CAPITULO 12




Jaejoong no podía sacarse la ridícula sonrisa de la cara cuando bajó las escaleras, Yunho estaba justo detrás de él. Se sentía como un tonto. También se sentía feliz y vivo por primera vez en mucho tiempo, algo que lo sorprendió. No podía recordar haber sido tan optimista sobre el futuro en años. Y sabía que se lo debía todo al hombre tras él.
La sola idea del poder que tenía Yunho en su vida asustaba a Jaejoong. Estaba preocupándose cada menos porque Yunho lo dejara con cada momento que pasaba, pero su miedo no lo abandonaba por completo. Siempre estaba la posibilidad.
Todavía no sabían suficiente el uno del otro para saber realmente si eran adecuados el uno para el otro. Todo lo que realmente tenían era una intensa atracción el uno por el otro y muchos recuerdos. Y esos recuerdos eran de hacía diez años.
No era una buena base para construir una relación. De hecho, apestaba bastante. Si Jaejoong hubiera estado dando consejo a uno de sus amigos, les hubiera dicho que huyeran y se olvidaran de la relación. Estaba condenada. Era pésimo siguiendo sus propios consejos.
—Bueno, —dijo  Heechul cuando entraron en la cocina— ya era hora.
Jaejoong solo le alzó una ceja a  Heechul. Caminó hacia la cafetera y se sirvió una taza, añadiendo azúcar y crema. Podía escuchar a Yunho reñir por lo bajo detrás de él. ¡Tonto! Pensó mientras le daba un sorbo a su café. Gruñó y cerrónsus ojos mientras el caliente líquido con cafeína le quemaba.
—Deja eso o voy a arrastrar tu culo arriba de nuevo por esas escaleras, y entonces nunca acabaremos nada.
Jaejoong abrió los ojos para encontrar a Yunho mirándolo, una tensa mirada en sus ojos. Jaejoong solo sonrió y le dio un sorbo a su café. Era bueno saber que podía excitar a Yunho tan fácilmente. Podría divertirse con eso, y tenía intención de hacerlo, empezando ahora.
Jaejoong se giró y se inclinó sobre la encimera, colocando sus codos en la barra de desayuno mientras miraba a  Heechul y   Heo Young Saeng sentados en el pequeño rincón de la mesa. Jaejoong sacó culo a propósito, golpeando la cadera de Yunho.
—Entonces, ¿qué tenemos hoy en la agenda? — preguntó Jaejoong inocentemente. Escuchó un pequeño gruñido y sintió una mano acariciando su culo. Escondió su sonrisa detrás de su taza de café, dando otro sorbo.
—Bueno, voy a llevar a   Heo Young Saeng al trabajo conmigo por un tiempo. Tengo algunos archivos que necesito revisar antes de ir a mi casa, —dijo  Heechul—. Sé que he escuchado el nombre de Kim Kyujong antes, y necesito hacer unas comprobaciones.
Jaejoong sintió que se sonrojaba un poco cuando su jefe lo miró a él y a Yunho. —Si podéis separaos el uno del otro, me gustaría que descubrierais de donde procede la carta.
Jaejoong no pudo evitarlo, no podía. —¿Celoso?
—Sí, —dijo mientras miraba a Heo Young .
Oh, vale. Jaejoong se sintió mal por la desesperada y hambrienta mirada en el rostro de  Heechul cuando el hombre miró a Heo Young . Sabía que  Heechul sentía algo por Heo Young Saeng. Pero Jaejoong no se había dado cuenta de cuanto. Se preguntó si   Heo Young Saeng sentía lo mismo. El rostro de   Heo Young Saeng decía sí, lo que hizo que Jaejoong se preguntara que mantenía separados a los dos hombres. Jaejoong pensó que necesitaría hablar con Junsu.
—Jaejoong, sabes que yo...
Jaejoong alzó su mano, deteniendo a  Heechul. —Lo sé, Jefe, calla.
 Heechul asintió, decididamente incómodo. Jaejoong sabía que estaba preocupado por que dijera algo de sus preferencias sexuales. Si se veía involucrado con Heo Young Saeng, Jaejoong se preguntó como iba a mantenerlo en secreto. Esa sería la razón por la que no hacía un movimiento hacia Heo Young Saeng.
Jaejoong había pensado en eso y como podría ayudar. Si alguien se necesitaba más que  Heechul y Heo Young , Jaejoong no los conocía.  Heechul y   Heo Young  parecían hechos el uno para el otro, quizá tanto como Jaejoong y Yunho.
—Bueno, supongo que será mejor hacerlo, entonces. —Dijo Yunho mientras extendía su mano hacia la taza de Jaejoong. Jaejoong se la pasó, lamentando la pérdida de su café, y vio como Yunho lavaba las dos tazas y las colocaba en el armario.
Jaejoong se levantó. —Tienes mi móvil, Jefe, si me necesitas.
 Heechul asintió.
Jaejoong cambió su atención a Heo Young Saeng. —Heo Young Saeng, ¿necesitas algo antes de que nos vayamos?
  Heo Young Saeng enrojeció, sacudiendo la cabeza. —Estoy bien.
Jaejoong sonrió. Sí, estaba bastante seguro de que si  Heechul tenía algo que hacer con  Heechul,   Heo Young Saeng estaría bien. —Vale, si necesitáis algo, llamad, ¿vale? Y no olvidéis cerrar la puerta cuando os vayáis.
 Heo Young Saeng asintió. Jaejoong se mordió su labio para evitar reír cuando vio a   Heo Young Saeng mirando a  Heechul bajo sus pestañas. Sip,   Heo Young Saeng iba a estar bien.
—Vamos, hermoso, —dijo Jaejoong mientras salía de la cocina, palmeando a Yunho en el culo mientras hablaba—. Vamos a resolver algún crimen.
Jaejoong agarró su maletín y su chaqueta de la sala y se dirigió a la puerta. Mientras salía y bajaba por el pasillo hacia las escaleras, escuchó a Yunho cerrar la puerta, luego lo siguió. En unos minutos, estaban en la carretera yendo hacia el laboratorio forense del departamento de la policía.
—Entonces, ¿alguna idea?
Jaejoong se giró para mirar a Yunho, encogiéndose de hombros. —Realmente no. Quiero decir, sí, podemos descubrir desde que oficina postal fue enviada la carta, pero ¿qué nos dirá eso? A menos que esté equivocado, fue enviada desde la oficina postal más cerca de mi apartamento.
—¿Qué te hace decir eso? —preguntó Yunho, no viéndose para nada contento.
—Sólo tendría sentido, ¿no? —contestó Jaejoong—. Se supone que la carta fue enviada por mí para Heo Young Saeng. Tiene mi antigua dirección escrita como remitente. Quien fuera que la enviara obviamente no tenía mi nueva dirección.
—Aunque no sepa con certeza donde vives, todavía no me gusta, —dijo Yunho—. Siento que está intentando arrastrarte a su pequeño juego, Jae.
Jaejoong asintió. —Sospecho que eso es exactamente lo que hacía.
—Hay otra teoría, Jae. —Dijo Yunho después de un momento.
Jaejoong miró a Yunho, notando su mandíbula rígida y las manos apretadas, luego miró a la carretera. —¿Qué?
—Puede tener tu nueva dirección, pero quería involucrar a   Heo Young Saeng en su pequeño juego y no a ti, por lo que puso tu antigua dirección y no la nueva. Si daba la nueva,   Heo Young Saeng hubiera ido allí. ¿Quizá no sabía que Junsu y   Heo Young Saeng todavía se hablaban, Y   Heo Young Saeng sabía que te habías mudado?
A Jaejoong no le gustaba eso. —Si seguimos tu teoría, Yunho, quien fuera que envió la carta podría estar utilizando mi viejo apartamento como una base.
—O al menos como un lugar para atraer a Heo Young Saeng, — contestó Yunho—. Eso es, asumiendo que esto es sobre   Heo Young Saeng y no sobre ti.
Jaejoong sacudió la cabeza. —No, no, creo que vas en la dirección correcta. Supongamos que quien sea que está haciendo esto todavía desea a Heo Young Saeng. Usa mi vieja dirección y envía una carta a   Heo Young Saeng para que vaya. Solo que no quiere que   Heo Young Saeng sepa que me he mudado. Espera que   Heo Young Saeng vaya a mi antigua dirección, donde...
—Donde podría secuestrarlo de nuevo, —acabó Yunho por Jaejoong. Jaejoong se estremeció cuando la mano de Yunho golpeó el salpicadero—. ¡Maldición! Tiene que ser eso. Este imbécil todavía va tras Heo Young Saeng.
Jaejoong tiró del volante, rápidamente girando el coche y dirigiéndose de vuelta al apartamento de Yunho. Agarró su móvil y miró los números hasta que encontró el número de móvil del jefe y marcó. Miró a Yunho. La preocupación lo llenó mientras el teléfono sonaba y sonaba.
—Llama a Leeteuk  y dile que se encuentre con nosotros en tu casa tan rápido como pueda. Que se salte el maldito límite de velocidad si tiene que hacerlo. Lo cubriré, —dijo Jaejoong—. Dile a Hangeng que se quede con Yoochun y Junsu y que no deje entrar a nadie. Dile que mantenga sus ojos y oídos bien abiertos y que esté preparado para cualquier cosa.
Jaejoong condujo con tanta seguridad, pero rapidez, como pudo mientras Yunho llamaba. Cuanto más se acercaban al apartamento de Yunho, más preocupados estaban. Ni  Heechul ni   Heo Young Saeng contestaban a sus móviles o al fijo de la casa de Yunho.
Paró delante del edificio de Yunho y salió del coche. Jaejoong corrió alrededor del coche hacia el edificio. Mientras entraba, vio a Leeteuk  detrás de él y Yunho.
Para cuando Jaejoong llegó al piso de Yunho, tenía su pistola fuera y había disminuido el ritmo. Pasó por el pasillo desde las escaleras hacia el apartamento de Yunho. Alcanzó la puerta y la encontró ligeramente entreabierta, se giró y se llevó sus dedos a los labios.
Volviendo a la puerta, la abrió lo suficiente para ver el interior. No podía ver nada fuera de lugar, y el silencio del interior era casi ensordecedor. Quizá  Heechul y   Heo Young Saeng ya se habían ido y estaban a salvo en la oficina de  Heechul. Jaejoong podía tener esperanzas.
Dio un paso en el interior del apartamento y miró alrededor. Hasta ahora, todo bien. Jaejoong le indicó a  Leeteuk  que comprobara arriba. Quería a Yunho con él donde pudiera mantener un ojo en el hombre. Sabiendo que Yunho estaba detrás de él, Jaejoong caminó hacia la cocina con cuidado, el último sitio donde había visto a   Heo Young Saeng y  Heechul.
Se detuvo en la pared, presionándose contra ella. Respiró profundamente, Jaejoong miró por la esquina. Nada parecía fuera de lugar. Las tazas de café estaban todavía secándose. Las sillas en la mesa estaban bien puestas. Nada parecía roto.
Jaejoong estaba empezando a sentir algo frío en sus entrañas que le gritaba que algo estaba muy mal. Se inclinó sobre la barra de desayuno, se sobresaltó cuando notó a  Heechul tirado en el suelo, sabiendo que habían llegado demasiado tarde.   Heo Young Saeng no estaba en ningún lugar a la vista.
—¡Cristo!  Heechul, ¿estás bien? —dijo Jaejoong tan tranquilamente como pudo mientras se apresuraba a cruzar la sala y se arrodillaba junto a  Heechul. Mientras le daba la vuelta a  Heechul, Jaejoong notó la sangre en la cabeza de  Heechul. También notó las esposas conectando a  Heechul a la base de la mesa. Eso no podía ser bueno.
—¿ Heechul? —dijo Jaejoong de nuevo—. Vamos, despierta. —Jaejoong empujó el brazo de  Heechul, soltando un suspiro de alivio cuando el jefe gruñó y empezó a girar—. ¿Dónde está Heo Young Saeng,  Heechul?
—¿H... Heo Young Saeng? —preguntó  Heechul, su voz sonaba temblorosa y confusa. Cuando miró arriba, Jaejoong pudo ver que sus pupilas estaban dilatadas y se veía mareado.  Heechul derrepente empezó a luchar, intentando sentarse—. ¡Heo Young Saeng! ¡Cogió a Heo Young Saeng!
—Vale, cálmate,  Heechul, —dijo Jaejoong mientras intentaba tranquilizar al hombre—. Tienes una herida en la cabeza. No vas a hacerle ningún bien a   Heo Young Saeng si estás en el hospital.
—¡Joder! —gritó  Heechul—. Ese hombre cogió a  Heechul.
Fue solo cuando  Heechul intentó sentarse una vez más que notó las esposas. Alzó su muñeca, la sacudió un poco,luego miró a Jaejoong. Extendió su mano tanto como pudo. —¿Llave?
La situación hubiera sido casi cómica si no fuera tan funesta. Jaejoong metió la mano en su bolsillo y sacó su llave de las esposas. Le quitó las esposas a  Heechul luego lo ayudó a levantarse. Jaejoong se levantó, mirando alrededor de la sala en busca de algún signo del intruso, nada que les llevara a Heo Young .
—¿Qué pasó,  Heechul?
—Te lo diré de camino, —dijo  Heechul mientras se dirigía al salón.
—¿De camino adónde? —preguntó Jaejoong, siguiendo a su jefe. Se tropezó con  Heechul, que se había parado de repente, viéndose confuso.
—No lo sé, —dijo  Heechul. Miró a Jaejoong, sus ojos llenos de desesperación—. Joder, Jaejoong, no sé dónde está Heo Young .
Jaejoong palmeó el hombro de  Heechul luego lo dirigió hacia la sala. —Vale, entonces, sentémonos e intentemos ver que sabemos. Mientras tanto, necesitamos llamar al equipo forense para que venga con sus cepillos. Nadie puede irse sin dejar algún tipo de rastro.
 Heechul asintió, todavía parecía mareado, pero entró en la sala. Jaejoong miró por encima de su hombro, necesitaba asegurarse de que Yunho estaba detrás de él. Jaejoong sonrió cuando Yunho asintió.
Jaejoong volvió a poner su arma en la pistolera, luego se sentó en el sofá junto a  Heechul. Miró arriba cuando Yunho palmeó su brazo.
—Tú habla con  Heechul, —dijo Yunho—. Voy a comprobar a Leeteuk .
Jaejoong asintió. Dirigió su atención a  Heechul. El corte en la frente de  Heechul todavía sangraba. Jaejoong se levantó y volvió a la cocina. Agarró dos servilletas, mojando una.
Jaejoong acababa de volver al salón cuando Yunho y Leeteuk bajaron corriendo las escaleras tan rápido que Jaejoong estaba asustado de que se cayeran. Abrió su boca para decirles algo sobre ser estúpidos cuando la aterrorizada mirada del rostro de Yunho hizo que su corazón se le saliera por la garganta.
—¡Bomba! —gritó Yunho.
Jaejoong tiró las toallas y corrió. Vio a Leeteuk  agarrar a  Heechul del brazo y arrastrarlo hacia la puerta. Justo cuando Jaejoong alcanzó la puerta, miró por encima de su hombro para mirar a Yunho.
Vislumbró a Yunho tras él, y luego una gran explosión en el aire, luces parpadeando, y el suelo sacudiéndose. Jaejoong sintió algo golpear su espalda. Perdió el equilibrio y cayó por la entrada hacia el pasillo.
Volvió a mirar hacia Yunho solo para ver su sorprendido rostro por un segundo luego Yunho simplemente se había ido, desapareciendo de la vista de Jaejoong. Jaejoong intentó gatear hacia donde había visto por última vez a Yunho, pero el ruido era demasiado alto, el pasillo estaba lleno de humo hasta que no pudo ver sus manos delante de él.
—¡Yunho! —gritó Jaejoong, sin saber si Yunho podía escucharle pero necesitando intentarlo de todas formas. El humo llenó sus pulmones, haciendo que tosiera. Agarró su camisa, rompiéndola. La usó para cubrirse la boca y gateó hacia el último lugar donde había visto a su amante.
Jaejoong podía sentir los escombros y fragmentos de lo que una vez había sido el apartamento de Yunho cortando su mano mientras gateaba. No le importaba. Tenía que encontrar a Yunho. No podía perderlo después de haberlo recuperado.
Jaejoong tosió cuando una ráfaga de humo caliente lo golpeó. Se agachó e intentó ver a través del grueso humo. Podía ver llamas a través del destruido apartamento. Lamían las paredes y engullían los muebles, quemándolo todo a su paso.
—¡Yunho! —Jaejoong llamó de nuevo y luego rápidamente se cubrió la boca de nuevo. Cuando no recibió respuesta, su corazón se detuvo. Sabía que el dolor en su pecho no estaba causado por la inhalación de humo sino por la posible pérdida de Yunho.
Jaejoong se movió más adentro de la sala en llamas, determinado a encontrar a Yunho. No se rendiría hasta que tuviera una prueba absoluta de que Yunho estaba bien. Sintiendo alrededor con su mano, Jaejoong siguió buscando.
Sus ojos empezaron a aguarse y a quemar. Sus manos sangraban. Las llamas chamuscaban la piel de su cuerpo. Pero todavía Jaejoong buscaba. De repente, Jaejoong sintió algo cálido y suave. Soltó un gemido cuando se dio cuenta de que tenía una pierna en su mano.
Siguiendo la pierna hacia arriba, Jaejoong se movió hasta que pudo encontrar el rostro de Yunho a través del humo que llenaba la sala. Se sentó, acunando la cabeza de Yunho con su brazo. Su corazón golpeando contra su pecho mientras le buscaba el pulso. La euforia llenó a Jaejoong cuando lo encontró.
—¿Yunho? —Se ahogó Jaejoong mientras se inclinaba sobre el cuerpo inmóvil de Yunho—. ¿Yunho? ¿Amor? Vamos, abre los ojos. Necesitas abrir los ojos. El maldito lugar está en llamas,yuni, y necesitamos salir de aquí.
Sin respuesta de Yunho, Jaejoong intentó evaluar las heridas del hombre. Tocó el cuerpo deYyunho, pero no parecía que tuviera huesos rotos. Había algunos cortes y magulladuras y un poco de sangre por lo que podía ver a través de la sala llena de humo, pero nada grave.
Jaejoong sabía que tenían que salir del apartamento antes de que se llenara de fuego. Esperando no causar más daño del que ya había, Jaejoong se levantó. Agarró a Yunho por debajo de los brazos y tiró de él hacia la puerta.
Acababa de alcanzar la puerta cuando sintió más manos agarrar a Yunho y empezar a cogerlo. Jaejoong empezó a luchar, sin saber quien agarraba a Yunho hasta que se dio cuenta de que eran  Heechul y Leeteuk
Leeteuk alzó a Yunho en sus brazos y lo llevó por el pasillo.  Heechul envolvió su brazo alrededor de Jaejoong y lo ayudó a ir por el pasillo detrás de ellos. Jaejoong estaba agradecido por ambos. Podía sentir sus fuerzas disminuyendo y sabía que necesitaba ayuda.
El viaje por las escaleras fue dolorosamente lento y tosía mucho. Jaejoong notó ausentemente a gente apresurándose, bomberos y oficiales de la policía y gente que asumía que eran residentes del edificio de Yunho.
Se apoyó en  Heechul. —Saca... saca fotos de todos en la escena del crimen... —Jaejoong tuvo que parar para hablar cuando un ataque de tos lo dejó sin respiración. Para cuando Jaejoong pudo coger aire, los paramédicos habían llegado.
Jaejoong fue rápidamente conducido a una ambulancia antes de poder protestar. Una máscara de oxígeno fue colocada sobre su nariz y boca y los EMT empezaron a mirar sus signos vitales. Jaejoong lo permitió por unos momentos mientras intentaba coger tanto aire limpio como pudiera. Luego apartó la máscara y se levantó.
—Señor, —dijo el paramédico— señor, necesitamos llevarlo al hospital y revisarlo. Podría tener heridas serias.
Jaejoong sacudió la cabeza, tosiendo un poco más. —Yu... Yunho.
—Ya está de camino al hospital, Jae.
Jaejoong miró a Leeteuk  de pie en la puerta. —Qué... quédate con él.
Leeteuk  asintió y cerró la puerta. Jaejoong sintió que el paramédico agarraba su hombro e intentaba tumbarlo de nuevo. Sabiendo que Leeteuk  mantendría a Yunho a salvo, Jaejoong se rindió ante el paramédico y el cansancio se apoderó de su cuerpo y se volvió a tumbar sobre la camilla.
Escuchó la sirena de la ambulancia empezar a sonar y se preguntó cuando tiempo estaría en el hospital esta vez. Jaejoong cerró sus ojos y rezó para que Yunho estuviera bien. Jaejoong no sabía que haría si algo le pasaba a Yunho.
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—Maldición, te lo dije, estoy bien, —gritó Yunho a otra enfermera que intentaba devolverlo a la cama. Se había despertado en una sala de exámenes. Dándole al doctor unos minutos para que lo examinara antes de sentarse, había sido la cosa más dura que Yunho había experimentado. Bueno, casi. No saber que le había pasado a Jaejoong era peor.
Necesitaba encontrar a Jaejoong. Necesitaba saber que Jaejoong estaba bien, ver al hombre con sus propios ojos. No iba a estar bien hasta que lo hiciera. Y, para él, los doctores y enfermeras estaban evitando que hiciera eso.
No le dirían nada sobre la condición de Jaejoong. No le dirían nada excepto que Jaejoong estaba vivo y siendo visto por un doctor en otra sala de exámenes. Eso no era bastante para Yunho. No estaría satisfecho hasta que supiera que Jaejoong estaba bien.
—Para, —Yunho gruñó cuando una enfermera intentó mirar la presión arterial en su brazo. Se lo quitó y lo tiró—. Estoy bien. Solo necesito descubrir que coño le ha pasado al Detective kim.
—Seguro que te gusta gritar mucho, —dijo una voz desde la puerta— ¿eso es algo por lo que tengo que estar atento?
El corazón de Yunho golpeó su pecho cuando alzó la mirada para ver a Jaejoong en la puerta. Rápidamente miró las heridas de Jaejoong. Una venda en la mano, algunos cortes y magulladuras, y mucho hollín en la ropa. Aparte de eso, Jaejoong se veía como el Jaejoong de Yunho.
—Jaejoong, —susurró Yunho. Se salió de la cama, sin importarle que cada enfermera del lugar estuviera echándole una buena mirada a su culo a través de la abierta bata de hospital, y se encontró con Jaejoong a medio camino en la sala.
Los labios de Yunho inmediatamente se encontraron con los de Jaejoong, desesperadamente reafirmando que ambos estaban vivos y a salvo. Las manos de Yunho agarraron los brazos de Jaejoong por un momento mientras intentaba sostenerse sobre sus temblorosas piernas. Luego un brazo se envolvió alrededor de la espalda de Jaejoong. El otro apretado en el cabello de Jaejoong, sosteniendo la cabeza de Jaejoong cerca mientras besaba al hombre.
Yunho finalmente tuvo que apartar la cabeza por falta de oxígeno. Sus ojos ansiosamente buscando signos de dolor en el rostro de Jaejoong. Todo lo que vio fue cansancio y alivio junto con mucho amor. Yunho cerró sus ojos por un momento mientras apoyaba su frente contra la de Jaejoong.
—Joder, Jae, pensé que te había perdido, —susurró.
—Eso no va a pasar, amor —murmuró Jaejoong.
—Cuando la bomba explotó, sabía que no íbamos a salir lo bastante rápido.
—Eso explicaría tu tonta proeza, ¿hmmm?
Yunho abrió sus ojos para mirar a Jaejoong. El hombre no se veía feliz. Yunho no pudo evitar sonreír. Sí, empujar a Jaejoong a través de la puerta probablemente fue estúpido. Debería haberlo placado a través de la puerta. Al menos de esa manera, ambos abrían salido del apartamento.
—Tienes que dejar de intentar protegerme, Yunho. —Jaejoong hizo una mueca. Yunho arqueó una ceja cuando Jaejoong agarró su bata del hospital y lo sacudió—. Sacrificarte por mí no es la manera de conseguirme. Preferiría estar juntos, no separados.
—Lo haría de nuevo si significara salvar tu culo sexy.
—¡No es una opción! —gruñó Jaejoong.
—Jae...
—No es una opción, Yunho, —repitió Jaejoong—. Es los dos o ninguno. Sea lo que sea que pase, es nosotros... juntos.
Yunho no estaba seguro de eso. Empujaría a Jaejoong a través de esa puerta de nuevo en un latido si eso significaba salvar la vida de Jaejoong, incluso sabiendo que podría significar la suya propia. Haría lo que fuera por mantener seguro a Jaejoong.
—¡Yunho!
—¿Qué tal si lo intento?



continuara.............................................................


MIL disculpas por la demora pero nunca dejare de subir los capítulos hasta el final no lo dejare abandonado así es que chicas tarde pero igual lo culminare,
espero que me dejen algún comentario con sus consejos ya que de eso uno se aprende para seguir poniendo mas adaptaciones o historias propias.



4 comentarios:

  1. Quiero saber maaaaaaaaaaaaaaaaas. Esto esta muy bueno. Gracas

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  2. muy interesante y mucha emoción fuerte este capitulo me encanta espero
    y atrapen a ese que los quiere muertos y en donde estará Heo Young Saeng
    cada bes se pone mas emocionante
    GRACIAS por el capitulo espero el siguiente no tardes bye

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  3. Me encanta, de verdad la historia esta buenisima, pero ¿que fue lo que KHJ le hizo a Jae? lo contarás en algún capi? hasta ahora solo lo mencionan, pero quiero detalles, quier saber que le hizo a mi hermoso JaeBoo y como fue que Yunho lo encontró

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  4. que emocionante esta, afortunadamente la explosión no causo graves daños en ellos 4. Cada vez mas interesante, para mi Heo Young Saeng también es sospechoso, da la casualidad que el supuesto asesino sabía donde se encon+
    traba él, es raro todo lo que pasa a su alrededor.

    Gracias.

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