Capítulo 1


―Hemos tenido otro incidente con un solitario. ―Las palabras golpearon en su cerebro a través de la línea telefónica mientras Yoochun  se reclinaba en su silla, cerrando sus ojos. Él podía recordar todo muy vívidamente, su propia transición y los acontecimientos que lo condujeron a ello.
―¿Cuántos fueron heridos?― Consiente del hecho de que alguien pudiera estar escuchando a escondidas la conversación, escogió sus palabras cuidadosamente, evitando decir la frase que bramaba desde algún lugar de su mente―cuántos transformados.
―Tres ―lo dijo soltando un largo suspiro quien estaba del otro lado de la línea. La gruesa voz se profundizó hasta que Yoochun  casi no podía oírla con sus sentidos humanos normales—. Necesitamos de tu ayuda. Uno debe ser enviado a ti. No tenemos suficientes lugares seguros para que todos ellos vayan ahora mismo. Ya que vives en medio de la nada, eres su mejor opción.
Refunfuñando silenciosamente para sí mismo, Yoochun  sabía que eso no había sido una petición. Le estaba cortésmente ordenando que hospedara al hombre recientemente transformado, que le mostrara cómo luchar contra el impulso de convertirse en lobo, y de cómo existir con su mundo cambiado para siempre.
—¿Cuándo llegará?
—Estará allí alrededor de las cinco. Debes entender algo, Yoochun . Si él no puede manejarlo, debes dejárnoslo saber. No podemos arriesgarnos a que las personas descubran lo que somos, incluso si eso significa tomar la vida de un inocente.
Sin decir nada, Yoochun  colgó el teléfono en su lugar, sabiendo que la conversación estaba terminada y que no requería de una respuesta de parte suya. Había escuchado las mismas palabras antes, una vez, hace ya varios años. El mismo hombre se las había dicho, pero esa vez era su vida la que pendía de un hilo. Había sido advertido muy claramente que si no controlaba a la bestia latiendo en su interior a cada momento del día, exigiendo que cambiara todo el tiempo, él sería sacrificado por el bien de la raza. A pesar de que fue uno de ellos, que al volverse loco, lo había convertido en primer lugar.
No estaba seguro qué esperar, pero cuando un vacilante golpe sonó en la puerta puntualmente a las cinco esa tarde, abrió la puerta y le dio una buena mirada al hombre parado ante él. Por un breve momento, pudo sentir algo dentro de él reaccionando por causa del hombre más joven.
Había algo apartando la desesperación y el miedo en la mirada del hombre más joven, un breve destello de aprecio por el cuerpo tonificado de Yoochun , su piel bronceada y sus ojos azul cristal. Sus fosas nasales se ensancharon con cada aliento, el aroma de feromonas que salían de él era inconfundible.
Con shock, Yoochun  reconoció lo que su bestia interior había comprendido y aceptado, casi instantáneamente, el hombre parado ante él era gay. No en una forma estereotipada, pero no se podía negar. Tampoco se podía negar la electrica atracción corriendo entre ellos, cuando sus miradas se cruzaron.
Hombres lobo nacidos de hombres lobo, simplemente no eran gays. Su biología no lo permitía. Sin embargo, aquellos que eran convertidos existían como lo hacían antes de la mordida, gays, heterosexuales, bisexuales y transexuales. Era algo que Yoochun  había llegado a aceptar, la probabilidad de que alguna vez encontrara a un compañero era extremadamente rara.
No pudo evitar pensar que eso probablemente era otra de las razones por las cuales este hombre joven había sido enviado a él, por la posibilidad de que hubiese una atracción entre ellos. Estaba seguro que los ancianos pensaron que ellos podrían ser potenciales compañeros. No le habían dicho qué otra cosa habían tenido en cuenta para tomar la decisión. Sólo el tiempo lo diría. Hasta entonces, tenía que conseguir que el hombre más joven se acomodara, se alimentara, y así comenzar a probarlo y enseñarle.
―Um, hola. Soy Junsu. El tipo viejo, eh,  Seung Hun dijo que me ayudarías a entender lo que me está pasando.
Yoochun  estrechó la mano que le estaba ofreciendo, tratando de ignorar el rayo de lujuria que atravesó todo su cuerpo. Tenía una palpable sensación de que Junsu iba a ser un problema, tanto al enseñarle a cómo controlar a la bestia interior, como para su corazón.
Tres días más tarde, Yoochun  estaba cerca de perder la cabeza, su anterior suposición de que Junsu iba a ser un problema, desde hace tiempo había sido confirmada, en ambos casos. Junsu solo no lo estaba consiguiendo. Había intentado con todo lo que  Seung Hun había usado con él—lanzarle carne cruda, hacía que el hombre más joven cambiara a su lobo. Igual sucedía cuando lo insultaba para buscarle pelea. Cada vez que Junsu perdía el control impulsaba a su lobo a asumir el rol dominante. Yoochun  estaba seriamente preocupado, tendría que ocultar al hombre más joven de  Seung Hun para salvar su vida, pero dudaba que funcionara a largo plazo y podría costarles a ambos sus vidas. El tiempo se estaba acabando, y cuanto más tiempo pasaba con Junsu más le gustaba. Las necesidades y los deseos largamente dormidos habían sido despertados. El hombre más joven tenía maneras delicadas y una dulzura que estaba totalmente en desacuerdo con su nueva vida como un hombre lobo, pero esta dicotomía era infinitamente atractiva para el hombre mayor.
―Lo siento, Yoochun , no sé lo que estoy haciendo mal. ―Junsu se desplomó en el suelo, sus rodillas contra su pecho, sus ojos llorosos por la miseria. Yoochun  podía entender muy bien todo lo que estaba sintiendo. Había sufrido lo mismo unos cuantos años antes. Él había salido de excursión cuando un lobo salió de la nada. Lo había atacado ferozmente mordiéndolo en sus brazos y piernas mientras luchaba por liberarse. Luego, mientras yacía allí,  demasiado débil como para seguir luchando, y aterrorizado de que se estaba muriendo, el lobo se había transformado en un hombre. De pie, sobre él, estaba un hombre con ojos fríos, muertos y una cruel sonrisa. Estando tirado en el suelo, sangrando por las múltiples heridas, no había podido hacer nada más que yacer allí mientras que el hombre se giraba y se alejaba, dejándolo allí para que muriera.
Afortunadamente para él,  Seung Hun, uno de los ancianos, había estado cazando animales salvajes y lo encontró antes de que se hubiera desangrado.  Seung Hun lo había alojado, y él y su compañera lo cuidaron, hasta que Yoochun  pudo hacerlo por sí mismo. No tenía ninguna memoria real del tiempo entre los dos eventos, sólo una nube de dolor y miedo de que le arrancaran el pelo de su cuerpo mientras se esforzaba por comprender lo que estaba sucediendo, y el terror era tan profundo que todavía lo abrumaba con tan sólo pensarlo.
Luego el entrenamiento comenzó, cuatro aterradores días donde luchó para controlar a la bestia, sabiendo lo que le esperaba si no lo hacía. Finalmente, su miedo a la muerte ganó, la ira por la forma en que el destino lo había tratado disminuyó, y se las arregló para ponerle una correa a su lobo interior.
―No es que estés haciendo algo mal, Junsu. Es que simplemente crees que tu lobo es más fuerte. Estás derrotado incluso antes de haber empezado.
En cuclillas, miró a Junsu directamente a los ojos mientras continuó. ―Sabes que lo que está en juego aquí es tu vida. Tienes que combatir contra el lobo. Tiene que aprender su lugar. Si continúa ganando, vas a morir.
Los hermosos ojos marrones de Junsu se cerraron por sus palabras. Ahuecando el mentón del hombre en su mano Yoochun  lo apretó. ―Mírame.
Cuando los ojos de Junsu se abrieron, Yoochun  lo consoló. ―No quiero que eso pase, pero si no puedes aprender a controlar al lobo ellos te matarán. Y no habrá ninguna maldita cosa que pueda hacer para detenerlos.
Una ola de dolor se estrelló contra él al comprender que en unos pocos días más, si Junsu aún no tenía bajo control al lobo, lo perdería. Había estado solo tanto tiempo, por lo que ahora cuando conoció al único hombre lobo que anhelaba el toque de otro hombre, sintió una chispa de esperanza. Los humanos estaban fuera de los límites para los de su tipo, eran demasiados frágiles para soportar la intensidad de la pasión de un hombre lobo.
Ni siquiera estaba seguro si, durante el calor de la pasión, pudiese controlar a su propio lobo. No podía exponer a un potencial compañero humano al riesgo de lastimarlo o convertirlo, sin importar cuánto añoraba tener a alguien con quien compartir su vida.


Había comenzado a crecer una cercanía entre él y Junsu, sentía una afinidad que iba más allá de la primera chispa de atracción hacia un sincero cariño, y la esperanza de que Junsu fuera su compañero quedó grabada en el fondo de su mente. No estaba seguro de cómo decirle, pero sabía que cuando  Seung Hun llegara a revisar las cosas podría preguntarle entonces, si Junsu sobrevivía.



continuara 






5 comentarios:

  1. Que interesante y emocionante esta, ojala Junsu pronto pueda controlar a su
    lobo interno, si no el anciano decidira la muerte para él y no, no, no, no.no...
    Gracias.

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    1. siiiiii ojala yoochun pueda ayudarle como sea si no quiere quedarse sin posibilidad de tener pareja.
      pronto de daré una sorpresa Laura campos.

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  2. muy interesante y es pero que junsu pueda controlar a su lobo y yoochun lo pueda ayudar ya que el sabe que son pareja y asi pobran estar juntos - gracias por el capitulo

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    1. gracias a ti. siii que se d cuenta que no queremos que el ratonsito quede sin nadie.

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  3. Vamos susu yo te apoyo No te dejes vencer por eso. Vamos chun ayuda a tu bebe ADRILOVEYOU

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