CAPITULO 14




Yunho sintió a alguien tirando de su hombro. Abrió sus ojos y giró su cabeza para encontrar a Jaejoong sentado junto a él. Sonrió. —Hey, hermoso, —masculló.
—Hola, —contestó Jaejoong, dándole su propia sonrisa—. ¿Has dormido suficiente?
Solo fue cuando Jaejoong dijo las palabras que Yunho se dio cuenta de que estaba en la cama de alguien. Se sentó, se apartó el pelo de la cara, y miró alrededor. No reconocía la habitación en la que estaba, miró a Jaejoong confuso.
—Te dormiste comiendo, —contestó Jaejoong—. Junsu y yo te trajimos aquí para que descansaras un poco.
—¿Cuánto tiempo he estado dormido? —No podía ser mucho. Yunho todavía se sentía exhausto, pero al menos ya no se sentía a las puertas de la muerte.
—Un par de horas, eso es todo.
—¿Dónde está todo el mundo?
— Leeteuk y Heechul están en el sofá. Hangeng está en la cocina con Yoochun y Junsu. —Jaejoong se levantó cuando Yunho empezó a girar sus piernas por el borde de la cama—. Supusimos que necesitabas algo de descanso.
Yunho se levantó, todavía temblando un poco, pero estaba de pie. —¿Has descansado algo?
Jaejoong apuntó al cojín que estaba al lado de Yunho. —Un poco.
Yunho extendió la mano y acarició la mejilla de Jaejoong. Podía sentir la aspereza por la falta de afeitado de Jaejoong. —¿Cómo te sientes?
—Como si hubiera estado en una explosión. —Rió Jaejoong—. ¿Tú?
—Igual, —Yunho sonrió—. ¿Cómo está tu culo?
—¿Cómo está tu brazo? —Contestó Jaejoong con una sonrisa.
Yunho rió. —Escocido.
—Igual que mi culo.
—Tú lo pediste, —dijo Yunho.
—Como tu.
Yunho sintió que enrojecía. —Realmente, creo que lo ordené.
Jaejoong sonrió. —Lo hiciste, y me gustaría explorar más esa idea contigo, pero ahora necesito que vengas conmigo al salón. —Jaejoong se levantó—. Ahora que hemos descansado un poco, tenemos que encontrar a Heo Young Saeng.
La alegría que Yunho había estado sintiendo cuando se despertó murió de repente cuando se dio cuenta de que Heo Young Saeng todavía estaba en algún lugar siendo retenido por algún maníaco. Yunho hizo una mueca y se restregó el rostro. No podía creer que se hubiera dormido. Debería haber estado buscando a Heo Young Saeng. Era un bastardo egoísta.
—Déjalo, Yunho, —dijo Jaejoong fieramente—. Todos estamos preocupados por Heo Young Saeng, pero no podemos hacer nada bueno por él si estamos demasiado cansados para descubrir donde está. Necesitamos aclarar nuestras mentes y descansar nuestros cuerpos.
Yunho pateó el lateral de la cama. —Es solo que me siento tan...
—Todos, amor, pero nada puede evitarlo. Todos estábamos exhaustos. Creo que salir de una explosión nos da un poco de margen. Y solo han sido un par de horas.
Yunho gruñó. —Tú de todas las personas deberías saber lo que significan un par de horas en manos de quien sea que está haciendo esto, —gruñó mientras salía de la cama.
—¡Yunho! —dijo Jaejoong mientras sacudía el hombro de Yunho—. Déjalo. Deja de culparte por esto. No había nada que pudiéramos hacer. Tenemos que estar en las mejores condiciones para luchar con este tipo. Eso es lo que Heo Young Saeng necesita de nosotros.
Yunho respiró profundamente y soltó el aire lentamente. Miró a Jaejoong, frunciendo el ceño por la preocupación en el rostro de Jaejoong. Yunho acarició su rostro. —Lo siento, jaeboo, es solo que no puede soportar la idea de que alguien pase por lo mismo que tú. Me mata por dentro.
Jaejoong cerró sus ojos y se apoyó en la mano de Yunho. Cuando los abrió, el color negro se había vuelto un negro intenso. —Te amo, ¿lo sabes?
Yunho agarró a Jaejoong y atrajo al hombre a sus brazos. Enterró su rostro en el cabello marrón oscuro de Jaejoong. Su corazón golpeando en su pecho.
—Más te vale, Jaejoong. —Susurró Yunho—. Creo que moriría ahora sino lo hicieras.
—Yunho...
Un fuerte ruido en la puerta del dormitorio detuvo lo que Jaejoong iba a decir. —¿Vais a uniros a nosotros?
Yunho alzó su cabeza y miró la puerta antes de mirar a Jaejoong. —¿Estabas diciendo?
Jaejoong arqueó una ceja. —Considerando todo por lo que hemos pasado, ¿crees que puedes saltarte la parte de la muerte? Me encanta saber que me necesitas, pero eso... eso puedo hacerlo sin ti.
Yunho rió. —Sí, supongo que puedo verlo.
Jaejoong palmeó su pecho. —Bien.
Yunho siguió a Jaejoong al salón. Yoochun sentado en una silla, Junsu en su acostumbrada posición acurrucado en el regazo de Yoochun. Yunho siempre se divertía con el modo en que a Junsu le gustaba acurrucarse con Yoochun. La mayoría de los hombres lo verían poco masculino. Yunho estaba empezando a ver las ventajas de ello.
A parte de Yoochun y Junsu, los otros hombres en la sala parecía que se estaban poniendo cómodos. Hangeng apoyado contra la pared. Leeteuk y Heechul sentados en el sofá. Yunho notó que Heechul se veía como si no hubiera dormido. Su pelo estaba revuelto, profundas sombras bajo sus ojos.
Jaejoong se sentó en el sofá para dos. Yunho se sentó junto a él y le dio un pequeño apretón al puño de Jaejoong. Cuando Yunho alzó la mirada, sintió que su rostro enrojecía por la conocedora sonrisa de Junsu.
—Entonces, descubramos donde está Heo Young Saeng, —dijo Leeteuk , rompiendo el silencio en la sala—. ¿Qué sabemos?
—Quien sea que está haciendo esto es algún tipo de cómplice o está haciendo esto por Kim hyun joong, —dijo Yunho simplemente—. La gente que ha sido secuestrada y asesinada son todos jóvenes, gays sumisos que se ven como Junsu y Heo Young Saeng.
—Algunos de los hombres habían frecuentado los clubs BDSM, —añadió Jaejoong—. También hay otros sumisos que no han aparecido últimamente, según Choi Si-won.
—¿Podría ser que lo hayan dejado? —preguntó Yoochun.
—No. Según Siwon, estos hombres, que encajan en la descripción como Heo Young Saeng y Junsu, son miembros bastante regulares. Es extraño que no se haya oído de ellos en largos periodos de tiempo, aun estando con alguien habrían ido al club con quien estén.
—¿Crees que están muertos? —susurró Junsu, diciendo lo que todos temían.
—No lo sé. Antes... —Jaejoong tragó a través del nudo en su garganta— antes de que el apartamento de Yunho explotara, le enseñamos algunas fotos a Heo Young Saeng. Reconoció a cuatro de los hombres de las fotos como que estaban bajo el control de Kim hyun joong mientras Heo Young Saeng estaba con él.
—¿Qué no nos estáis diciendo? —preguntó Yoochun.
Jaejoong respiró profundamente. — Heo Young Saeng también reconoció a varios de los otros hombres. Dijo que había visto a Kim hyun joong con fotos de ellos. Todos son hombres que Siwon ha dicho que no han aparecido en un tiempo.
Junsu jadeó, palideció. Los brazos de Yoochun se apretaron a su alrededor. Yunho se sintió como una mierda por asustar al hombre, pero, como había aprendido cuando Jaejoong había sido secuestrado por Kim hyun joong, Junsu no veía el mundo como ellos, como hacía mucha gente. Normalmente veía cosas que los demás no considerarían.
—Investigué a Kim Kyu‑jong si estás interesado, —dijo Hangeng, adelantándose. Yunho asintió. Estaba muy interesado en saber cualquier cosa que pudieran descubrir sobre Kim Kyu‑jong.
—Kim Kyu‑jong no existía cinco años atrás, no en este país ni en ningún otro. El hombre no tiene registros criminales, no tiene historial de crédito, nada. Ni siquiera tiene una multa por aparcamiento. Solo apareció en escena hace cinco años. Financió varios clubs pequeños luego se movió a cosas más grandes.
—Bien, según Siwon, tampoco es muy querido en la comunidad BDSM, —añadió Jaejoong—. Opera en muchos clubs clandestinos.
—¿En qué se diferencian esos clubs de lo que hace Siwon? —preguntó Yoochun.
—Sin reglas, sin palabras de seguridad, sin protección para esos que dicen no, —contestó Yunho simplemente.
—¡Maldición! —maldijo Yoochun.
Yunho asintió. Miró alrededor de la sala a los pensativos rostros de sus amigos. —Entonces, ¿alguna idea?
—Vale, —dijo Junsu después de un momento de silencio—. Tengo una, pero tenéis que prometerme que no pensaréis que me he vuelto loco.
Todos asintieron. Junsu respiró profundamente luego dejó caer su bomba en el regazo de todos.
—No creo que Kim hyun joong o este nuevo tipo estén intentando matar a hombres gay. Creo que eso fue un accidente.
La boca de Yunho cayó abierta. —¿Crees que los asesinatos fueron un accidente?
Junsu asintió.
—¿Por qué, Junsu? —preguntó Yunho. Soltó la mano de Jaejoong y se echó para delante en el sillón. Estaba fascinado por el modo en que la mente de Junsu trabajaba, sobretodo porque había salvado la vida de su amante seis meses atrás cuando Junsu descubrió donde Kim hyun joong retenía a Jaejoong, pero también por su simplicidad.
—Cuando Kim hyun joong me tenía, seguía diciendo que era para él, que yo no tenía derecho a entregar algo que le pertenecía a él. —Junsu se encogió—. Creo que realmente quería decir eso.
—Junsu, —dijo Yunho— estaba loco. Por supuesto que pensaba que le pertenecías.
Junsu sacudió la cabeza. —No, no era así. Era más como... como si hubiera sido entregado a él, que era un regalo o una recompensa. —Junsu ondeó su mano en un gesto de frustración—. Sé que no tiene sentido, pero no estuvisteis ahí. No escuchasteis el modo en que hablaba. Estaba realmente, verdaderamente ofendido porque hubiera entregado lo que pensaba que le pertenecía a él.
—¿Estás seguro de que Kim hyun joong no estaba simplemente enfadado? —preguntó Leeteuk, recordándole a Yunho que Leeteuk estaba en la sala.
—Oh, estaba enfadado, sí. —Junsu se encogió hombros—. Pero creo que realmente estaba herido por mi negación a aceptarlo como mi amo.
Amo. Esa palabra hizo saltar algunas campanas en la cabeza de Yunho. —¿Realmente usó la palabra amo, Junsu?
Junsu asintió. —Varias veces.
—¿Qué dijo? ¿Sus palabras exactas, Junsu?
—¿Realmente tiene que pasar por esto? —preguntó Yoochun—. ¿No podéis solo leer el informe?
—Lo siento, Yoochun, —dijo Yunho, y lo hacía—. No hay tiempo para conseguir el informe.
—Está bien, Yoochun, —dijo Junsu, pasando las manos por el brazo de Yoochun— puedo hacerlo.
Yoochun frunció el ceño pero asintió.
—Seguía diciendo que era mi amo ahora y que necesitaba aprender quien era el amo, que aprendería a no ser irrespetuoso con mi amo. Dijo que tendría que castigarme por lo que hice mal.
—¡Dulce infierno! —maldijo Yunho suavemente. Sabía que Kim hyun joong era un jodido enfermo, pero no sabía cuan enfermo. El hombre estaba loco.
—Creo que se suponía que sería su mascota, —susurró Junsu.
—¿Por qué crees eso, Junsu? —preguntó Yunho tranquilamente, inseguro de querer saber la respuesta.
— Heo Young Saeng fue su mascota por un tiempo. Creo que fui escogido para remplazar a Heo Young Saeng, —dijo Junsu—. Si no nos hubierais rescatado, no tengo dudas de que Heo Young Saeng hubiera sido asesinado o peor, y yo lo habría remplazado como mascota de Kim hyun joong.
—¿Peor?
Junsu se encogió. —Creo que Kim hyun joong estaba secuestrando a jóvenes hombres gay y convirtiéndolos en esclavos sexuales. No creo que este asesino imitador esté trabajando para Kim hyun joong. Podría estar trabajando con él pero no para él. Creo que solo cogió el trabajo cuando Kim hyun joong fue arrestado.
El silencio reinó en la sala. Ningún hombre dijo una palabra. Las implicaciones de las palabras de Junsu eran casi demasiado para expresarlas. Podría abrir una lata de gusanos para la que Yunho sabía que no estaban preparados.
—¿Por qué crees que Kim hyun joong estaba secuestrando y convirtiendo a hombres gays en esclavos sexuales? — preguntó Yunho. Tenía que hacerlo. Tenía que saber lo que Junsu estaba pensando.
—Kim hyun joong hablaba mucho sobre enseñarme, sobre que necesitaba que aprendiera para saber quien era el amo. — Se encogió de hombros—. Añade a eso el secuestro de gays sumisos, ¿y qué tienes? A parte de los cuatro hombres que Kim hyun joong mató, ¿has encontrado algún cuerpo? ¿O solo asumes que están muertos?
—Espera, —dijo Hangeng—. ¿Qué tienes tú?
Yunho rodó sus ojos. —¿Junsu? ¿Podrías explicárselo?
—Si quisieras vender a jóvenes hombres gay a compradores, ¿qué personas crees que sería mejor coger? ¿Sería alguien como tú o alguien como yo? ¿Con cual tendrías más oportunidades de poderlo domar? ¿ Leeteuk o Heo Young Saeng?
—Oh.
—Sí, oh. —Rió Yunho. Rápidamente absorbió el resto de las palabras de Junsu—. No, Junsu, no hemos encontrado ningún cuerpo, aparte del de hace unos días. Después de lo que Kim hyun joong os hizo a ti, Heo Young Saeng, y Jaejoong, asumimos que mató a los otros.
—Entonces, quizá fueron exitosamente entrenados y vendidos, —dijo Junsu—. Apostaría a que fue por eso por lo que Kim hyun joong tenía esas fotos. Tenía que hacer publicidad de alguna manera.
—Pero por qué tendría exactamente las mismas fotos que Choi Si-won te... Oh, Dios mío, —dijo Yunho mientras se levantaba—. —Nos tenemos que ir.
Jaejoong saltó junto a él, agarró su brazo. – ¿Qué pasa, Yunho?
– Heo Young Saeng dijo que Kim hyun joong tenía exactamente las mismas fotos que Choi Si-won tenía de sus clientes sub. ¿Cuánto pasó desde entonces hasta que mi apartamento explotó? O bien nos estábamos acercando a alguien, o realmente nos quería fuera de este caso. De cualquier forma, Choi Si-won está involucrado.
—¿Crees que él es el cerebro detrás de esto? — preguntó Jaejoong.
Yunho sacudió la cabeza. —No, he estado equivocado antes.
—¿Deberíamos ir todos? —Yoochun preguntó mientras levantaba a Junsu.
—No, creo que deberíais quedaros aquí donde estáis a salvo, —dijo Yunho—. Iremos Jaejoong y yo.
—Yo también voy.
Yunho miró a Heechul. Podía ver la determinación en el rostro de Heechul y supo que nada que dijera podría evitar que el hombre no fuera a buscar a Heo Young . Él haría lo mismo si el hombre que amaba estuviera en peligro.
Yunho asintió. —Vale, eso deja a Leeteuk, Hangeng, y Yoochun aquí para mantener seguro a Junsu.
—¿Crees que vendrá a por Junsu? —preguntó Yoochun.
—Fue a por Heo Young Saeng —contestó Yunho—. No me arriesgaría.
—Yo tampoco, —dijo Yoochun, envolviendo sus brazos protectoramente alrededor de Junsu—. Si toca un pelo de la cabeza de Junsu lo mataré.
—Soy el jefe de policía, —dijo Heechul, sorprendiendo a todos—. Sé donde esconder el cuerpo.
—Vale, entonces. —Rió Yunho—. Vamos a por él. Hangeng, haz lo que se te da mejor. Quiero saber lo que sea sobre Kim Kyu‑jong. También deberías investigar a Choi Si-won. Si está involucrado en esto, quiero saberlo.
Hangeng asintió, viéndose sombrío.
— Leeteuk, tú...
Leeteuk extendió la mano. —Lo tengo cubierto.
Yunho asintió. Eso era suficiente para él. Había cosas sobre Leeteuk que le hacía pararse a pensar, pero Yunho podía confiar su vida al hombre, incluso la vida de Jaejoong. Leeteuk era el mejor en lo que hacía, y lo que hacía era proteger a otros.
Mientras fueron a la universidad juntos, Leeteuk se había ido unos años. Nunca habló sobre donde había estado, incluso se enfadaba cuando alguien curioseaba. Cuando volvió no era el mismo hombre. Era más tranquilo, más serio. Fuera lo que fuera, lo había cambiado.
Yunho, Jaejoong, y Heechul salieron por la puerta. Yunho se paró cuando se dio cuenta de que no tenía su coche. Empezó a volver a la casa cuando Leeteuk apareció en la puerta y le pasó un juego de llaves de coche.
Yunho sonrió y se despidió antes de volver a correr hacia el coche de Leeteuk . En momentos, estaban en dirección al club de BDSM de Choi Si-won.
—¿Deberíamos llamar por refuerzos? —preguntó Jaejoong.
—Todavía no, —dijo Yunho mientras maniobraba rápidamente a través del tráfico—. Veamos lo que tiene que decir Siwon y entonces decidiremos. No quiero ninguna interferencia si tenemos que salirnos de los procedimientos policiales.
Heechul se aclaró la garganta desde el asiento trasero. —No escuché eso.
Yunho miró por el retrovisor. Heechul tenía una mirada resignada en su rostro, pero Yunho no pensaba que el hombre los detuviera si necesitaban poner un poco de presión en Siwon para conseguir que hablara. Heechul ayudaría.
Yunho tenía una pequeña idea de por lo que Heechul estaba pasando. Se había sentido de la misma manera hacía seis meses cuando Kim hyun joong tenía a Jaejoong. Sintió angustia por saber que la persona más importante en el mundo estaba siendo retenida en las manos de un loco.
El resultado de ello había sido bueno para Yunho, incluso mejor considerando que Jaejoong había estado de acuerdo en estar con él. Yunho solo podía esperar que Heechul y Heo Young Saeng tuvieran el mismo final. Los dos hombres se pertenecían lo admitieran o no.
Yunho aparcó en el club privado de Siwon unos minutos después. Miró por el espejo retrovisor de nuevo. — Heechul, ¿quieres quedarte en el coche? ¿Vigilar la parte a delante, quizá? —Yunho sentía la necesidad de darle al hombre una salida en caso de que tuvieran que intimidar a Siwon. Después de todo, Heechul era el jefe de la policía.
Heechul sacudió la cabeza y alcanzó la puerta. —No, — dijo el hombre decidido, luego salió del coche.
Yunho parpadeó. Bueno, vale, entonces. Miró a Jaejoong, que estaba observando a Heechul con una mirada aprensiva en su rostro.
—Dale algo de espacio, Jae, —dijo Yunho, poniendo su mano en el brazo de Jae—. Heo Young está desaparecido y le romperá por dentro hasta que lo encuentre. Créeme, lo sé. He estado en su situación antes.
Jaejoong asintió. Se giró para mirar a Yunho antes de palmear la mano de Yunho donde estaba en su brazo. —Lo sé. Solo me preocupa que se meta en una situación de la que no pueda salir. Su posición es muy importante para él.
Yunho miró más allá de Jaejoong a la acera donde Heechul estaba. El hombre cruzado de brazos sobre su pecho los miró cuando no salieron del coche de inmediato. — Aparentemente, no es más importante que Heo Young Saeng.
—Vamos, —dijo Jaejoong mientras alcanzaba la puerta— será mejor que vayamos antes de que me despida.
Yunho rió y salió del coche. —Siempre podrías trabajar conmigo. —Sonrió a Jaejoong sobre el capó del coche—. Incluso compartiré mi porcentaje del negocio contigo.
Jaejoong se veía sorprendido. A Yunho le gustó eso. Siempre había soñado con que trabajaran juntos, viviendo juntos. No podía pensar en nada que le gustaría más. Solo tenía que convencer a Jaejoong de las ventajas de la idea. Ahora que no tenía un lugar donde vivir, la idea se veía incluso mejor.
—¿Vosotros dos queréis unas sillas? —preguntó Heechul, todavía mirándolos. Giró sus manos en círculos—. ¿Quizá algo de luz de las velas y vino mientras esperamos, o vais a poner vuestros culos en marcha y entrar?
Yunho hizo rodar sus ojos. Heechul podía ser un tonto. Intentaba darle al hombre libertad de acción, considerando las circunstancias, pero él no podía evitar ser impaciente. Yunho quería encontrar a Heo Young tanto como Heechul. Ser un quejica no ayudaba.
Cruzó la acera y subió los escalones de la puerta roja, y llamó. La puerta se abrió de nuevo por el mayordomo muy correcto. Yunho sonrió. Realmente quería tocarle los huevos al hombre, pero probablemente sería contraproducente.
—Jung yunho y Detective Jaejoong para ver al Sr. Siwon.
El hombre no parpadeó. —Por favor vengan por aquí. Informaré al Sr. Siwon de que están aquí y veré si está disponible para verlos.
Yunho miró a Jaejoong, rodó los ojos, luego siguió al hombre mayor por el mismo largo pasillo que antes. Se dirigió directamente a la puerta de la oficina de Choi Si-won; maldito si iba a esperar a que el hombre posiblemente se deshiciera de alguna evidencia.
—Señor, —el mayordomo llamó cuando Yunho agarró el pomo de la puerta— señor, por favor. Informaré al Sr. Siwon de que desean verle si esperan aquí.
—Lo siento, yasu, no podemos esperar, —dijo Yunho mientras abría la puerta.
—Mi nombre es Yesung, no yasu.
—¡Lo que sea!
Yunho abrió la puerta y entró. Choi Si-won estaba sentado detrás de su escritorio hablando por teléfono. Alzó la mirada cuando Yunho entró, frunció el ceño, luego rápidamente alzó su dedo pidiendo silencio.
Yunho entró y se colocó delante de su escritorio, se cruzó de brazos y lo miró.
—Sí, sí, Zhou Mi, me aseguraré de decirte lo que pasa en el momento en que lo sepa. Por supuesto, —dijo Siwon, asintiendo ligeramente—. Sí, Zhou Mi, estoy seguro de que la policía lo sabe. Estoy seguro de que avanzarán en el caso cualquier día de estos.
Hubo una pausa como si Siwon estuviera escuchando al otro hombre hablar. Luego asintió de nuevo. —Vale, Zhou Mi, hablamos más tarde.
Siwon colgó el teléfono y miró a Yunho. —¿Asumo que no atrapasteis al bastardo? —preguntó Siwon finalmente...
—Podríamos decirlo así, —contestó Yunho.
—Podríais querer apresuraros, —dijo Siwon—. Si pierdo a más subs, tendré que cerrar el club.
Yunho sonrió al hombre. —Mi corazón se rompe por ti.
—¿Hay alguna razón para vuestra visita, Sr. Jung?
Siwon sonaba tan petulante que Yunho tuvo que retener las ganas de cruzar el escritorio y golpear al hombre. Siwon se inclinó en su silla, juntando sus manos en su regazo mientras contemplaba a Yunho. Se veía tan calmado, tan casual. Yunho estaba empezando a no gustarle este tipo.
—Tenemos algunas preguntas más para ti, Sr. Siwon, —dijo Jaejoong desde detrás de Yunho.
Siwon miró más allá de Yunho y sacudió la cabeza. — Dudo que haya algo más que pueda deciros, Detective. Creo que lo cubrimos todo la última vez que estuvisteis aquí. —El hombre miró a Jaejoong—. A menos, por supuesto, que queráis aprender un poco más sobre el BDSM.
Vale, ahí estaba. Yunho había tenido suficiente de la mierda de este hombre. No le importaba cuan conectado parecía estar Choi Si-won a la comunidad BDSM, no iba a dejar que nadie hablara a su Jaejoong de esa manera.
—Ahora, mira, Siwon, tú... —empezó Yunho.
Siwon se levantó. Sus manos en el escritorio y se inclinó hacia delante sobre sus brazos. —No, mira tú, — contestó Siwon— ya he tenido suficiente de vuestra mierda. Os he dicho todo lo que sé. Si tenéis una célula cerebral en vuestra cabeza, habríais atrapado ya al tipo, pero es obvio que es mucho más listo que vosotros.
Siwon miró a Jaejoong de nuevo, sus ojos viajaron por el hombre de una manera que le puso los pelos de punta a Yunho. —Lo único inteligente que hicisteis es traerme a un nuevo sub con el que jugar.
Yunho se enfado. Su rabia por el hombre crecía y se lanzó a través del escritorio y golpeó al hombre en la cara. Siwon cayó hacia atrás, la silla tras él volando por la sala para golpear la pared. Siwon alzó su mano a su rostro y se secó la sangre del labio antes de mirar a Yunho.
—¡Tú hijo-de-puta! —gritó Siwon justo antes de devolverle el golpe a Yunho. Los dos hombres se cayeron del escritorio y golpearon el suelo. Yunho apenas podía escuchar a Jaejoong y Heechul gritando de fondo mientras forcejeaba con Siwon en el suelo.
De alguna forma, Siwon cogió ventaja, rodando para montar a Yunho a horcajadas, apretándolo contra el suelo. Yunho agarró al hombre por la camiseta con una mano y tiró su otra mano atrás, listo para dar otro puñetazo cuando captó la desesperada mirada en los ojos de Siwon.
—Arréstame, —Siwon dijo silenciosamente moviendo los labios—. Golpéame, luego arréstame. Mi oficina está pinchada.
Yunho se movió de nuevo, golpeando a Siwon en el rostro de nuevo. Hizo una mueca, sabiendo que había dejado una marca que sería púrpura por la mañana. Siwon cayó de lado con un fuerte gruñido. Yunho rápidamente rodó y puso a Siwon contra el suelo.
—Jaejoong, esposas. —Extendió su mano hacia atrás, nunca apartando sus ojos de Siwon. Un momento después, Yunho tenía las esposas en su mano. Yunho rodó rápidamente a Siwon sobre su estómago y le esposó sus manos en la espalda.
Se levantó y levantó a Siwon. El hombre se giró, mirando a Yunho. —No puedes arrestarme. ¡No eres un poli! —gritó—. Esto es un falso arresto.
—Él podría no serlo, pero yo sí, —dijo Jaejoong, dando un paso adelante—. Choi Si-won, queda arrestado por asalto. Tiene derecho a...
—A permanecer en silencio, sí, sí, sí, —dijo Siwon—. Lo he escuchado antes. Bueno, jódete, hombre, esto es un falso arresto. Él me golpeó primero. Él es el que debería ser arrestado, no yo.
—¿Es eso lo que pasó? —dijo Yunho—. Podría jurar que tú me atacaste primero. Solo estaba defendiéndome. ¿ Heechul? ¿Qué viste tú?
—Tú claramente estabas defendiéndote, Yunho, —contestó Heechul, sus labios sonriendo—. No hay duda en mi mente de que él te atacó primero. ¿Jaejoong?
Jaejoong asintió. —Es triste, realmente. Intentó tanto convencerme de que la comunidad BDSM no es violenta la última vez que estuve aquí. Esto solo demuestra cuanta mierda estaba intentando venderme.
Yunho se mordió el labio para evitar reír mientras Jaejoong agarraba a Siwon por la nuca y un brazo para a continuación sacarlo de la oficina. Heechul y Yunho los siguieron.
Casi alcanzan la puerta delantera cuando el mayordomo vino corriendo tras ellos por el pasillo.
—Sr. Siwon, ¿qué significa esto?
—Dicen que lo asalté, —dijo Siwon tirando su cabeza en dirección a Yunho—. Llama a mi abogado, Yesung, dile que se encuentre conmigo en la central. Y consigue los videos de vigilancia de mi oficina. Estoy seguro de que mostrarán quien dio el primer puñetazo. Yo solo me defendía.
Yunho sabía que el hombre estaba intentando decirle algo. ¿Por qué sino mencionaría las cintas de vigilancia de su oficina?
Miró a Yesung con curiosidad. —¿De qué videos de vigilancia está hablando, Yesung? Podrían ser una evidencia del asalto.
Yesung apretó sus manos juntas, viéndose muy nervioso y de repente no tan adecuado como siempre. —Oh, no lo sé, sin el permiso del Sr. Siwon...
Heechul dio un paso adelante, enseñando su identificación y su placa. —Mi nombre es Heechul Heechul. Soy el jefe de la policía. Quiero esos videos de vigilancia como evidencia. Puedes dármelos a mí o a ellos, o tendré a treinta oficiales aquí en los siguientes diez minutos para destrozar este lugar.
Yesung miró de Heechul a Siwon, una y otra vez. Se veía tan nervioso que Yunho pensó que el hombre se desmayaría allí. Finalmente, señaló que lo siguieran y los llevó por el pasillo a una sala justo antes de la oficina de Siwon.
Yunho estaba un poco sorprendido por el montón de equipo electrónico en la sala cuando entraron. Siwon aparentemente se tomaba la vigilancia muy seriamente. El lugar se veía como un centro de control de la NASA. Grandes monitores colgados en las paredes, todos mostrando diferentes localizaciones del edificio. Tres hombres sentados delante de los ordenadores mientras escrudiñaban los monitores.
—Necesitamos los videos de vigilancia de la oficina del Sr. Siwon, —dijo Heechul cuando los hombres alzaron la mirada. Enseñó su placa de nuevo.
Yunho miró alrededor de la sala. Era obvio que cada pulgada de la operación de Siwon era grabada. Una gran caja en la parte de atrás de la sala con montones de discos. Yunho asumió que eran viejos videos de vigilancia.
Curioso, miró a Siwon, luego volvió a la caja. Siwon asintió ligeramente. Eso era todo lo que Yunho necesitaba. Agarró a Siwon de la nuca y lo empujó contra el lado de la caja. Tuvo cuidado de esconder sus movimientos mientras presionaba su palma contra los dedos de Siwon.
—¿Dónde están los videos, Siwon? —Siwon gruñó. Yunho presionó su rostro contra la tela metálica de la caja—. No te lo preguntaré de nuevo. ¿Dónde están los videos de vigilancia de tu oficina?
—En el estante tres, —gruñó Siwon. Su dedo presionó contra la palma de Yunho cuatro veces, luego dos veces.
Yunho agarró a Siwon por la parte de atrás de su camisa y lo empujó contra la caja. Miró a Siwon. —¿Estante tres?
Cuando Siwon asintió, Yunho hizo un gran espectáculo abriendo la cuarta, luego agarró el segundo disco.
—Estante tres, idiota, —contestó Siwon—. Ese es el cuatro.
Yunho usó la excusa para golpear a Siwon en la cabeza escondiendo el hecho de que estaba deslizando el disco en su bolsillo. Miró alrededor para asegurarse de que nadie lo había notado, luego abrió la tercera, sacando varios discos.
—¿Estos son todos? —le preguntó Yunho a Siwon.
Siwon sonrió. —Como si fuera a decírtelo.
Yunho rió. —Bien, —dijo—. Hagámoslo a tu manera. — Agarró cada estante y lo tiró. Largas cajas de discos golpearon el suelo. Se abrieron, luces brillaron, los estantes destruidos. Siwon gruñó.
Con una mano llena de discos y Siwon en la otra, Yunho salió. Tiró a Siwon en dirección a Jaejoong, luego hizo una mueca a los sorprendidos rostros de los técnicos. —El Sr. Siwon estará detenido un tiempo, por lo que podéis tomaros el día libre.
Yunho apenas podía ocultar su entusiasmo hasta que llegaran al coche. Sabía que había algo importante en los discos que Siwon le había dado. El hombre era demasiado listo para mencionar los videos de vigilancia a menos que significaran algo.
Cuando todo el mundo tuvo el cinturón de seguridad puesto, Yunho encendió el coche y salió al tráfico. Hacer que su abogado se encontrara con él en el centro no iba a hacer nada bueno para Siwon. No iban al centro. Se dirigían a casa de Junsu para que Hangeng pudiera mirar los vídeos.
—Entonces, ¿alguien va a decirme de que coño iba eso? —preguntó Jaejoong.



Continuara___________________________________________













3 comentarios:

  1. me intriga que abra en los discos esos que ocultaba siwon acaso el también esta involucrado en todo esto
    pues a lo que yunho piensa si interesante espero el siguiente no tardes bye

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  2. Que interesante, se esta poniendo mejor, eso de que algo quiso decir Siwon con los vídeos de vigilancia, además ese otro disco que tomaron del estante cuatro y que puso furibundo a Siwon que contendrá. Esperare tu pronta actualización, que emoción. Gracias

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