Jaejoong no podía sacarse la ridícula sonrisa de la cara
cuando bajó las escaleras, Yunho estaba justo detrás de él. Se sentía como un
tonto. También se sentía feliz y vivo por primera vez en mucho tiempo, algo que
lo sorprendió. No podía recordar haber sido tan optimista sobre el futuro en
años. Y sabía que se lo debía todo al hombre tras él.
La sola idea del poder que tenía Yunho en su vida
asustaba a Jaejoong. Estaba preocupándose cada menos porque Yunho lo dejara con
cada momento que pasaba, pero su miedo no lo abandonaba por completo. Siempre
estaba la posibilidad.
Todavía no sabían suficiente el uno del otro para saber
realmente si eran adecuados el uno para el otro. Todo lo que realmente tenían
era una intensa atracción el uno por el otro y muchos recuerdos. Y esos
recuerdos eran de hacía diez años.
No era una buena base para construir una relación. De
hecho, apestaba bastante. Si Jaejoong hubiera estado dando consejo a uno de sus
amigos, les hubiera dicho que huyeran y se olvidaran de la relación. Estaba
condenada. Era pésimo siguiendo sus propios consejos.
—Bueno, —dijo Heechul cuando entraron en la cocina— ya era
hora.
Jaejoong solo le alzó una ceja a Heechul. Caminó hacia la cafetera y se sirvió
una taza, añadiendo azúcar y crema. Podía escuchar a Yunho reñir por lo bajo
detrás de él. ¡Tonto! Pensó mientras le daba un sorbo a su café. Gruñó y cerrónsus
ojos mientras el caliente líquido con cafeína le quemaba.
—Deja eso o voy a arrastrar tu culo arriba de nuevo por
esas escaleras, y entonces nunca acabaremos nada.
Jaejoong abrió los ojos para encontrar a Yunho mirándolo,
una tensa mirada en sus ojos. Jaejoong solo sonrió y le dio un sorbo a su café.
Era bueno saber que podía excitar a Yunho tan fácilmente. Podría divertirse con
eso, y tenía intención de hacerlo, empezando ahora.
Jaejoong se
giró y se inclinó sobre la encimera, colocando sus codos en la barra de
desayuno mientras miraba a Heechul y Heo
Young Saeng sentados en el pequeño rincón de la mesa. Jaejoong sacó culo a
propósito, golpeando la cadera de Yunho.
—Entonces,
¿qué tenemos hoy en la agenda? — preguntó Jaejoong inocentemente. Escuchó un
pequeño gruñido y sintió una mano acariciando su culo. Escondió su sonrisa
detrás de su taza de café, dando otro sorbo.
—Bueno, voy
a llevar a Heo Young Saeng al trabajo conmigo por un
tiempo. Tengo algunos archivos que necesito revisar antes de ir a mi casa,
—dijo Heechul—. Sé que he escuchado el
nombre de Kim Kyu‑jong antes, y necesito hacer unas
comprobaciones.
Jaejoong
sintió que se sonrojaba un poco cuando su jefe lo miró a él y a Yunho. —Si
podéis separaos el uno del otro, me gustaría que descubrierais de donde procede
la carta.
Jaejoong no
pudo evitarlo, no podía. —¿Celoso?
—Sí, —dijo
mientras miraba a Heo Young .
Oh, vale. Jaejoong
se sintió mal por la desesperada y hambrienta mirada en el rostro de Heechul cuando el hombre miró a Heo Young .
Sabía que Heechul sentía algo por Heo
Young Saeng. Pero Jaejoong no se había dado cuenta de cuanto. Se preguntó si Heo
Young Saeng sentía lo mismo. El rostro de Heo
Young Saeng decía sí, lo que hizo que Jaejoong se preguntara que mantenía
separados a los dos hombres. Jaejoong pensó que necesitaría hablar con Junsu.
—Jaejoong,
sabes que yo...
Jaejoong
alzó su mano, deteniendo a Heechul. —Lo
sé, Jefe, calla.
Heechul asintió, decididamente incómodo. Jaejoong
sabía que estaba preocupado por que dijera algo de sus preferencias sexuales.
Si se veía involucrado con Heo Young Saeng, Jaejoong se preguntó como iba a
mantenerlo en secreto. Esa sería la razón por la que no hacía un movimiento
hacia Heo Young Saeng.
Jaejoong
había pensado en eso y como podría ayudar. Si alguien se necesitaba más que Heechul y Heo Young , Jaejoong no los conocía.
Heechul y Heo
Young parecían hechos el uno para el
otro, quizá tanto como Jaejoong y Yunho.
—Bueno,
supongo que será mejor hacerlo, entonces. —Dijo Yunho mientras extendía su mano
hacia la taza de Jaejoong. Jaejoong se la pasó, lamentando la pérdida de su
café, y vio como Yunho lavaba las dos tazas y las colocaba en el armario.
Jaejoong se
levantó. —Tienes mi móvil, Jefe, si me necesitas.
Heechul asintió.
Jaejoong
cambió su atención a Heo Young Saeng. —Heo Young Saeng, ¿necesitas algo antes
de que nos vayamos?
Heo
Young Saeng enrojeció, sacudiendo la cabeza. —Estoy bien.
Jaejoong
sonrió. Sí, estaba bastante seguro de que si Heechul tenía algo que hacer con Heechul, Heo
Young Saeng estaría bien. —Vale, si necesitáis algo, llamad, ¿vale? Y no
olvidéis cerrar la puerta cuando os vayáis.
Heo Young Saeng asintió. Jaejoong se mordió su
labio para evitar reír cuando vio a Heo Young Saeng mirando a Heechul bajo sus pestañas. Sip, Heo
Young Saeng iba a estar bien.
—Vamos,
hermoso, —dijo Jaejoong mientras salía de la cocina, palmeando a Yunho en el
culo mientras hablaba—. Vamos a resolver algún crimen.
Jaejoong
agarró su maletín y su chaqueta de la sala y se dirigió a la puerta. Mientras
salía y bajaba por el pasillo hacia las escaleras, escuchó a Yunho cerrar la
puerta, luego lo siguió. En unos minutos, estaban en la carretera yendo hacia
el laboratorio forense del departamento de la policía.
—Entonces,
¿alguna idea?
Jaejoong se
giró para mirar a Yunho, encogiéndose de hombros. —Realmente no. Quiero decir,
sí, podemos descubrir desde que oficina postal fue enviada la carta, pero ¿qué
nos dirá eso? A menos que esté equivocado, fue enviada desde la oficina postal
más cerca de mi apartamento.
—¿Qué te
hace decir eso? —preguntó Yunho, no viéndose para nada contento.
—Sólo
tendría sentido, ¿no? —contestó Jaejoong—. Se supone que la carta fue enviada
por mí para Heo Young Saeng. Tiene mi antigua dirección escrita como remitente.
Quien fuera que la enviara obviamente no tenía mi nueva dirección.
—Aunque no
sepa con certeza donde vives, todavía no me gusta, —dijo Yunho—. Siento que
está intentando arrastrarte a su pequeño juego, Jae.
Jaejoong
asintió. —Sospecho que eso es exactamente lo que hacía.
—Hay otra
teoría, Jae. —Dijo Yunho después de un momento.
Jaejoong
miró a Yunho, notando su mandíbula rígida y las manos apretadas, luego miró a
la carretera. —¿Qué?
—Puede tener
tu nueva dirección, pero quería involucrar a Heo
Young Saeng en su pequeño juego y no a ti, por lo que puso tu antigua dirección
y no la nueva. Si daba la nueva, Heo Young Saeng hubiera ido allí. ¿Quizá no
sabía que Junsu y Heo Young Saeng todavía se hablaban, Y Heo
Young Saeng sabía que te habías mudado?
A Jaejoong
no le gustaba eso. —Si seguimos tu teoría, Yunho, quien fuera que envió la
carta podría estar utilizando mi viejo apartamento como una base.
—O al menos
como un lugar para atraer a Heo Young Saeng, — contestó Yunho—. Eso es,
asumiendo que esto es sobre Heo Young Saeng y no sobre ti.
Jaejoong
sacudió la cabeza. —No, no, creo que vas en la dirección correcta. Supongamos
que quien sea que está haciendo esto todavía desea a Heo Young Saeng. Usa mi
vieja dirección y envía una carta a Heo Young Saeng para que vaya. Solo que no
quiere que Heo Young Saeng sepa que me he mudado. Espera
que Heo Young Saeng vaya a mi antigua dirección,
donde...
—Donde
podría secuestrarlo de nuevo, —acabó Yunho por Jaejoong. Jaejoong se estremeció
cuando la mano de Yunho golpeó el salpicadero—. ¡Maldición! Tiene que ser eso.
Este imbécil todavía va tras Heo Young Saeng.
Jaejoong
tiró del volante, rápidamente girando el coche y dirigiéndose de vuelta al
apartamento de Yunho. Agarró su móvil y miró los números hasta que encontró el
número de móvil del jefe y marcó. Miró a Yunho. La preocupación lo llenó
mientras el teléfono sonaba y sonaba.
—Llama a
Leeteuk y dile que se encuentre con
nosotros en tu casa tan rápido como pueda. Que se salte el maldito límite de
velocidad si tiene que hacerlo. Lo cubriré, —dijo Jaejoong—. Dile a Hangeng que
se quede con Yoochun y Junsu y que no deje entrar a nadie. Dile que mantenga
sus ojos y oídos bien abiertos y que esté preparado para cualquier cosa.
Jaejoong
condujo con tanta seguridad, pero rapidez, como pudo mientras Yunho llamaba.
Cuanto más se acercaban al apartamento de Yunho, más preocupados estaban. Ni Heechul ni Heo
Young Saeng contestaban a sus móviles o al fijo de la casa de Yunho.
Paró delante
del edificio de Yunho y salió del coche. Jaejoong corrió alrededor del coche
hacia el edificio. Mientras entraba, vio a Leeteuk detrás de él y Yunho.
Para cuando Jaejoong
llegó al piso de Yunho, tenía su pistola fuera y había disminuido el ritmo.
Pasó por el pasillo desde las escaleras hacia el apartamento de Yunho. Alcanzó
la puerta y la encontró ligeramente entreabierta, se giró y se llevó sus dedos
a los labios.
Volviendo a
la puerta, la abrió lo suficiente para ver el interior. No podía ver nada fuera
de lugar, y el silencio del interior era casi ensordecedor. Quizá Heechul y Heo
Young Saeng ya se habían ido y estaban a salvo en la oficina de Heechul. Jaejoong podía tener esperanzas.
Dio un paso
en el interior del apartamento y miró alrededor. Hasta ahora, todo bien. Jaejoong
le indicó a Leeteuk que comprobara arriba. Quería a Yunho con él
donde pudiera mantener un ojo en el hombre. Sabiendo que Yunho estaba detrás de
él, Jaejoong caminó hacia la cocina con cuidado, el último sitio donde había
visto a Heo Young Saeng y Heechul.
Se detuvo en
la pared, presionándose contra ella. Respiró profundamente, Jaejoong miró por
la esquina. Nada parecía fuera de lugar. Las tazas de café estaban todavía
secándose. Las sillas en la mesa estaban bien puestas. Nada parecía roto.
Jaejoong
estaba empezando a sentir algo frío en sus entrañas que le gritaba que algo
estaba muy mal. Se inclinó sobre la barra de desayuno, se sobresaltó cuando
notó a Heechul tirado en el suelo,
sabiendo que habían llegado demasiado tarde. Heo
Young Saeng no estaba en ningún lugar a la vista.
—¡Cristo! Heechul, ¿estás bien? —dijo Jaejoong tan
tranquilamente como pudo mientras se apresuraba a cruzar la sala y se
arrodillaba junto a Heechul. Mientras le
daba la vuelta a Heechul, Jaejoong notó la sangre en la cabeza
de Heechul. También notó las esposas
conectando a Heechul a la base de la
mesa. Eso no podía ser bueno.
—¿ Heechul? —dijo Jaejoong de nuevo—. Vamos, despierta. —Jaejoong
empujó el brazo de Heechul, soltando un
suspiro de alivio cuando el jefe gruñó y empezó a girar—. ¿Dónde está Heo Young
Saeng, Heechul?
—¿H... Heo Young Saeng? —preguntó Heechul, su voz sonaba temblorosa y confusa.
Cuando miró arriba, Jaejoong pudo ver que sus pupilas estaban dilatadas y se
veía mareado. Heechul derrepente empezó
a luchar, intentando sentarse—. ¡Heo Young Saeng! ¡Cogió a Heo Young Saeng!
—Vale, cálmate, Heechul, —dijo Jaejoong mientras intentaba
tranquilizar al hombre—. Tienes una herida en la cabeza. No vas a hacerle
ningún bien a Heo Young Saeng si estás en el hospital.
—¡Joder! —gritó Heechul—. Ese hombre cogió a Heechul.
Fue solo cuando Heechul intentó sentarse una vez más que notó
las esposas. Alzó su muñeca, la sacudió un poco,luego miró a Jaejoong. Extendió
su mano tanto como pudo. —¿Llave?
La situación hubiera sido casi cómica si no fuera tan
funesta. Jaejoong metió la mano en su bolsillo y sacó su llave de las esposas.
Le quitó las esposas a Heechul luego lo
ayudó a levantarse. Jaejoong se levantó, mirando alrededor de la sala en busca
de algún signo del intruso, nada que les llevara a Heo Young .
—¿Qué pasó, Heechul?
—Te lo diré de camino, —dijo Heechul mientras se dirigía al salón.
—¿De camino adónde? —preguntó Jaejoong, siguiendo a su
jefe. Se tropezó con Heechul, que se
había parado de repente, viéndose confuso.
—No lo sé, —dijo Heechul. Miró a Jaejoong, sus ojos llenos de
desesperación—. Joder, Jaejoong, no sé dónde está Heo Young .
Jaejoong palmeó el hombro de Heechul luego lo dirigió hacia la sala. —Vale,
entonces, sentémonos e intentemos ver que sabemos. Mientras tanto, necesitamos
llamar al equipo forense para que venga con sus cepillos. Nadie puede irse sin
dejar algún tipo de rastro.
Heechul asintió, todavía parecía mareado, pero
entró en la sala. Jaejoong miró por encima de su hombro, necesitaba asegurarse
de que Yunho estaba detrás de él. Jaejoong sonrió cuando Yunho asintió.
Jaejoong
volvió a poner su arma en la pistolera, luego se sentó en el sofá junto a Heechul. Miró arriba cuando Yunho palmeó su
brazo.
—Tú habla
con Heechul, —dijo Yunho—. Voy a
comprobar a Leeteuk .
Jaejoong
asintió. Dirigió su atención a Heechul.
El corte en la frente de Heechul todavía
sangraba. Jaejoong se levantó y volvió a la cocina. Agarró dos servilletas,
mojando una.
Jaejoong
acababa de volver al salón cuando Yunho y Leeteuk bajaron corriendo las
escaleras tan rápido que Jaejoong estaba asustado de que se cayeran. Abrió su
boca para decirles algo sobre ser estúpidos cuando la aterrorizada mirada del
rostro de Yunho hizo que su corazón se le saliera por la garganta.
—¡Bomba!
—gritó Yunho.
Jaejoong
tiró las toallas y corrió. Vio a Leeteuk agarrar a Heechul del brazo y arrastrarlo hacia la
puerta. Justo cuando Jaejoong alcanzó la puerta, miró por encima de su hombro
para mirar a Yunho.
Vislumbró a Yunho
tras él, y luego una gran explosión en el aire, luces parpadeando, y el suelo
sacudiéndose. Jaejoong sintió algo golpear su espalda. Perdió el equilibrio y
cayó por la entrada hacia el pasillo.
Volvió a mirar hacia Yunho solo para ver su sorprendido
rostro por un segundo luego Yunho simplemente se había ido, desapareciendo de
la vista de Jaejoong. Jaejoong intentó gatear hacia donde había visto por
última vez a Yunho, pero el ruido era demasiado alto, el pasillo estaba lleno
de humo hasta que no pudo ver sus manos delante de él.
—¡Yunho! —gritó Jaejoong, sin saber si Yunho podía
escucharle pero necesitando intentarlo de todas formas. El humo llenó sus
pulmones, haciendo que tosiera. Agarró su camisa, rompiéndola. La usó para
cubrirse la boca y gateó hacia el último lugar donde había visto a su amante.
Jaejoong podía sentir los escombros y fragmentos de lo
que una vez había sido el apartamento de Yunho cortando su mano mientras
gateaba. No le importaba. Tenía que encontrar a Yunho. No podía perderlo después de haberlo
recuperado.
Jaejoong
tosió cuando una ráfaga de humo caliente lo golpeó. Se agachó e intentó ver a
través del grueso humo. Podía ver llamas a través del destruido apartamento.
Lamían las paredes y engullían los muebles, quemándolo todo a su paso.
—¡Yunho! —Jaejoong
llamó de nuevo y luego rápidamente se cubrió la boca de nuevo. Cuando no
recibió respuesta, su corazón se detuvo. Sabía que el dolor en su pecho no
estaba causado por la inhalación de humo sino por la posible pérdida de Yunho.
Jaejoong se
movió más adentro de la sala en llamas, determinado a encontrar a Yunho. No se
rendiría hasta que tuviera una prueba absoluta de que Yunho estaba bien.
Sintiendo alrededor con su mano, Jaejoong siguió buscando.
Sus ojos
empezaron a aguarse y a quemar. Sus manos sangraban. Las llamas chamuscaban la
piel de su cuerpo. Pero todavía Jaejoong buscaba. De repente, Jaejoong sintió
algo cálido y suave. Soltó un gemido cuando se dio cuenta de que tenía una
pierna en su mano.
Siguiendo la
pierna hacia arriba, Jaejoong se movió hasta que pudo encontrar el rostro de Yunho
a través del humo que llenaba la sala. Se sentó, acunando la cabeza de Yunho
con su brazo. Su corazón golpeando contra su pecho mientras le buscaba el
pulso. La euforia llenó a Jaejoong cuando lo encontró.
—¿Yunho? —Se
ahogó Jaejoong mientras se inclinaba sobre el cuerpo inmóvil de Yunho—. ¿Yunho?
¿Amor? Vamos, abre los ojos. Necesitas abrir los ojos. El maldito lugar está en
llamas,yuni, y necesitamos salir de aquí.
Sin respuesta
de Yunho, Jaejoong intentó evaluar las heridas del hombre. Tocó el cuerpo deYyunho,
pero no parecía que tuviera huesos rotos. Había algunos cortes y magulladuras y
un poco de sangre por lo que podía ver a través de la sala llena de humo, pero
nada grave.
Jaejoong
sabía que tenían que salir del apartamento antes de que se llenara de fuego.
Esperando no causar más daño del que ya había, Jaejoong se levantó. Agarró a Yunho
por debajo de los brazos y tiró de él hacia la puerta.
Acababa de
alcanzar la puerta cuando sintió más manos agarrar a Yunho y empezar a cogerlo.
Jaejoong empezó a luchar, sin saber quien agarraba a Yunho hasta que se dio
cuenta de que eran Heechul y Leeteuk
Leeteuk alzó
a Yunho en sus brazos y lo llevó por el pasillo. Heechul envolvió su brazo alrededor de Jaejoong
y lo ayudó a ir por el pasillo detrás de ellos. Jaejoong estaba agradecido por
ambos. Podía sentir sus fuerzas disminuyendo y sabía que necesitaba ayuda.
El viaje por
las escaleras fue dolorosamente lento y tosía mucho. Jaejoong notó ausentemente
a gente apresurándose, bomberos y oficiales de la policía y gente que asumía
que eran residentes del edificio de Yunho.
Se apoyó en Heechul. —Saca... saca fotos de todos en la
escena del crimen... —Jaejoong tuvo que parar para hablar cuando un ataque de
tos lo dejó sin respiración. Para cuando Jaejoong pudo coger aire, los
paramédicos habían llegado.
Jaejoong fue
rápidamente conducido a una ambulancia antes de poder protestar. Una máscara de
oxígeno fue colocada sobre su nariz y boca y los EMT empezaron a mirar sus
signos vitales. Jaejoong lo permitió por unos momentos mientras intentaba coger
tanto aire limpio como pudiera. Luego apartó la máscara y se levantó.
—Señor,
—dijo el paramédico— señor, necesitamos llevarlo al hospital y revisarlo.
Podría tener heridas serias.
Jaejoong
sacudió la cabeza, tosiendo un poco más. —Yu... Yunho.
—Ya está de
camino al hospital, Jae.
Jaejoong
miró a Leeteuk de pie en la puerta.
—Qué... quédate con él.
Leeteuk asintió y cerró la puerta. Jaejoong sintió que
el paramédico agarraba su hombro e intentaba tumbarlo de nuevo. Sabiendo que Leeteuk
mantendría a Yunho a salvo, Jaejoong se
rindió ante el paramédico y el cansancio se apoderó de su cuerpo y se volvió a
tumbar sobre la camilla.
Escuchó la
sirena de la ambulancia empezar a sonar y se preguntó cuando tiempo estaría en
el hospital esta vez. Jaejoong cerró sus ojos y rezó para que Yunho estuviera
bien. Jaejoong no sabía que haría si algo le pasaba a Yunho.
……………………………………………………………………………………………………………………………………………..
—Maldición,
te lo dije, estoy bien, —gritó Yunho a otra enfermera que intentaba devolverlo
a la cama. Se había despertado en una sala de exámenes. Dándole al doctor unos
minutos para que lo examinara antes de sentarse, había sido la cosa más dura
que Yunho había experimentado. Bueno, casi. No saber que le había pasado a Jaejoong
era peor.
Necesitaba
encontrar a Jaejoong. Necesitaba saber que Jaejoong estaba bien, ver al hombre
con sus propios ojos. No iba a estar bien hasta que lo hiciera. Y, para él, los
doctores y enfermeras estaban evitando que hiciera eso.
No le dirían
nada sobre la condición de Jaejoong. No le dirían nada excepto que Jaejoong
estaba vivo y siendo visto por un doctor en otra sala de exámenes. Eso no era
bastante para Yunho. No estaría satisfecho hasta que supiera que Jaejoong
estaba bien.
—Para, —Yunho
gruñó cuando una enfermera intentó mirar la presión arterial en su brazo. Se lo
quitó y lo tiró—. Estoy bien. Solo necesito descubrir que coño le ha pasado al
Detective kim.
—Seguro que
te gusta gritar mucho, —dijo una voz desde la puerta— ¿eso es algo por lo que
tengo que estar atento?
El corazón
de Yunho golpeó su pecho cuando alzó la mirada para ver a Jaejoong en la
puerta. Rápidamente miró las heridas de Jaejoong. Una venda en la mano, algunos
cortes y magulladuras, y mucho hollín en la ropa. Aparte de eso, Jaejoong se
veía como el Jaejoong de Yunho.
—Jaejoong,
—susurró Yunho. Se salió de la cama, sin importarle que cada enfermera del
lugar estuviera echándole una buena mirada a su culo a través de la abierta
bata de hospital, y se encontró con Jaejoong a medio camino en la sala.
Los labios
de Yunho inmediatamente se encontraron con los de Jaejoong, desesperadamente
reafirmando que ambos estaban vivos y a salvo. Las manos de Yunho agarraron los
brazos de Jaejoong por un momento mientras intentaba sostenerse sobre sus
temblorosas piernas. Luego un brazo se envolvió alrededor de la espalda de Jaejoong.
El otro apretado en el cabello de Jaejoong, sosteniendo la cabeza de Jaejoong
cerca mientras besaba al hombre.
Yunho
finalmente tuvo que apartar la cabeza por falta de oxígeno. Sus ojos
ansiosamente buscando signos de dolor en el rostro de Jaejoong. Todo lo que vio
fue cansancio y alivio junto con mucho amor. Yunho cerró sus ojos por un
momento mientras apoyaba su frente contra la de Jaejoong.
—Joder, Jae,
pensé que te había perdido, —susurró.
—Eso no va a
pasar, amor —murmuró Jaejoong.
—Cuando la
bomba explotó, sabía que no íbamos a salir lo bastante rápido.
—Eso
explicaría tu tonta proeza, ¿hmmm?
Yunho abrió
sus ojos para mirar a Jaejoong. El hombre no se veía feliz. Yunho no pudo
evitar sonreír. Sí, empujar a Jaejoong a través de la puerta probablemente fue
estúpido. Debería haberlo placado a través de la puerta. Al menos de esa
manera, ambos abrían salido del apartamento.
—Tienes que
dejar de intentar protegerme, Yunho. —Jaejoong hizo una mueca. Yunho arqueó una
ceja cuando Jaejoong agarró su bata del hospital y lo sacudió—. Sacrificarte
por mí no es la manera de conseguirme. Preferiría estar juntos, no separados.
—Lo haría de
nuevo si significara salvar tu culo sexy.
—¡No es una
opción! —gruñó Jaejoong.
—Jae...
—No es una
opción, Yunho, —repitió Jaejoong—. Es los dos o ninguno. Sea lo que sea que
pase, es nosotros... juntos.
Yunho no
estaba seguro de eso. Empujaría a Jaejoong a través de esa puerta de nuevo en
un latido si eso significaba salvar la vida de Jaejoong, incluso sabiendo que
podría significar la suya propia. Haría lo que fuera por mantener seguro a Jaejoong.
—¡Yunho!
—¿Qué tal si
lo intento?
continuara.............................................................
MIL disculpas por la demora pero nunca dejare de subir los capítulos hasta el final no lo dejare abandonado así es que chicas tarde pero igual lo culminare,
espero que me dejen algún comentario con sus consejos ya que de eso uno se aprende para seguir poniendo mas adaptaciones o historias propias.

Quiero saber maaaaaaaaaaaaaaaaas. Esto esta muy bueno. Gracas
ResponderEliminarmuy interesante y mucha emoción fuerte este capitulo me encanta espero
ResponderEliminary atrapen a ese que los quiere muertos y en donde estará Heo Young Saeng
cada bes se pone mas emocionante
GRACIAS por el capitulo espero el siguiente no tardes bye
Me encanta, de verdad la historia esta buenisima, pero ¿que fue lo que KHJ le hizo a Jae? lo contarás en algún capi? hasta ahora solo lo mencionan, pero quiero detalles, quier saber que le hizo a mi hermoso JaeBoo y como fue que Yunho lo encontró
ResponderEliminarque emocionante esta, afortunadamente la explosión no causo graves daños en ellos 4. Cada vez mas interesante, para mi Heo Young Saeng también es sospechoso, da la casualidad que el supuesto asesino sabía donde se encon+
ResponderEliminartraba él, es raro todo lo que pasa a su alrededor.
Gracias.