CAPITULO 5







Jaejoong tamborileaba sus dedos con impaciencia en el volante y se desvió alrededor de otro coche mientras conducía hacia la casa de Yoochun y Junsu. Tenía que asegurarse de que sus amigos estaban a salvo. Había llamado a Yoochun y Junsu y les dijo que volvieran a casa, que tenía que hablar con ellos sobre el caso Kim hyun joong, por lo que sabían que iba a ir.
Él se encogió cuando trató de pensar en cómo Junsu iba a tomar sus noticias. El asalto de Junsu había sido mucho peor físicamente que el de Jaejoong. Kim hyun joong había golpeado y azotado a Junsu tan mal que le había tomado semanas para que se recuperara totalmente.
Mientras que Jaejoong había sufrido una gran cantidad de abusos físicos a manos de Kim hyun joong, la mayor parte de su asalto había sido psicológico. Kim hyun joong había querido burlarse de Jaejoong con lo que iba a hacer con él.
Sus palabras fueron acompañadas a menudo por un golpe de mano de Kim hyun joong sobre el cuerpo atado y desnudo de Jaejoong. Cuando Jaejoong se había negado a tomar el cebo y jugar el juego de la manera en que Kim hyun joong quería, la flagelación había comenzado. Jaejoong todavía tenía marcas en su espalda. Él siempre las tendría.
Sin embargo, Kim hyun joong se lo había hecho pasar peor a Junsu. Jaejoong sólo esperaba que Junsu fuera lo suficientemente fuerte para tomar la noticia de que otro asesinato había tenido lugar. Yoochun seguramente se subiría por el techo. Jaejoong sabía que él lo haría si estuviera en la posición de Yoochun.
Jaejoong miró a Yunho sentado en el asiento del pasajero. ¿Estaría enojado si alguien amenazara Yunho? Sin lugar a dudas. Y Jaejoong no estaba seguro de que importara que no estuvieran juntos. Todavía estaría molesto.
Jaejoong agarró el volante un poco más y dejó escapar un lento suspiro. No se había dado cuenta de que aún tenía sentimientos posesivos hacia Yunho hasta ese momento. No le gustaba donde le llevaba ese pensamiento. Si se sentía posesivo con Yunho, significaba que sus sentimientos estaban involucrados, y eso podría ser una mala cosa, una cosa muy mala.
Jaejoong empujó sus pensamientos sensibleros a distancia mientras se ponía delante del pequeño bungalow blanco de Junsu y Yoochun, notando que sus vehículos se encontraban en el camino de entrada. Necesitaba tener la mente en el juego y no en Yunho.
Jaejoong apagó el coche y se bajó. Cuando Yunho pasó por delante de él, los ojos de Jaejoong lo siguieron. ¿Podrían Yunho y Jaejoong ser felices en un pequeño bungalow como este? Jaejoong se rió entre dientes. No lo creía. Ellos no eran... Así. Jaejoong no era del tipo de bungalow. No tenía idea de qué tipo era Yunho.
Con un renuente ceño fruncido, Jaejoong cerró la puerta del coche y cruzó el césped hacia la casa de Yoochun y Junsu. Llamó con suavidad, la puerta se abrió casi de inmediato. Jaejoong sonrió, tratando de tranquilizar a la cara pálida, que lo saludó.
—Hey, Yoochun.
—Jae —dijo Yoochun. Él dio un paso atrás, manteniendo la puerta abierta—. ¿Por qué no vas a buscar a Junsu y nosotros vamos a la sala de estar? Esta bastante agotado en este momento.
Jaejoong entró y se dirigió directamente a la cocina, donde sabía que encontraría a Junsu. Estaba en lo cierto. Junsu estaba sentado a la mesa, un vaso de jugo acunado en sus temblorosas manos.
—Oye, Junsu —dijo Jaejoong—. ¿Cómo estás, cariño?
—Oye, Jae —contestó Junsu, en voz baja. Sonaba nervioso y parecía asustado. Su cara estaba pálida, sus ojos azules-mar enormes en su pálido rostro. Su pelo castaño claro parecía despeinado, como si Junsu hubiera estado arrastrando sus dedos a través de él.
Jaejoong caminó por la cocina y se agachó frente a la silla del hombre más pequeño. —Quiero que me escuches, Junsu. No voy a dejar que te pase nada. Kim hyun joong sigue encerrado.  ChangMin lo ha comprobado. Él no va a salir.
—¿Qu-qué es lo que necesitas hablar conmigo, entonces? —Dijo Junsu ahogado.
Jaejoong dio unas palmaditas en la pierna de Junsu y se puso de pie. Extendió la mano para Junsu. —Vamos a la sala donde te puedes acurrucar con Yoochun, y te lo diré.
Junsu tomó la mano de Jaejoong y se levantó, una sonrisa pequeña, incómoda escapó de sus labios. —Debe ser bastante malo si tengo que abrazar a Yoochun.
—No es el fin del mundo, sin duda, pero ¿sólo para darles una idea? Estoy trabajando con Yunho en esto... voluntariamente.
—Oh. —Junsu trató de ocultar su sorpresa, pero Jaejoong lo vio de todos modos cuando los ojos del hombre se abrieron como platos—. Eso debe significar que es muy malo.
—Él, eh, pasó la noche de anoche conmigo —reconoció Jaejoong. Si había alguien con quien podía hablar Jaejoong, era con Junsu. En el momento en que se conocieron, se habían convertido en los mejores amigos. Jaejoong confiaba en Junsu más que casi en cualquier persona en su vida.
—Ooohhh. —Junsu sonrió—. ¿Tuviste caliente y travieso sexo?
Jaejoong podía sentir su rostro arder.
—¡Oh, sí! —exclamó Junsu—. Quiero que todos los detalles, ¡así que escupe!
Jaejoong se encogió. Tendría que haber mantenido la boca cerrada. Ahora Junsu realmente iba a presionarlo. No podía culpar a Junsu. Jaejoong había sido determinante para que Yoochun y Junsu estuvieran juntos. La retribución era una perra.
—No hay nada que contar. —Jaejoong metió las manos en los bolsillos de sus pantalones—. Yunho pasó la noche. Nosotros tonteamos un poco al final, nada grande. Nos levantamos esta mañana y fuimos a trabajar. Fin de la historia.
Junsu levantó una ceja de color marrón claro. —¿Fin de la historia? ¿Hablas en serio? ¿No hablaron de las cosas? ¿Hicieron una cita para más tarde? ¿Gemisteis vuestros nombres en el calor de la pasión?
Jaejoong puso los ojos. —¡Junsu!
—¡Oh, por favor! —La mano de Junsu saludó a Jaejoong, volvió a sacudir un poco a pesar de su curiosidad—. Has estado fantaseando sobre cómo entrar en los pantalones de Yunho durante el tiempo que te conozco y ¿me dices que lo hiciste? ¿Y de verdad esperas que no te pregunte nada al respecto? ¿Estás loco?
—Junsu, no pasó nada —insistió Jaejoong—. Nosotros solo jugueteamos un poco. Infiernos, traté que me jodiera, pero no lo hizo. Él dijo que teníamos que esperar una semana.
Las cejas de Junsu se juntaron en confusión. —¿Esperar una semana? ¿Por qué?
Jaejoong se encogió de hombros. —Creo que se asustó un poco la noche anterior después de que  ChangMin llamara. —Jaejoong tomó una respiración profunda, mirando a cualquier parte, menos a su mejor amigo—. Podría haber intentado que Yunho me jodiera. Dijo que no. Él no quería tener relaciones sexuales cuando me estaba volviendo loco, así que tenemos que esperar una semana.
—¿Y tú? —preguntó Junsu—. ¿Vas a esperar una semana, quiero decir?
Jaejoong se encogió de hombros otra vez. —No lo sé. Si fuera sólo una cogida rápida, sí, probablemente iría a por ello, pero Yunho sigue tratando de hablar conmigo acerca de las cosas que ocurrieron hace diez años. Solo no lo dejará ir, Junsu.
—¿Por qué no solo hablas con él acerca de esto, entonces?
Jaejoong miró con asombro Junsu. —¿En serio? Tengo suficiente mierda en mi plato sin poner el pasado en el mismo. Además, ¿qué excusa podría tener Yunho por dejarme como lo hizo?
—No lo sabrás hasta que lo hables, Jae.
—Junsu —dijo Jaejoong mientras se frotaba la mano por la barbilla y garganta— me dejó sin una palabra, solo se fue. ¿Por qué querría pasar por eso otra vez? Dame una maldita razón.
Junsu cruzó los brazos sobre su pecho y miró fijamente a Jaejoong. —¿Porqué aún le quieres?
Jaejoong miró a Junsu. —Golpe bajo, Junsu.
—Pero es la verdad. —Junsu dio un par de pasos hacia Jaejoong. Puso su mano sobre el brazo de Jaejoong. La voz de Junsu estaba tranquila cuando habló: —Todavía lo amas, Jaejoong. Esa es una razón suficiente para hablar con él.
—Junsu, ¿qué pasa si... si sólo quiere una repetición de todo para que él pueda sentirse menos culpable? —Jaejoong se miró los pies mientras le susurraba su mayor temor—. ¿Y si sólo está tratando de limpiar su conciencia y no quiere tener nada que ver conmigo?
—No puedo prometer que Yunho quiera algo contigo otra vez, Jaejoong. Yo apenas conozco a ese hombre. Pero estoy bastante seguro de que lo hace, si paso la noche contigo ayer por la noche. Nunca lo sabrás a menos que hables con él. ¿Estás dispuesto a renunciar a esta oportunidad de tenerlo otra vez porque tienes miedo?
Jaejoong levantó la cabeza para mirar a Junsu. No sabía qué responder. Si hablar con Yunho significaba que podría tener una oportunidad, ¿valdría la pena? ¿Qué pasa si Yunho todavía lo dejaba después de eso? ¿Podría manejar la devastación?
—Junsu, no sé si puedo permitirme involucrarme con él de nuevo, si sólo va a dejarme una vez que se consiga lo que quiere. No puedo pasar por eso otra vez.
Junsu acarició el brazo de Jaejoong de nuevo. —Esa es una decisión que tienes que hacer, Jae, pero creo que hablar con Yunho es la única manera en que vas a ser capaz de seguir adelante con tu vida, incluso si no es con Yunho.
Jaejoong vio Junsu salir de la cocina, sus palabras colgando pesadamente en el aire. Apoyó la cabeza contra la pared, cerrando los ojos. Jaejoong odiaba esta mierda, odiaba sentirse inseguro y asustado, odiaba no saber qué hacer.
—Oye, ¿estás bien?
Jaejoong abrió los ojos para ver a Yunho de pie en el arco de la cocina. Dios, era un hombre de aspecto magnífico. Yunho era puro dulce masculino. Jaejoong podía mirar a Yunho para el resto de su vida y morir como un hombre feliz.
—Sí, estoy bien. —Jaejoong se apartó de la pared. Una risita escapó de sus labios—. Junsu me estaba agujereando en busca de información acerca de ti.
—¿Ah, sí? —Yunho preguntó con curiosidad—. ¿Qué le dijiste?
Jaejoong se encogió de hombros. —Le dije que pasaste la noche y tonteamos un poco. —Jaejoong volvió a reír—. No será feliz hasta que le diga que tuve sexo como un mono caliente. Desde que los junte a él y a Yoochun, Junsu ha hecho su misión en la vida el buscar que este con alguien.
—¿Alguien?
Jaejoong miró fijamente a Yunho. Él había sonado casi... ¿celoso? Pero eso no podía ser cierto. Yunho tendría que tener sentimientos para sentirse celoso. ¿No?
—¿Tiene alguien en particular en mente, o solo a cualquier jodido sin sentido?
Sí, celoso. Jaejoong tosió en su mano para ocultar su sonrisa. Si él no creyese que Yunho lo derribaría de un golpe, se pondría a reír con alegría. Yunho estaba realmente celoso. Eso tenía que significar algo.
—¿Y bien? —exclamó Yunho. Jaejoong podía oír la ira y la indignación en la voz de Yunho. Podía ver el pequeño tic en la mandíbula de Yunho—. ¿Tiene a alguien específico en mente, o que planea buscar un idiota en la calle para joderte?
—Sí —dijo Jaejoong mientras daba un paso hacia el arco de la cocina— tiene a alguien específico en mente.
—¿Quién, maldita sea? —gritó Yunho.
Jaejoong miró por encima del hombro mientras se iba a través de la puerta. —Tu. —La imagen de Yunho allí de pie, con la boca abierta por la sorpresa se quedó con Jaejoong todo el camino hasta la sala de estar.
Cruzó la habitación para sentarse en el sofá, asintiendo con la cabeza a  ChangMin, que se sentaba frente a él. Yoochun se sentó con Junsu acurrucado en su regazo, los dos cachorros de bóxer que habían adquirido poco después de comprar la casa de sus sueños se acurrucaron a los pies de Yoochun.
Jaejoong frunció el ceño mientras miraba alrededor de la sala de estar. Mobiliario confortable a rebosar, suelos de madera y los colores brillantes y vibrantes, abundaban. Junsu y Yoochun habían hecho de su pequeña casa un refugio lejos del mundo. Odiaba pensar que esa seguridad ahora podría estar en peligro debido a un loco.
Jaejoong levantó la vista cuando Yunho entró en la habitación un momento después. Yunho silencioso cruzó la habitación y se sentó en el sofá junto a él. Se veía así como Jaejoong se sentía, desconcertado, asustado y sin saber qué decir ni qué hacer. Jaejoong lo sentía por él.
Quiso tranquilizar a Yunho de que todo estaría bien. Jaejoong extendió su brazo sobre el respaldo del sofá. Sin mirar a Yunho, le rozó con los dedos el cuello y acarició suavemente el pelo castaño y suave en la nuca de Yunho.
Yunho se tensó por un momento y luego se inclinó en el contacto de Jaejoong. Un pequeño escalofrío paso a través de Yunho. Jaejoong sonrió, mirando a otro lado mientras trataba de sacar su cabeza del hombre hermoso sentado a su lado y volvía a la razón de estar con Yoochun y Junsu.
 ChangMin tomó la palabra. —Lo primero que quiero que sepas es que llame a prisión y Kim hyun joong todavía está allí. Tuve que hacer un espectáculo sólo para asegurarme. Esta en régimen de aislamiento con un guardia en su puerta. No hay manera de que pueda salir.
—Y tenemos que saber esto ¿por qué? —preguntó Yoochun vacilante.
Jaejoong vio a  ChangMin echarle un vistazo a él. Le dio una palmadita a Yunho rápidamente en el cuello, luego movió su brazo de manera que podía sentarse delante, con los codos apoyados en los muslos. Respiró hondo para calmar el rápido latido de su corazón cuando de repente lo soltó.
—Ha habido otro asesinato —dijo Jaejoong—. Un joven que se ajusta al mismo perfil general de la víctima fue encontrado en un almacén a dos manzanas de donde Kim hyun joong retuvo a Junsu. Fue golpeado y azotado, al igual que todas las otras víctimas de Kim hyun joong.
Jaejoong observó la cara de Junsu palidecer. Los brazos de Yoochun se apretaron alrededor de Junsu. Los dos hombres permanecieron en silencio durante varios minutos. Jaejoong no podía culpar a ninguno de ellos. Saber que había alguien ahí fuera como Kim hyun joong era aterrador.
—¿Tienes alguna pista? —Yoochun preguntó por fin.
Jaejoong negó con la cabeza. —Todavía no. A  ChangMin y a mi se nos ha asignado el caso, porque sabemos los detalles del caso Kim hyun joong. El jefe le pidió a Yunho que nos ayudara. En este momento, estamos esperando el informe final del médico forense y el seguimiento de un par de pistas.
—¿No es un conflicto de intereses, Jae, trabajar en un caso que es muy similar a uno en el que se te considera la víctima? —preguntó Junsu, hablando por primera vez desde la noticia de Jaejoong. Su voz era temblorosa.
—Probablemente. —Dijo Jaejoong—. Pero me niego a ser sacado de este caso.
Junsu asintió con la cabeza. Jaejoong sabía que Junsu lo entendía, incluso si nadie más lo hacia. Jaejoong tenía que estar en este caso para que pudiera asegurarse no solamente por Junsu y Heo Young Saeng, si no por él mismo, que Kim hyun joong no estaba haciendo esto. Y, con suerte, coger al que lo hizo.
—Le he pedido a Leeteuk  y a Hangeng que se unan a nosotros —agregó Yunho—. Quiero que por lo menos uno de ellos se quede contigo hasta que encontremos al que está haciendo esto.
Yoochun abrió la boca para decir algo, pero Yunho levantó la mano. —Sé que ambos son perfectamente capaces de cuidar de sí mismos, pero todos nos sentiríamos mucho mejor si sabemos que hay un poco de músculo adicional para mantener un ojo en las cosas. ¿Por favor?
Yoochun miró a Yunho por unos instantes y luego asintió. Abrazó a Junsu más cerca, como si él necesitara asegurarse de que Junsu estaba a salvo. —No me gusta, pero cualquier ayuda que me pueden dar para la protección de mi bebé es bienvenida.
—¿Crees que este hombre va a venir después por nosotros? —preguntó en voz baja Junsu.
—No sé, Junsu —dijo Jaejoong—. Pero tenemos que asumir lo peor hasta que lo sepamos mejor. Esto podría ser una coincidencia, una casualidad. Tal vez esto no fue más que un simple asesinato que se parece al de Kim hyun joong.
—Pero no lo crees —dijo Junsu.
Jaejoong negó con la cabeza. —No, yo no lo creo y tampoco  ChangMin. Este caso le señalaba desde el momento en que vio el cuerpo.
—Así que, si Kim hyun joong está encerrado como has dicho, ¿quién está haciendo esto? —preguntó Junsu—. ¿Tienes alguna teoría?
Jaejoong miró a Yunho, y luego a Junsu. —Yunho tiene un par de teorías. Una de ellas consiste en que   Heo Young Saeng trabaja para Kim hyun joong.
—No es posible —dijo Junsu sin dudarlo.
Jaejoong vio a Yunho poner los ojos en blanco. —¿Por qué no es posible? —preguntó Yunho.
—No es justo, Yunho —dijo Junsu—. No puedes entender las cosas que Kim hyun joong hizo, qué tan enfermo estaba realmente este tipo. No hay manera de que Heo Young Saeng hiciera cualquier cosa por Kim hyun joong ahora que se ha alejado de ese monstruo.
Yunho no parecía muy convencido.
—Yunho, sé que no tienes una buena razón para creerme, pero lo harás —dijo Junsu, una pequeña sonrisa en sus labios—. No esta en la naturaleza   Heo Young Saeng  herir a alguien, no como eso.
—Muy bien —dijo Yunho— voy a tratar de no tener en cuenta a   Heo Young Saeng como a un sospechoso, pero me reservo el derecho de ver todas las pistas sin importar dónde vayan. Si esas pistas me llevan a   Heo Young Saeng , es donde voy a ir.
—Muy bien —dijo Junsu—. Sólo tratemos de dar a   Heo Young Saeng el veneficio de la duda, ¿por favor? Realmente es un dulce hombre joven que ha sido terriblemente maltratado. Sólo espero que un día encuentre a alguien tan especial como Yoochun para que le enseñe que no todo el mundo va a hacerle daño.
Yunho asintió con la cabeza. Jaejoong estaba bastante seguro de que Yunho iba a seguir mirando a   Heo Young Saeng como un sospechoso hasta que pudiera demostrar su inocencia, pero Yunho no lo entendería. Jaejoong lo sabía.
Un vínculo especial se había formado entre Heo Young Saeng, Junsu, y Jaejoong cuando habían sobrevivido a la tortura de Kim hyun joong. A menos que Yunho experimentara el infierno que pasaron, en realidad, nunca lo entendería.
Y Jaejoong esperaba que Yunho nunca lo entendiera.
—Está bien —dijo Jaejoong cuando se puso de pie—tenemos que volver a la investigación. Llámanos si ves cualquier cosa que te haga sentir incómodo. Cierra las puertas y no le abras a nadie, excepto a nosotros.
—O Leeteuk  y Hangeng —agregó Yunho cuando se puso de pie.
—Correcto —dijo Jaejoong— o a Leeteuk  y Hangeng.
Jaejoong se dirigió a la puerta,  ChangMin y Yunho moviéndose delante de él. Se detuvo en la puerta para mirar hacia atrás a Junsu y Yoochun. —Vosotros me llamáis si algo parece fuera de lo normal, y me refiero a cualquier cosa, no importa cuan extraño. Es necesario mantener la cabeza en el juego y los ojos en todo lo demás.
Junsu y Yoochun asintieron con la cabeza. Yoochun envolvió sus dos brazos alrededor de Junsu. Junsu se inclinó hacia atrás en sus brazos. —Vamos a mantener un ojo, Jaejoong —dijo Junsu—. Sólo asegúrate de mantenerte a salvo.
—Nada me va a pasar. —Jaejoong se rió entre dientes. Señaló sobre su hombro donde Yunho estaba mirándolo, y luego hizo un guiño a Junsu—. Tengo mi guardaespaldas personal. Si estoy de suerte, va a estar guardando mi cuerpo esta noche.
Jaejoong sonrió, moviendo las cejas sugestivamente a Junsu. Junsu se rió, rompiendo la tensión como Jaejoong había esperado. Mientras que quería que Yoochun y Junsu mantuvieran un ojo en las cosas, también quería que no llegaran a estar de mal humor.
Jaejoong saludó a Yoochun y Junsu y luego se dirigió hacia donde Yunho le esperaba. Empezó a subir en el coche cuando se dio cuenta de que Yunho le miraba extrañamente.
—¿Qué?
—¿Qué fue todo eso? —preguntó Yunho preguntó, señalando de nuevo a donde Junsu y Yoochun todavía estaban en la puerta de su casa, con grandes sonrisas en sus rostros.
Jaejoong se encogió de hombros. —Junsu quería asegurarse de que yo iba a estar a salvo.
—¿Y es por eso que se está riendo?
Jaejoong negó con la cabeza. Sonrió. —No, le dije que tenía mi guardaespaldas personal y que, con un poco de suerte, esta noche estaría cuidando mi cuerpo.
La boca Yunho se abrió y sus ojos se ensancharon en lo que Jaejoong sólo podía adivinar que fue un shock.
—¿Le dijiste a Junsu que iba a proteger tu cuerpo esta noche?
—Bueno, asumí que vendrías a casa conmigo. — Jaejoong levantó una ceja Yunho—. ¿Estaba equivocado?

—No —dijo Yunho cuando empezó a entrar en el coche—. Tengo que ir a casa contigo esta noche. Estoy usando tu traje.


continuara..................................................................






3 comentarios:

  1. Mucha tensión con respecto e a los asesinos que andan sueltos.
    Yoochun protegerá con su vida a Junsu, pues es el amor de su vida, de igual manera Yunho protege a Jae y con todo lo defenderá.

    Hermosa amistad entre Jaejoong y Junsu.

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  2. si yunho que proteja a jae y su lindo cuerpo
    pues con u guarda espaldas como ese quien no quiere que lo protejan así
    y yoochun cuida a su amado junsu pues el pobre esta peor que jae de nervioso pobres por todo lo que pasaron y sal otro loco a ponerlos a temblar y quitarles la poca tranquilidad que tenían

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  3. con los locos estos Yunho y Yoochun pueden actuar de un lindo heroe por las personas que aman aunque no lo esta pasando muy bien,,,,, k miedo locos asesinos

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