Capitulo 17


Jaejoong se sentía como un bicho bajo un cristal en el minuto en que entraron en la sala principal. Cada ojo parecía girar en su dirección. Que no llevara camisa y que llevara un collar alrededor de su cuello solo hacía que se sintiera más como un espectáculo.
Yunho parecía manejarse con facilidad. Asentía aquí y allá a la gente mientras se movían por las salas del club. Incluso se detuvo a hablar un par de veces. Jaejoong quería estrangular al hombre.
Jaejoong tenía que quedarse ahí, mirando los pies de la gente y manteniendo su boca cerrada mientras hombre tras hombre lo miraban como un trozo de carne. Debería haber sido halagador. No lo era. Solo quería cubrirse.
—Vamos, mi mascota.
Jaejoong apretó sus dientes para evitar contestarle enfadado. No podía regañar a su Amo. Hacían ver que eran una pareja D/s. Jaejoong intentaba recordar eso hasta que notó un par de ojos mirándolo con puro horror.
Jaejoong esperó hasta que estuvieron lo bastante cerca, luego le bufó un beso a  ChangMin.  ChangMin casi se cae de espaldas. Su amo, sin embargo se acercó y miró a Jaejoong de arriba a abajo. Jaejoong vio que lo reconocía antes de esconderlo.
—Este es un buen chico, —dijo el hombre—. ¿Lo has tenido desde hace mucho tiempo?
—Unos diez años, —contestó Yunho.
—¿Le dejas jugar alguna vez?
—Ocasionalmente, cuando ha sido bueno, —dijo Yunho—. Tenía un muy buen compañero de juegos, Jordy, pero tristemente, Jordy decidió jugar a otro juego. Jugamos con otro joven un tiempo, una cosa dulce llamada Heo Young Saeng. Tristemente, dejó de aparecer en las citas de juegos un día.
Jaejoong miró a  ChangMin para ver si estaba pillando el mensaje. La cabeza del hombre bajó, pero Jaejoong podía verlo mirando a Yunho.
—Esperamos encontrar a   Heo Young Saeng o Jordy aquí esta noche para jugar, pero no he visto a ninguno de los dos todavía. ¿Quizá a tu chico le gustaría jugar?
—Creo que se podría arreglar, —dijo el hombre, sonriendo—. ¿Por qué no vemos si podemos encontrar una sala?
—Voy al bar a conseguir una bebida, si quieres conseguirnos una sala, —dijo Yunho—. ¿Te traigo algo?
—Un escocés, gracias.
Jaejoong siguió a Yunho al bar, mirando atrás para ver a  ChangMin mirándolo. Sentía interferir en cualquier caso en el que estuviera trabajando  ChangMin, pero el hombre debería haberlo hablado con Jaejoong. Eran compañeros, después de todo.  ChangMin dijo que tenía que ir a un sitio. No dijo que fuera aquí.
Yunho consiguió las bebidas y las llevó a la otra sala para encontrarse con el otro Dom. Se movieron por el pasillo a una sala privada. Los ojos de Jaejoong se ampliaron en el momento en que entraron. No sabía que existían salas como estas fuera de las películas porno.
—Ve a sentarte en la cama, chico, —ordenó el hombre.  ChangMin instantáneamente hizo lo que el hombre le pidió. El hombre se movió a una silla y se acercó, recostándose para colocarse contra los cojines.
Yunho se veía casual mientras lentamente rodeaba la habitación. —Ve, mascota, únete a él en la cama.
Jaejoong podía ver el terror en el rostro de  ChangMin cuando se acercó y se sentó junto a él. Quería decir algo, lo que fuera, pero sabiendo que estaban siendo grabados significaba que solo podía hacer lo que su amo le ordenaba.
Se sentó a un lado de la cama y esperó a que Yunho le diera otra orden. Los momentos pasaban. Jaejoong podía sentir el sudor cayendo por su frente mientras la tensión llenaba la habitación.
—Vale, —dijo Yunho finalmente, indicando que había encontrado la cámara de vigilancia e inutilizado—. Todo limpio.
Jaejoong miró a  ChangMin y rió. —Bonito traje, Jordy.
—Tú hijo-de-puta, —dijo  ChangMin mientas se levantaba—. ¿Qué coño estás haciendo aquí?
—¿Qué estás haciendo aquí? —contestó Jaejoong.
—Estoy en una cita, ¿no lo ves?
—¿En un club BDSM? —preguntó Jaejoong—.  ChangMin, cariño, tenemos mucho de que hablar.
—Maldición, Jae, estoy de encubierto, —dijo  ChangMin—. Ahora dime que coño estás haciendo aquí.
—Bueno, ya que no hemos hablado en estos días, hay un par de cosas que no sabes. Estoy seguro de que has escuchado que el apartamento de Yunho explotó y que   Heo Young Saeng fue secuestrado. Lo que no sabrás es que sospechamos que está siendo preparado para ser vendido en una banda esclavista que estaba anteriormente dirigida por Kim hyun joong.
Jaejoong miró a Yunho. —¿Me dejo algo?
—No, —dijo Yunho— pero olvidaste decirle que estamos juntos de nuevo.
—No, ya lo sabía, —contestó  ChangMin, ondeando su mano hacia Yunho—. Jaejoong ha estado loco por ti durante años. Sabía que finalmente lo convencerías.
Yunho sonrió. Jaejoong rodó los ojos.
—En serio, —dijo  ChangMin— ¿qué estás haciendo aquí?
—Mi padre está vivo, y tenemos razones para creer que también es Kim Kyujong.
—¿Kim Kyujong? —exclamó  ChangMin—. Es a él a quien intentamos encontrar. Nos dijeron que aparecería aquí esta noche.
—¿Por qué vas tras él? —preguntó Yunho.
—Ha habido acusaciones de asaltos sexuales, todos ellos a manos de Kim Kyujong. Parece que tiene como objetivos nuevos sub en la escena. Bueno, soy muy nuevo.
Jaejoong rió. —En más de un sentido.
—Ya que estabais siguiendo pistas con Yunho, —dijo  ChangMin— decidí rastrear a este. Sospechaba que había una conexión entre Kim Kyujong y las desapariciones de nuestras víctimas pero no sabía nada de las bandas de esclavistas. Eso es nuevo. Todavía creo que Kim Kyujong está involucrado.
—Kim Kyujong ya está aquí, —añadió Yunho—. Vino con  Shindong  antes que nosotros. Tenemos una operación de vigilancia. Leeteuk  esta viniendo por atrás. Hangeng está fuera monitoreándolo todo.  Heechul está en la oficina de Siwon, y Siwon está de nuestro lado, para que lo sepas.
—¿Has dicho que   Heo Young Saeng está desaparecido?
Jaejoong asintió. —Creemos que Kim Kyujong lo tiene.
—¿Entonces a qué esperamos? —preguntó  ChangMin—. Vamos a encontrarlo.
Jaejoong no podía estar más de acuerdo. Esto de esperar a que algo pasara lo estaba volviendo loco. Era un detective de la policía. Necesitaba acción. Necesitaba resolver este maldito caso para poder descansar en casa envuelto en los brazos de Yunho.
—¿Crees que hemos estado aquí el tiempo suficiente? —preguntó el detective desde su silla.
La cabeza de Jaejoong giró para mirar al tipo. Había olvidado que el hombre estaba en la sala. —Sé que te he visto en un par de casos, pero por mi vida, no puedo recordar tu nombre.
El hombre sonrió. —Detective Mizuchima del distrito policial del norte.
Jaejoong asintió. —Detective.
Empezaron a dirigirse a la puerta cuando Yunho se detuvo. —Una cosa más que necesitas saber. Yesung está metido en esto hasta las pelotas. No confíes en el hombre. También me conoce a mí y a Jaejoong, por lo que si lo ves, llama su atención hasta que nos podamos esconder.
 ChangMin y el otro detective asintieron. Yunho agarró a Jaejoong por la nuca, atrayéndolo a un largo y apasionado beso. Para cuando alzó su cabeza varios momentos después, Jaejoong se sintió mareado.
—Ahora te ves como que has tenido una razón para estar en esta sala, —dijo Yunho, despeinando a Jaejoong—.  ChangMin, te sugiero que te despeines un poco. Te ves demasiado inmaculado para haber jugado con mi mascota. Siempre me veo destrozado después de acabar con él.
—Demasiada información. —Rió  ChangMin mientras se despeinaba, luego se pellizcó las mejillas. Se desabrochó los dos botones de sus jeans y se los bajó un poco por las caderas.
—¿Bien? —preguntó.
Jaejoong rió. —Sí.
—¿Nos podemos ir ahora? —urgió  ChangMin. Miró al Detective Mizuchima —. Recuerda soltarlo si corremos tras alguien. No quiero acabar estrangulado.
Yunho lideró el camino por el pasillo hacia la oficina de Siwon, Jaejoong estaba tras él.  ChangMin y el Detective Mizuchima  en la retaguardia. Alcanzando la pequeña zona de descanso delante de la oficina de Siwon, Yunho les señaló a  ChangMin y el detective que se acercaran.
—Jaejoong y yo vamos a esperar en esa sala de allí donde no podemos ser vistos, pero estaremos observando. Quiero que lleves a  ChangMin a la oficina de Siwon y que montes algún tipo de jaleo sobre que te han dado un mal sub. Necesitamos que Shindong y Yesung salgan del camino para poder hablar con el jefe.
El detective asintió. —¿Cómo sabrá Siwon que soy un oficial de la policía?
—Por qué el Capitán  Heechul está sentado en esa oficina, —dijo Yunho—. Reconocerá a  ChangMin y te ayudará.
Yunho y Jaejoong rápidamente se movieron a la sala cruzando el pasillo mientras el detective irrumpía en la oficina de Siwon, con  ChangMin. Yunho mantuvo la puerta un poco abierta, mirando si venía alguien.
Jaejoong, presionado cerca de la espalda de Yunho, escuchaba pequeños ruidos tras él. Se giró, sus ojos se agrandaron al ver lo que estaba tras él. Tocó el hombro de Yunho, demasiado sorprendido para alejar la mirada.
Había una larga cadena que colgaba del techo. Al final de la cadena había una barra. Conectada a cada punta de la barra había las manos de un hombre. Sus pies estaban encadenados al suelo. Era obvio por las marcas en la espalda del desnudo hombre que había sido azotado recientemente.
—¿Es eso normal? —susurró Jaejoong. Se estremeció, los recuerdos de los azotes de Kim hyun joong frescos en su mente.
—Dios, no lo sé, —contestó Yunho bajito— diría que no, ¿pero quién sabe?
—¿Deberíamos preguntar?
Yunho asintió. —Vigila la puerta. Iré a hablar con él.
Jaejoong asintió, asustado de acercarse al hombre. Solo por mirar sus horribles pesadillas sobre Kim hyun joong volvieron a la vida, pero no podía apartar la mirada. Observó a Yunho acercarse al hombre con cuidado, luego se movió delante de él.
—Oh, infiernos, Jaejoong, es Heo Young Saeng.
Cada miedo sobre Kim hyun joong que sintió Jaejoong, fue remplazado con el miedo por Heo Young Saeng. Corrió y se movió alrededor del cuerpo colgado hasta que pudo ver el rostro de Heo Young Saeng. —¿Todavía está vivo? —susurró.
—Sí, pero necesitamos bajarlo de aquí, —dijo Yunho—. Lo alzaré, quítale las esposas.
Jaejoong asintió, esperando a que Yunho alzara el cuerpo de   Heo Young Saeng lo bastante para quitarle las cadenas. Rápidamente le quitó las cadenas a Heo Young Saeng. —Bien.
Yunho alzó a   Heo Young Saeng en sus brazos y lo llevó a la cama de la esquina, estirándolo sobre su estómago. —Mira si puedes encontrar algo de agua o algo.
Jaejoong empezó a buscar frenéticamente en la sala. Vio una falda corta y altos tacones en el suelo pero nada de utilidad. Luego vio una pequeña puerta en la esquina de la sala y esperó que fuera el baño. Jaejoong cruzó la sala, abrió la puerta, y se congeló al ver la pistola apuntando a su pecho.
El hombre alto movió la pistola, señalando que Jaejoong diera un paso atrás. Jaejoong alzó sus manos y retrocedió, sus ojos nunca dejaron el cañón de la pistola que lo apuntaba. —¿Uh, Yunho?
—¿Encontraste algo de agua, Jae?
—No, —dijo Jaejoong— no exactamente.
—Bueno, hazlo —contestó Yunho—.   Heo Young Saeng necesita... ¿Padre?
—Hola Yunho, — Hyuk  Jung dijo mientras entraba más en la sala—. Sabía que si movía esta pequeña zanahoria delante de ti no podrías evitar venir a rescatarla. Siempre un buenazo, ¿no, Yunho?
—Pensaba que estabas muerto, —dijo Yunho.
—Sí, bueno, las cosas no siempre son lo que parecen. —El hombre alzó un poco los hombros—. Las autoridades estaban empezando a meterse en mi pequeña operación, por lo que necesitaba desaparecer. ¿Qué mejor forma que fingir mi propia muerte?
—¿De qué estás hablando? —preguntó Yunho—. ¿Qué operación?
—Oh, ahora, Yunho, sé que no eres tan estúpido. Estoy seguro de que ya lo has descubierto. Si no, estoy seguro de que tu pequeña mascota sí.
A Jaejoong no le gustó el modo en que el hombre lo miraba. Era peor que cuando había entrado al principio en el edificio y se había sentido como un trozo de carne delante de toda esa gente. Mucho peor. Hyuk  Jung le hacía sentir barato y usado. Hacía que se le estremeciera la piel.
—¿Cómo está tu pequeña mascota, Yunho? — Hyuk Jung se acercó a Jaejoong—. Pensaba que lo habías dejado hacía años. Imagina mi sorpresa cuando Kim hyun joong me dijo que estabas investigándolo. Tsk, tsk, Detective, has sido un niño malo, y me temo que tendrás que ser castigado.
—Estás trabajando con Kim hyun joong, —jadeó Jaejoong.
—Kim hyun joong trabajaba para mí, —gritó Hyuk Jung —. Y el estúpido bastardo tenía que ir y calentarse por uno de nuestros objetivos. No podía dejarlo. Tenía que tener a Junsu para sí mismo. ¿Ves que consiguió? El estúpido está encerrado, con años de prisión por delante.
—Estarás en la celda contigua pronto, —dijo Jaejoong.
—No lo creo, Detective. Mira, no tengo intención de mezclarme con el producto. Nunca lo hago, nunca lo haré. Contrato a hombres para hacerlo por mí. —El hombre sonrió—. Personalmente, encuentro todo esto un asco, pero los jóvenes gays parecen dar mucho dinero, especialmente de ricos hombres que quieren pequeños sub que se ocupen de sus necesidades.
Hyuk Jung  miró a Jaejoong de arriba a abajo, su mirada tan fría que Jaejoong tembló. —Sin embargo, reconozco un buen producto cuando lo veo, eres un buen espécimen. Estoy seguro de que después de un poco de entrenamiento podría conseguir un buen precio por ti, o al menos mantenerte para mí.
—No le tocarás ni un pelo, —gruñó Yunho, poniéndose entre Jaejoong y su padre—. Dejé que nos separaras una vez. No voy a hacerlo de nuevo.
—Debería habérmelo pensado mejor hace diez años y haberlo matado. No me causa más que problemas, —dijo Hyuk Jung  mientras apuntaba a Heo Young Saeng—. ¿Sabes cuanto dinero he invertido en tu pequeño amigo de ahí, cuando tiempo invertí en su entrenamiento? Y tú tenías que ir y joderlo todo.
—Realmente estás involucrado en una banda de esclavistas, —susurró Yunho—. No quería creerlo, mi propio padre, vendiendo gente por dinero.
—Oh, por favor, no suenes tan correcto, —resopló Hyuk Jung —. Estos hombres vienen a estos clubs buscando alguien que les haga de amos. Eso es lo que hago, encontrar correctos amos para ellos. Podrías llamarme celestino.
—Estás enfermo.
Jaejoong podía escuchar el horror en la voz de Yunho. Jaejoong sabía que hablar con su padre estaba destruyendo a Yunho poco a poco. Jaejoong estaría maldito si dejaba que el hombre alejara a Yunho de nuevo por segunda vez.
Mientras la atención de Hyuk Jung  estaba en Yunho, Jaejoong alcanzó la pequeña pistola de pequeño calibre metida en la parte de atrás de los pantalones de Yunho. Sabía que Yunho lo sintió sacarla cuando el hombre se tensó, luego siguió hablando.
—¿Qué pasa con Siwon? ¿Por qué haces ver que eres Kim Kyujong? —preguntó Yunho. Colocó su mano ligeramente en la muñeca de Jaejoong y se movieron lentamente por la sala hasta que   Heo Young Saeng no estuvo estirado directamente tras ellos. Si Hyuk Jung  disparaba, una bala perdida podría darle.
—Porqué Hyuk Jung   tenía que morir. Y realmente, espero meter a Siwon en esto. Shindong fue bastante fácil de conseguir, pero tiene una mente débil. Si Siwon se une a mi organización, podemos deshacernos de Shindong y hacer de esto una operación mucho más grande. Estoy pensando en expandirlo a otras ciudades. Eso sería montones de dinero esperando para ser recogido.
Hyuk Jung  sacudió la cabeza. —Te habría metido en el negocio hace años, hijo, pero tu madre envenenó tu cerebro con todas las cosas correctas de las que siempre hablaba. Fue mi día de suerte cuando fue atropellada por un conductor borracho. Me salvó de muchos problemas.
Jaejoong había escuchado suficiente. Si Hyuk Jung  seguía hablando, no estaba seguro de como Yunho seguiría cuerdo. No podía imaginar por lo que estaba pasando Yunho escuchando que monstruo era su padre realmente.
Empezó a rodear a Yunho para ordenarle a Hyuk Jung  que bajara el arma cuando Yunho habló, sorprendiendo tanto a Jaejoong que casi suelta la pistola.
—¿Lo pillaste todo, Hangeng? —sonrió Yunho—. Entonces envíalo a las tropas.
La puerta detrás de Jaejoong se abrió y hombres vestidos con uniformes entraron, con pistolas. Empezaron a gritarle a Hyuk Jung  que bajara el arma, para tirarlo al suelo, con los brazos separados.
Hyuk Jung  gruñó de rabia. Jaejoong vio sus ojos girar a Yunho y supo que el hombre culpaba a su hijo por cada fallo de su vida. Hyuk Jung  sabía que solo su hijo lo pillaría. Miró el verdadero odio en sus ojos que decía que iba a llevarse a Yunho al infierno con él.
Jaejoong solo tuvo un momento para reaccionar, pero nunca fue una pregunta lo que haría cuando Hyuk  Jung, alias Kim Kyujong, giró su arma en dirección a Yunho. Jaejoong rodeó a Yunho y presionó su cuerpo contra la parte de delante del cuerpo de su amante.
Jaejoong vio la momentánea sorpresa en el rostro de Yunho justo antes de que el dolor explotara en su espalda. Los ojos de Yunho lentamente se llenaron de lágrimas. Jaejoong creyó oir a Yunho susurrar su nombre, pero no estaba seguro. El rugido en sus orejas lo acallaba todo.
Su visión se volvió borrosa. El dolor en su espalda pasó a todo su cuerpo. Sintió que Yunho lo bajaba al suelo, acercándolo.
—Jaejoong, ¡estúpido idiota! —gimió Yunho—. ¿Qué coño creías que hacías?

Jaejoong usó sus últimas fuerzas para alzar su mano y colocarla contra el rostro de Yunho. —Promesa, —susurró antes de que la oscuridad lo engullera.

continuara.........................................................................




gracias a todas las que nos siguen, espero que la espera no haya sido tan larga.


3 comentarios:

  1. tenia razón el padre de yunho es muy malo
    y tratar de matar a su propio hijo si que no tiene perdón
    pero en la cárcel se encargaran de hacerle pasar el infierno que el les hizo a muchos solo espero que jae este bien y que nada le pase
    el maldito viejo no los puede separar de nuevo
    sino esta bes seria para siempre si jae llega a morir jae ponte bien
    GRACIAS por el capitulo muy emocionante espero el siguiente hasta pronto BYE

    ResponderEliminar
  2. Ese viejo es un demente aishhhh que colera espero y pague muy caro seria bueno que reciba una buena tunda aver si asi aprende aishh
    Espero que lo de jae no sea muy serio creo que ya merecen estar siendo melositos y felices sin tener semejante problema como es el padre de yunho con toda y su red de malvados que tiene

    ResponderEliminar
  3. Que clase de padre tiene Yunho que trato de matarlo, pero Jae al tratar de salvarlo
    le dio la bala a él, espero no sea nada grave y pronto se recupere por favor.
    Gracias.

    ResponderEliminar