haciendo que me duela la cabeza, y mi cabeza ya duele lo suficiente como está —dijo  Jaejoong    abriendo los ojos para mirar a los de Junsu mientras le tomaba la mano—. Estoy bien.
— ChangMin dijo que, además, que… —Junsu tartamudeó nerviosamente.
—Estoy bien, Junsu. Sí, me duele, pero sólo eso. Lo intentó, pero  ChangMin llegó allí antes de que pudiera hacerlo. Sólo me dio una paliza. Tengo una conmoción cerebral, pero nada que no se cure con el tiempo. La mayor parte de lo que se ve es sólo superficial. Voy a estar como nuevo en unos días.
—¿Estás seguro,  Jaejoong? No me mientas. No trates de ocultar esto de mí. Es mejor que yo sepa todo desde el principio —dijo Junsu cuando tomó la mano de  Jaejoong.
 Jaejoong    apretó la mano de Junsu. Trató de sonreír a través de los cortes en sus labios hinchados. —Estoy seguro, cariño. Él no me hizo eso. Lo intentó, y si  ChangMin hubiera tardado cinco minutos más, habría tenido éxito. Pero no fue así. Oyó a  ChangMin y echó a correr.
—Tenía tanto miedo que te hiciera todo lo que quería hacerme a mí y no pudo —dijo Junsu, su voz vacilante.
—Bueno, no he salido de esto sin algún daño, pero las partes y piezas siguen siendo todas mías —Jae se echó a reír, y luego se quejó cuando el dolor se alojó en su cabeza—. Oh, tengo que recordar no hacer esto por ahora.
—¿Has hablado con  ChangMin? —preguntó Yoochun desde el otro lado de la cama.
—No, él llamó para decir que iba a estar aquí pronto, pero tienen una pista sobre el idiota y querían investigarla. Sin embargo, hay algunos detectives en camino para hacerme preguntas —dijo  Jaejoong    girando la cabeza para mirar a Yoochun.
—Es probable que sean los detectives con los que hablamos antes. Ellos han estado a cargo de tu caso —dijo Junsu—. Son unos estúpidos.
—¿ ChangMin te dijo que fue Junsu el que adivinó dónde podías estar? —preguntó Yoochun—. Buscamos por todos los sitios que se nos ocurrieron, pero no encontramos nada. Estábamos todos sentados alrededor de la mesa tratando de averiguar dónde podrías estar, y Junsu preguntó si alguien había registrado su apartamento.
—No sé si he visto correr a  ChangMin tan rápido alguna vez —se rió entre dientes Junsu.
—Sabía que me ibas a encontrar —murmuró  Jaejoong    apretando la mano de Junsu de nuevo.
—¿En serio? —preguntó Junsu con sorpresa.
—Bueno, seguro. Todo el mundo trata de ser todo lógico y esa mierda sobre pensar las cosas. Por otro lado, tu lógica es simple, directa al grano. Yo sabía que me ibas a encontrar en el momento en que me llevó a tu apartamento, y no me equivoqué.
—No estoy seguro de si sentirme aliviado o preocupado de que se me hubiera ocurrido. ¿Decir eso me identifica con un psicópata o qué? —Junsu se rió entre dientes mientras alisaba algunos rizos detrás de la frente de Jae.
—Bueno —Yoochun comenzó, sólo para dejar escapar un grito cuando Junsu llegó a través de  Jaejoong    y le dio una palmada en el brazo—. Mira Jae —se lamentó Yoochun alegremente mientras frotaba el brazo—, hemos estado juntos menos de un mes y ya me está golpeando.
—¿Le gustaría presentar cargos, Sr. Park? —dijo una voz detrás de ellos. Todos se voltearon para ver a los dos detectives que habían estado con ellos antes, de pie en la puerta.  Jaejoong    salvó el momento. —Ah, los detectives que han venido a tomar mi declaración, supongo.
—Sí, si sus amigos pueden esperar fuera, podremos llegar a eso —declaró uno de los detectives.
—No —respondió Yunho acercándose desde la ventana—. No nos iremos.
—No, mire… —el detective  Su-hyeon comenzó.
—No, mire usted. Hasta que Kim hyun joong  sea capturado y esté tras las rejas, algo que parece que no pueden llevar a cabo, yo soy el guardaespaldas personal del Sr. Jaejoong      . Yo voy donde va él, todo el tiempo. ¿He sido muy claro? —preguntó Yunho duramente.
—Usted sabe que podemos hacer que le detengan por interferir con una investigación policial, Sr… —el Detective  Su-hyeon dijo.
—Mi nombre es Jung  Yunho. Aquí está mi tarjeta. Por favor, arrésteme. Pero antes de hacerlo, es posible que desee llamar a su jefe de policía y hablar con él primero. Dígale que le digo mando saludos cuando lo haga —Yunho sonrió mientras cruzaba los brazos sobre el pecho y miraba fijamente, desafiándolos a que lo contradijeran.
Junsu miró la postura rígida de Yunho y a  Jaejoong    que acababa de rodar sus ojos. Junsu observó el juego, curioso por saber lo que estaba pasando, ya que hasta donde él sabía, Yunho y  Jaejoong    acababan de conocerse.
Entonces le llegó un pensamiento. Se inclinó y susurró al oído de  Jaejoong. Junsu vio cómo  Jaejoong    volvía rápidamente la mirada para mirar a Yunho, sorprendido. El rostro de  Jaejoong    se puso pálido, y luego asintió con la cabeza. Junsu sonrió y sacudió la cabeza. Bueno, eso lo explicaba.
—Eso se llama karma, Jae. Esto es por todos aquellos momentos en los que me diste a comer mierda y te burlabas de mí por estar enamorado de Yoochun. Ya viene a morder tu culo —se rió Junsu.
—Cariño, nunca he hecho nada malo para merecer eso —dijo  Jaejoong      , haciendo un gesto a sus espaldas hacia donde estaba Yunho.
Los ojos de Junsu se abrieron cuando Yunho dio un paso adelante para estar al lado de  Jaejoong . —Oh, yo no sé nada de eso,  Kim Jaejoong      . Me parece recordar unas cuantas cosas con las que podría volver a morder tu culo —sonrió Yunho cuando lo miró.
Junsu tuvo ganas de reír cuando el rostro de  Jaejoong    pasó de blanco a enrojecido. Tal vez tener a Yunho alrededor no sería tan mala idea. Junsu sabía ahora por haber hablado de ello con  Jaejoong      , que Yunho era su amante perdido de hacía mucho tiempo. Junsu creía que  Jaejoong    seguía enamorado de Yunho, aunque no lo admitiera a sí mismo.
Bueno,  Jaejoong    había sido el instrumental para que Yoochun y él estuvieran juntos. Sería justo que ellos fueran los instrumentos para la reconciliación de  Jaejoong    y Yunho, y que esos dos pudieran estar juntos de nuevo. Era lo menos que podía hacer por un buen amigo.
—Sr. kim Jaejoong       —el Detective  Su-hyeon comenzó de nuevo, tratando de recuperar el control de la conversación.
 Jaejoong    miró hacia él. —Yo soy detective,  Su-hyeon, al igual que usted y Seung-ho Sé lo que necesitan preguntar, y voy a ayudarlos en todo lo que pueda. Sin embargo, me niego a dejar que me traten como una víctima. Puede tratarme a mí y a mis amigos con respeto, o puede darse la vuelta y caminar lejos de aquí.
—Bien —dijo el detective  Su-hyeon con severidad mientras sacaba una libreta de papel y la abría—. ¿Sabe quién fue el hombre que lo secuestró?
—Sí, su nombre es kim  hyun joong    , pero estoy seguro de que ya ha sido informado de ello. Siguiente pregunta —dijo  Kim Jaejoong      .
—¿Por qué cree que el presunto asaltante lo secuestró? —preguntó el detective  Su-hyeon cuando volvió a mirar a  Kim Jaejoong      .
—¿Presunto? Por favor, usted y yo sabemos quién hizo esto. Puede escoger un término diferente. Puedo darle una descripción detallada, hasta la cicatriz de cuchillo en su muslo derecho. Y estoy seguro de que encontrará un montón de pruebas de ADN en el apartamento de Junsu.
—¿Jae? Pensé que habías dicho que él no… —Junsu gritó.
 Jaejoong    palmeó la mano de Junsu. —No, cariño, pero tuvo un montón de diversión haciéndose pajas y desparramando su semen por todo el lugar. Yo diría que lo hizo no menos de diez veces. Si te digo la verdad, yo estaba un poco sorprendido por su resistencia.
—Detective  Kim Jaejoong      , usted obviamente conoce al asaltante. ¿Me puede decir acerca de su relación con él? —preguntó el detective  Su-hyeon.
—Además de cuando me secuestró, sólo he visto al hombre una vez. Esa fue la noche que él trató de arrastrar a Junsu fuera del bar. Una vez más, estoy seguro de que ya lo sabe. ¿Qué tal intentar hacerme preguntas de las que todavía no conozca las respuestas?
El detective rodó los ojos. —¿Qué preguntas le gustaría que le hiciera entonces?
—Bueno, usted podría preguntarme por qué él tiene una fijación con Junsu. O puede preguntarme acerca de las cosas que dijo mientras me tenía secuestrado, lo que aprendí de él. Yo soy detective, ya sabe, tiendo a notar las pequeñas cosas —respondió  Jaejoong    con sarcasmo—. Oh, ya sé, me podría preguntar acerca de la bodega que tiene a la que estaba pensando llevarme, o tal vez por su cómplice.
—¿Cómplice? —gritó todo el mundo en la habitación, y se volvieron a mirar a  Jaejoong    en estado de shock.
—¿ Kim Jaejoong ? ¿Estás diciendo que ese hijo de puta tiene a alguien trabajando con él? —preguntó Yoochun.
 Jaejoong    asintió con la cabeza. —Un hombre al que  hyun joong     llamó  Heo Young . Él no era muy viejo, tal vez alrededor de los veintitrés o veinticuatro. Cerca de 5'9, tal vez 165 libras. Cabello castaño, ojos claros, gafas. ¿Os suena familiar? —preguntó mientras miraba significativamente a Junsu.
Junsu pareció sorprendido. —Casi podrías estar describiéndome.
—Sí, yo apuesto a que si los detectives buscan un poco más, podrían encontrar una conexión con otros hombres con la misma descripción.  ChangMin y yo siempre creímos que no era la primera vez que este hombre había hecho algo como esto, y si no lo atrapan, no será la última.
—¿Usted ha hablado de un almacén? —el otro detective, el más callado, le preguntó.
 Jaejoong    asintió con la cabeza mientras miraba al detective Seung-ho—Él tiene un almacén en algún lugar. No estoy muy seguro de dónde, pero tengo la impresión que es en alguna parte de la Isla Swan. No dejaba de hablar sobre el patio del ferrocarril industrial. No hay muchos de aquellos a su alrededor. Yo empezaría por ahí.
—¿ Kim Jaejoong ? ¿Crees que va a seguir detrás de mí? —susurró Junsu.
—Sí, cariño, lo creo —dijo  Jaejoong    mirando a Junsu—. Por lo que a él se refiere, tú eres el que se le escapó. Está obsesionado contigo. Pero no quiero que te preocupes. Tienes un montón de personas manteniendo un ojo en ti. Ninguno de nosotros va a dejar que te pase nada.
—No estoy seguro de que vayan a detenerlo, Jae. Él está loco. Basta con mirar lo que te hizo solo porque estaba tratando de enseñarme una lección. Las personas sensatas no hacen cosas como esas. No molestan a la gente, secuestran personas, ni destruyen apartamentos. Ellos simplemente no hacen esas cosas.
—Bebé, nunca hemos dicho que estuviera en sus cabales, pero eso no quiere decir que vayamos a dejar que te haga daño —dijo Yoochun mientras caminaba alrededor del extremo de la cama para tomar a Junsu en sus brazos—. Yunho estará aquí para cuidar de Jae, Leeteuk y yo estaremos cerca para cuidar de ti, y Hangeng se hará cargo de las otras cosas. Tenemos que manejar esto.
—¿Otras cosas? ¿Qué otras cosas? —preguntó  Jaejoong    con curiosidad.
—¿Recuerdas que no podíamos entender cómo  hyun joong     sabía tanto? Estaba fisgoneando en el condominio de Yoochun. Hangeng encontró varios dispositivos de escucha. Ahora mismo está en casa de mamá y papá. Luego irá a ver la casa de Zuno. No podemos estar seguros de todo lo que ha dejado —informó Junsu.
—¿Todavía tienen estos dispositivos, señor Kim? —preguntó el detective Seung-ho dando un paso adelante.
—Hangeng los tiene. ¿Por qué? —preguntó Yoochun.
—Podríamos ser capaces de rastrearlo a partir de ellos.
—Hangeng ya está buscando eso. Créanme cuando digo que tengo muchos más recursos que ustedes. Tan pronto como sepamos algo, nos pondremos en contacto con ustedes y les daremos la información. Además, yo no tengo que seguir las mismas reglas que ustedes. Permítanme seguir con esto —dijo Yunho con firmeza.
El detective miró a Yunho por unos instantes y luego asintió con la cabeza antes de que él entregara a Yunho una de sus tarjetas. El otro detective, el detective  Su-hyeon, comenzó a reprender a su compañero.
—No puedes hacer eso. Estamos a cargo de este caso. No puedes dejar que él se quede con ninguna evidencia. ¿Cómo sabes que va a compartirlas? Esto va contra todas las normas, Seung-ho Sabes que voy a tener que informar al jefe.
—Adelante. Creo que puede obtener más información de lo que nosotros podemos. El Sr. Jung está en lo cierto. Él puede trabajar en áreas en las que nosotros no podemos. Confío en que a su vez, nos transmita la información que consiga. ¿No es así, señor Jung? —preguntó el detective Seung-ho.
—Ciertamente, detective Seung-hoTan pronto como la consiga, ustedes también la tendrán. De hecho, aquí está mi tarjeta, llámeme si tiene alguna pregunta —dijo Yunho cuando metió la mano en el bolsillo y luego entregó una de sus tarjetas de visita al detective Seung-ho.
—Voy a hacer eso.
—Bueno, detective kim Jaejoong, si puede pensar en otra cosa que pueda ayudarnos a atrapar a ese loco, por favor denos una llamada.
Junsu observó cómo los dos detectives salían de la habitación. El detective  Su-hyeon sostuvo la puerta al detective Seung-ho hasta que la puerta se cerró tras ellos.
—Bueno, eso fue un barril de risas —se rió entre dientes  Jaejoong , atrayendo la atención de Junsu—. ¿Qué tan pronto puedo salir de este lugar?
Junsu dio unas palmaditas en el brazo de  Jaejoong . —Cuando el médico lo diga, Jaejoong , y no antes. Ahora, voy a decirle a mamá que estás bien. Está en la sala de espera en estos momentos con papá. Los dos están preocupados por ti. Ellos querían verte, pero la enfermera dijo que sólo Yoochun y yo podíamos entrar.
—Salúdalos por mí. Y dile a tu madre que vamos a bailar tan pronto como salga de aquí, que mejor que sea pronto, odio los hospitales —dijo  Jaejoong    con firmeza.
—Papá va a estar molesto, pero se lo diré —se rió entre dientes Junsu mientras se dirigía a la puerta, Yoochun pisándole los talones.
—Hey, Yoochun, ¿puedes quedarte un momento? —preguntó  Jaejoong.
—Ah, sí, claro, Jae —dijo Yoochun mientras se volvía a mirar a  Jaejoong      .
—Voy a ir a ver a mamá. Ven a verme cuando hayas terminado, Yoochun —dijo Junsu desde la puerta.
—Espera, Junsu, voy a estar sólo un momento. No quiero que vayas a ningún lado sin mí —dijo Yoochun, y Junsu rodó los ojos.
—Soy un hombre adulto, ya sabes. Incluso soy capaz de vestirme solo desde hace varios años. Creo que puedo caminar dos puertas más abajo a la sala de espera. —Él fue a la puerta antes de que nadie pudiera detenerlo.
—Lo voy a vigilar —dijo Yunho, y se acercó a la puerta.
Yoochun lo miró irse, aliviado, y luego volvió a mirar a  Jaejoong . —¿Qué pasa?
—¿Qué tan bien conoces a Yunho? —preguntó  Jaejoong    mientras miraba hacia abajo a sus manos.
—Estuvimos juntos en ambientes universitarios. Lo conozco desde hace años. Él también me ha ayudado en varios casos en los últimos años. ¿Por qué?
—¿Te acuerdas cuando te conté sobre un amor perdido hace mucho tiempo?
Yoochun asintió con la cabeza lentamente, los ojos muy abiertos por la sorpresa. —¿Yunho?
 Jaejoong    asintió con la cabeza mientras esperaba la reacción de Yoochun. No pasó mucho tiempo en llegar. —¡Wow! No sé qué decir, Jae. Eso es, ¡guau! —exclamó Yoochun.
—Sí, estoy un poco en el bote, también. Nunca pensé que volvería a verlo. Caray, yo no lo he visto en casi diez años. Casi muero cuando entró corriendo al apartamento de Junsu con  ChangMin.
—Sí, eso tuvo que haber sido duro. —Yoochun miró a  Jaejoong    durante varios minutos—. ¿Qué vas a hacer?
 Jaejoong    se quedó en silencio durante varios minutos antes de que negara con la cabeza. Soltó una pequeña carcajada. —Yo no tengo ni la más jodida idea.
—Sí, he estado allí antes. Junsu me ha tenido en más nudos en las últimas semanas de lo que yo recuerdo. Pero tengo que admitir que valió la pena cada minuto de angustia y confusión para finalmente tenerlo a mi lado.
—No estoy seguro de que haya un final feliz para Yunho y para mí. Sólo parece haber demasiada agua bajo el puente para eso. Además del hecho de que no nos hemos visto en diez años, aún nos queda toda esa mierda de nuestro pasado para hacer frente.
—¿Crees que serás capaz de trabajar con él? —preguntó Yoochun.
—Infiernos, Yoochun, yo ni siquiera conozco al hombre ahora, no sé si está casado, si tiene hijos, ¿qué? No sé nada de él excepto que fue a la universidad contigo. Yo ni siquiera sé qué estudió en la universidad.
—Criminología. Pero, ¿qué…? —Yoochun comenzó sólo para ser interrumpido por la suave risa sorprendida de Jaejoong      .
—¿No me digas? ¿Obtuvo una licenciatura en criminología? ¡Yo también! Qué extraño es eso, ¿no?
Antes de que pudiera responder, la puerta se abrió y Yunho corrió dentro. Yoochun podía decir por la mirada de preocupación en su rostro, que algo andaba mal. Su corazón latió más rápido en su pecho cuando Yunho levantó los ojos encontrándose con los suyos.
—Junsu desapareció. Nunca llegó a la sala de espera.




Continuara


2 comentarios:

  1. Pobre de Jae como lo dejaron, pero ya encontró a su Yunho, ahora otro problema, desapareció Junsu...
    Gracias

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  2. O no como que desapareció junsu , pero como ...... encuebntrenlo please ADRILaoavEyou

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